El PIB de Navarra creció un 0,5 % en el tercer trimestre de 2025 en relación al trimestre anterior, según las estimaciones preliminares de la contabilidad trimestral de la Comunidad foral, que este miércoles hizo públicas el Instituto de Estadística de Navarra (Nastat). Este crecimiento «ha sido similar al del primer y el segundo trimestre del año».
Así lo explicó el consejero de Economía y Hacienda, José Luis Arasti, quien agregó cómo, en términos interanuales, en el tercer trimestre de este año el PIB ha aumentado un 2,1 %. Un avance «algo más suave que en los dos periodos precedentes, con un 2,6 y un 2,3 % respectivamente».
A nivel nacional «la tendencia se repite», y las estimaciones del Instituto Nacional de Estadística apuntan a un aumento del PIB de 0,6 % respecto al segundo trimestre del año, y un 2,8 % interanual. «Las cifras indican que, pese a la moderación en la senda anual, la economía navarra mantiene un buen ritmo de crecimiento, máxime si lo comparamos con las principales economías de la eurozona, como Alemania, Francia o Italia, que crecen por debajo del 1 %», defendió Arasti. En este sentido, el consumo privado «sigue siendo la principal palanca de crecimiento de la actividad».
UN RITMO SOSTENIDO
Los elementos coyunturales que completan el esquema macroeconómico de la Comunidad foral son el mercado laboral y el desarrollo de los precios. El mercado laboral «ha seguido creando empleo a un ritmo suave pero sostenido, impulsado en gran parte por la población inmigrante, y la tasa de paro se ha reducido hasta el 7,29 %, la más baja en un tercer trimestre desde el año 2008».
En cuanto la evolución de los precios, al margen de los altibajos de la inflación general, la inflación subyacente «se ha ido reduciendo a lo largo de los meses y finalizó septiembre en un 2 %, cuatro décimas por debajo del dato de España». Al mismo tiempo, «se advierte también una contención de las subidas salariales y de los costes laborales, lo que favorece la desinflación».
«El balance de la coyuntura económica de Navarra en el tercer trimestre del año es positivo y denota la adaptabilidad y la resistencia de la economía foral en un contexto global muy complejo. En términos macroeconómicos, la economía internacional se enfrenta a un periodo de crecimiento suave, con importantes diferencias entre países y con una inflación que se espera siga moderándose pero que permanece elevada en algunos países, especialmente en Estados Unidos», valoró el Ejecutivo navarro.
A esto hay que añadir, por un lado, los conflictos bélicos y arancelarios, que «aceleran el proceso de fragmentación del mercado mundial» y, por otro, la revolución que de la Inteligencia Artificial, «cuyos efectos sobre la productividad, el empleo o el crecimiento están reconfigurando por completo la economía mundial».
Ante este escenario, las previsiones del Gobierno navarro contemplan alcanzar en el corto plazo, es decir, al finalizar 2025, un crecimiento del 2,1 %, «un porcentaje previsto ya en el último cuadro macroeconómico elaborado». Para 2026, las perspectivas de crecimiento sitúan el avance del PIB en el 1,8 %, una cifra ya avalada por la AIReF y «en línea con las previsiones que lanzan organismos externos para Navarra».













