Eroski anunció este jueves el cierre «con éxito» de los términos de una operación integral de refinanciación, que «redefine su estructura de deuda y consolida un modelo financiero más eficiente y sostenible». La operación combina la emisión de un bono sénior garantizado por un importe nominal de 500 millones de euros, con vencimiento en 2031 y un tipo de interés del 5,750 %, junto con la firma de un nuevo préstamo sindicado (TLA) de 370 millones de euros, con vencimiento en 2031, y una nueva línea de crédito por 80 millones de euros, también con vencimiento en 2031.
Los términos del bono, dirigido exclusivamente a inversores institucionales, se cerraron tras el proceso de fijación de condiciones comunicado a la CNMV el pasado 17 de noviembre. «Los fondos obtenidos mediante la emisión de los bonos y los nuevos instrumentos financieros permitirán amortizar anticipadamente las Obligaciones Subordinadas de EROSKI (OSES), por un importe de 209 millones de euros, con vencimiento en 2028, así como la amortización anticipada del bono sénior garantizado emitido en 2023 (10⅝% con vencimiento en 2029)», afirmó la cooperativa. Además, los recursos «se destinarán al repago de otros préstamos suscritos por el grupo y al pago de intereses devengados, primas de amortización, comisiones y gastos asociados a la operación».
La operación «refuerza significativamente» la estructura financiera del grupo «al simplificar los instrumentos de deuda, mejorar el coste financiero y establecer unos vencimientos a largo plazo, que refuerzan la estabilidad y normalizan dicha estructura». Asimismo, según la compañía, «permite cerrar una etapa relevante en el proceso de ordenación financiera que Eroski ha desarrollado durante los últimos años».
CONFIANZA DEL MERCADO Y RESPALDO INSTITUCIONAL
«La operación ha recibido una excelente acogida por parte de las entidades financieras, que refuerzan su compromiso con el proyecto cooperativo de Eroski. Entidades nacionales como Kutxabank, Laboral Kutxa e ICO continúan confiando en el proyecto, junto con la incorporación de otras entidades españolas e internacionales, entre ellas el Instituto Vasco de Finanzas (IVF), BBVA, Santander, CaixaBank, Banca March, Cajamar, Caja Rural, Rabobank, Intesa Sanpaolo y Deutsche Bank. Todo ello refleja la confianza del sistema financiero en la evolución del grupo y en la solidez de su modelo cooperativo», defendieron desde la empresa.
A su juicio, el respaldo institucional del Instituto Vasco de Finanzas y el ICO pone de manifiesto «la confianza en el modelo de gestión y en el papel de la cooperativa como agente económico relevante en su entorno». La operación «no incrementa la deuda, sino que la reorganiza y mejora sus condiciones, lo que permitirá reducir el coste financiero y alinear los plazos con el ciclo operativo del grupo». «Esta operación consolida una estructura de financiación más sencilla y eficiente, refuerza nuestra solvencia y mejora el coste de la deuda, situándonos en una posición sólida para afrontar los próximos años», señaló Rosa Carabel, CEO de Eroski.
FOCO EN EL FUTURO
El ejercicio 2024 arrojó unos resultados «extraordinarios» para Eroski, que le sirvieron para «recuperar pérdidas acumuladas, reforzar las reservas y situar a la cooperativa en una posición sólida» para afrontar este nuevo paso. Y, durante el primer semestre de 2025, el grupo incrementó sus ventas un 2,9 % y elevó un 10,6 % su resultado. Así, ha alcanzado unas ventas brutas de 2.949 millones de euros y un resultado neto de 55,5 millones.
En este sentido, la cooperativa mantiene su objetivo de «consolidar un nivel de endeudamiento inferior a dos veces su EBITDA, reforzando la sostenibilidad de su modelo financiero y la confianza de los mercados». «Esta refinanciación refuerza la confianza de las entidades e instituciones en nuestro proyecto cooperativo, y nos permite seguir avanzando en un modelo de financiación más eficiente y competitivo», añadió Carabel.













