jueves, 21 enero 2021

“Hace falta que el tejido industrial de la Ribera se diversifique”

El nuevo director gerente del Consorcio EDER, Sergio Villava, profundiza en las principales líneas de trabajo que está impulsando dentro de la entidad. En una entrevista a NavarraCapital.es, destaca la necesidad de que las empresas riberas ganen en tamaño e internacionalización, así como de atraer a nuevas compañías. Por eso, está armando una cartera de proyectos de cara al reparto de los fondos europeos, que espera presentar antes de que termine 2020. Además, huye de cualquier polémica respecto a la demanda interpuesta por su predecesor en el cargo, Abel Casado, contra la entidad y su presidente, Alejandro Toquero: "Cada persona tiene derecho a defender lo que estime oportuno".

Irene Guerrero
Pamplona - 14 diciembre, 2020

El nuevo director gerente del Consorcio EDER trabajó anteriormente en Sodena. (Fotos: Víctor Ruiz)

Reforzar la creación, el crecimiento y la atracción de empresas a la Ribera, así como planificar grandes proyectos tractores alineados con los fondos de recuperación europeos, el ‘Green Deal’ y la transformación digital. Estas son las principales líneas de trabajo que pretende seguir Sergio Villavael nuevo director gerente del Consorcio EDER. Empezó a ejercer como tal en noviembre, después de encabezar el departamento de Proyectos en el área de Estrategia Regional de Sodena, sociedad pública a la que llevaba vinculado desde 2015. Tras un mes y medio de aterrizaje en el cargo, desglosa en una entrevista a NavarraCapital.es los retos a los que se enfrenta el sur de Navarra y la gestión que pretende aplicar en el Consorcio, a la que califica a grandes rasgos de “continuista”

Villava, que cumplirá 43 años el próximo 31 de diciembre, sucede en el cargo al economista Abel Casado, quien interpuso el pasado 9 de diciembre una demanda contra el alcalde de Tudela, Alejandro Toquero, y el propio Consorcio, en la que solicita “el reconocimiento de la relación laboral como común y la nulidad del despido”. Pero el actual gerente evita entrar en polémicas al respecto. Precisamente, el primer edil de la ciudad ribera y presidente de EDER, Alejandro Toquero, declaró recientemente que la nueva gerencia debía convertir a la entidad en “un lobby de presión para defender los intereses de la Ribera en Pamplona y Navarra”.

“Estamos trabajando en programas a largo plazo que planteen, sobre todo, la atracción y creación de empresas e impulsen el crecimiento de las que ya existen en la comarca”.

¿Cómo valora el contexto económico que se encontró al iniciar su gestión?
Me encontré a una Ribera bastante parada, sobre todo a la hostelería y el comercio, por las restricciones impuestas por el Gobierno de Navarra. Pero el resto de sectores están funcionando bien. Claro que, como todos, se han visto impactados por la crisis sanitaria. Pero ya están al 100 % de actividad, y eso es positivo en un año tan raro.
Observamos que no ha habido un crecimiento en la proporción de las empresas del sector industrial sobre el total de empresas en los últimos años. Estas suelen tener más estabilidad, más capacidad de inversión, más capacidad de internacionalización, y un empleo de mejor calidad. Al final, es un tipo de compañía que nos interesa impulsar en el territorio porque contribuyen a la mejora general de la región en términos de empleo. Queremos entrar en el círculo virtuoso de la economía.
Luego, el sector agro tiene muchísimo peso en la Ribera. En su momento, hubo un empujón importante en la promoción de energías renovables, pero se ha parado en los últimos años. Hace falta que el tejido industrial se diversifique, conservando su herencia agroindustrial. Según los datos, el sector industrial está descompensado.

“En su momento, hubo un empujón importante en la promoción de energías renovables, pero se ha parado en los últimos años. Según los datos, el sector industrial está descompensado”.

