Los periodistas expertos en ciclismo son capaces de reconocer a un corredor por los detalles más sutiles. «Ese es Mathieu van der Poel«, afirma Martín Archanco mientras observa el cuadro del clasicómano neerlandés, obra de Miguel Soro, que preside la nueva sede de Estudio 447 en Estella. En este caso, las gafas naranjas, el casco blanco y el maillot arcoíris no dejan lugar a dudas…
A falta de los últimos detalles, las nuevas oficinas de la empresa, que se ha trasladado recientemente desde el polígono industrial Merkatondoa a la calle Sancho el Sabio, reflejan a la perfección su estrecha relación con el deporte. «Notamos las miradas de la gente curiosa que pasa por la calle. Estábamos cómodos en una nave, pero sentíamos que había llegado el momento de invertir y contar con un local en propiedad», explica Aquiles Cornago, socio de Archanco. El nuevo espacio, de 100 metros cuadrados, está concebido como un entorno polivalente. Además de una sala de reuniones, dispone de una zona pensada para eventos, charlas y encuentros entre deportistas, clubes y empresas. «Buscábamos un espacio definitivo que encajara con nuestra marca y nuestro estilo», añade.
La vinculación de Estudio 447 con el ciclismo va más allá de su actividad empresarial. Cornago suele subirse a la bicicleta varias veces por semana. Pedalea solo o en compañía y convierte las carreteras de la Ribera en su terapia particular para desconectar del trabajo. «Me sirve para liberarme de la carga laboral», confiesa este tudelano.

Archanco (izda.) y Cornago (dcha.), amigos desde la adolescencia, fundaron la empresa Estudio 447 en 2005.
«A mí no hay deporte que no me enganche, y en año olímpico aún más. Durante los Juegos, me despierto a cualquier hora para ver lo que haya en el momento. Atletismo, sobre todo», resalta Archanco, que fue entrenador de baloncesto durante veinticinco años.
Con ese telón de fondo, no sorprende que la comunicación deportiva y los patrocinios sean una de las líneas de negocio que más crece en la firma, especializada también en comercio online y desarrollo de páginas web. Junto a Cornago y Archanco, el equipo lo completan Raquel Mauleón, Rubén Rández y Mónica Guajardo, figura clave en el desarrollo del área ciclista.
«La relación tan estrecha que tenemos con el deporte hace que los eventos y colaboraciones se vivan con una implicación especial», coinciden los fundadores. Una de las claves de su propuesta es el acompañamiento directo a deportistas y clubes. «No es lo mismo gestionar desde un despacho que estar en el ‘box’ con un piloto o en el vestuario de un equipo de baloncesto. Se trata de ir más allá de la pura gestión comunicativa», subraya Archanco.
EL NUEVO PROYECTO
En su recién estrenada sede, también están apostando por una nueva manera de entender el patrocinio deportivo, con la que Estudio 447 pretende acercar a empresas y atletas y dotar de mayor valor a las relaciones entre unos y otros. «Queremos ir más allá del logo en la camiseta. El patrocinio no puede basarse solo en la visibilidad: sin activación, sin relato y sin una propuesta clara, no genera valor real. El patrocinado debe sentir el apoyo, pero también el deportista o el club deben estar preparados para devolverlo de forma profesional. Detectamos demasiada distancia entre ambas partes y falta cuidado en los detalles que hacen especial a un deportista o a una compañía. No todos los proyectos están preparados para atraer a patrocinadores, ni todas las empresas deberían invertir en deporte. Parte de nuestro trabajo es analizar esa idoneidad y decirlo con honestidad, aunque no siempre sea el mensaje que se espera», remarca Archanco.

La nueva sede, de 100 metros cuadrados, se encuentra en la calle Sancho el Sabio de Estella.
Uno de los retos actuales es hacer entender que patrocinador y patrocinado se necesitan mutuamente. «Para una empresa, patrocinar hoy en día es un esfuerzo importante. Pero, al mismo tiempo, cualquier sponsor que se acerca a un deportista o a un club es vital para estos», explican. Además, a lo largo de su trayectoria han detectado una carencia importante: muchos deportistas no tienen cubiertas sus necesidades una vez finalizan su carrera, en gran parte por no haber trabajado su imagen, su posicionamiento y su relación con las marcas durante su etapa competitiva. Y, en ese campo, también se abren numerosas oportunidades de colaboración.
En paralelo, Estudio 447 prevé organizar experiencias y eventos deportivos de calidad que refuercen ese vínculo. De hecho, su enfoque ya ha despertado el interés de federaciones, clubes y atletas. «Algunos entran ahora en el próximo ciclo olímpico y quieren que les acompañemos para construir una imagen sólida, con sponsors fuertes detrás», avanza Cornago. Ahora, el objetivo «es convertir esta línea en una referencia en Navarra y demostrar que el patrocinio deportivo, cuando se gestiona con método y exigencia, puede ser una inversión eficaz para todos los agentes implicados».













