Durante un tiempo, sus portones cerrados han sido el recordatorio de que algo faltaba en el Casco Viejo de Pamplona. Hace más de un siglo, sus paredes albergaban un establo donde descansaban los caballos de una casa señorial y, décadas después, se transformó en un restaurante. Este cesó su actividad a causa de la pandemia, pero ahora, tras cinco años de silencio, Las Caballerizas vuelven a ver la luz. Y lo hacen con una nueva propuesta.
En un inicio, el restaurante Las Caballerizas ofrecía una carta variada y un menú del día, y la suya se definía como una «exquisita cocina con toques contemporáneos». Sin embargo, cuando el Covid-19 sacudió la hostelería navarra, el establecimiento de la calle San Francisco decidió enfocarse únicamente en el servicio a domicilio. «Hasta que mejore la situación actual y podamos atenderos en el local, os ofrecemos nuestros productos para llevar», anunció en 2020 la propiedad en su perfil de Facebook. A pesar de los esfuerzos del equipo por reflotar el negocio, el cierre fue inevitable.
Ahora, sin embargo, su actividad tendrá un enfoque muy diferente, que se reflejará igualmente en su nuevo nombre: Las Caballerizas Cocktail Club. Así, se pondrá en marcha como coctelería y gastrobar, y abrirá de miércoles a domingo en horario de tarde. «Lo antiguo vuelve con más fuerza que nunca. Un espacio con historia. Una nueva energía. ¿Estás listo para descubrir lo que viene? Muy pronto, Las Caballerizas renacerá conservando su esencia, pero transformado en un espacio de arte, coctelería y experiencias únicas», han publicado sus responsables en Instagram, donde muestran el comienzo de las obras dentro del histórico local.