¿Cuáles son los principales retos que está abordando el Consorcio desde su llegada?
La gestión será, a grandes rasgos, continuista. Pero no me refiero a no innovar o cambiar aspectos del trabajo, sino a que conservaremos las líneas de trabajo que el Consorcio lleva trabajando hace años y en las que se ha colaborado siempre con el Gobierno de Navarra.
En el área de emprendimiento y creación de empresas, estamos enfocando nuestro trabajo diario en programas a largo plazo que planteen, sobre todo, la atracción y creación de compañías e impulsen el crecimiento de las que ya existen en la comarca. Mantendremos el trabajo hecho en la línea de emprendimiento, que es una de las que más ha desarrollado el Consorcio. Pero debemos potenciar el crecimiento de las empresas que ya existen: que sean cada vez más grandes, competitivas e internacionalizadas, que hagan I+D+i. Y, también, activar un programa de atracción de empresas a la Ribera.
Estos dos pilares no se han impulsado mucho en los últimos años, así que no veremos resultados a corto plazo. Pero es cierto que debemos trabajar para posicionar al Consorcio en ese sentido, al margen del trabajo que ya hace EDER en emprendimiento, desarrollo local y rural, energías renovables…
Muchos de los proyectos dentro del área de turismo han sido fructíferos. Entre ellos, el plan para Bardenas Reales, el recurso más importante del área en la Ribera, o un proyecto de embarcaderos en el Río Ebro para el turismo fluvial… Se trabajaron muchísimos proyectos, pero no así en la digitalización del sector. El plan ‘Ribera, destino turístico inteligente’, no ha concretado muchas de sus acciones. Y en el contexto actual, con el impacto de la pandemia en el turismo presencial, este proyecto cobra una mayor importancia.

“El plan ‘Ribera, destino turístico inteligente’, no ha concretado muchas de sus acciones. Y en el contexto actual, con el impacto de la pandemia en el turismo presencial, este proyecto cobra una mayor importancia”.

En su presentación como gerente, mencionó que pretende abordar el problema de las distancias entre Pamplona y Tudela, a las que calificó de “más mentales que reales”. ¿A qué se refería en concreto?
Cuando califico las distancias como “mentales”, me refiero al discurso que se maneja desde la Ribera sobre Pamplona, específicamente sobre la falta de apoyo que se percibe. Pero EDER tiene la entidad suficiente para trabajar y sus recursos son suficientes para atraer fondos estatales y europeos. Eso sí, necesitamos todas las herramientas que tenemos a la mano, entre las que contamos con las que ofrece el Gobierno de Navarra. Y creo que este es el camino por el que avanzaremos: ensalzar más las oportunidades de colaboración que las diferencias.
Yo creo que este es el principal reto. Es cierto que existen algunos datos que muestran una diferencia entre ambas comarcas. Por ejemplo, el desempleo en la Ribera está por encima al de Pamplona por dos puntos, la renta per cápita es menor y el peso de su industria no es grande sobre la economía general. Pero no creo que haya que hacer políticas directas para la promoción del empleo, porque es más efectivo tener una política general para la comarca que unifique todas nuestras actuaciones y mejore al territorio en conjunto. Esto es complicado porque el territorio no tiene entidad jurídica. A este respecto, EDER tiene la responsabilidad de aglutinar a la Ribera. Contamos con las herramientas, las instituciones, los sectores y las líneas para la mejora de la zona en general. Ahora, vamos a centrar el trabajo en coordinarnos con el resto de Navarra y generar más sinergias con los demás agentes de la región, de España y de Europa.

“Avanzaremos más ensalzando las oportunidades de colaboración con el Gobierno de Navarra que las diferencias”.

Dijo tener una “mochila de relaciones empresariales e institucionales”, que trae de su experiencia profesional anterior y de la que echará mano…
Tendremos algunas colaboraciones con actores del ámbito nacional, como consorcios de otras comunidades autónomas y el Estado. Pero el 80 o el 90 % serán con entidades navarras. Uno de los principales ‘partners’ estratégicos es y será el Gobierno foral, y seguiremos profundizando en esta colaboración. Eso sí, necesitamos reorientar los proyectos en los que trabajamos con el Ejecutivo en materia de economía verde y digitalización, la parte que menos ha trabajado el Consorcio hasta ahora.
Dentro de estas dos temáticas generales, queremos contactar con los actores clave de la región. En lo referente al ‘Pacto Verde’, nos interesan el Clúster de Energía Eólica de Navarra (Enercluster), el Centro Nacional de Energías Renovables (Cener), la Asociación de la Industria de Navarra (AIN)… También las dos universidades, por sus líneas de investigación sobre industria, construcción y sostenibilidad. Al final, debemos dialogar con todos para que aquellos proyectos que encajen en La Ribera se canalicen hacia el territorio.
Y procederemos de la misma manera en materia de digitalización. En esta línea, el Gobierno está liderando un plan de impulso a la industria 4.0. Nos interesa, también, el nuevo Polo de la Innovación Digital de la Universidad Pública de Navarra. Sobre todo, es una labor de posicionamiento de la Ribera y de EDER como ‘partner’ clave en esta índole de proyectos, para que se canalicen iniciativas y financiación hacia el territorio.

Alejandro Toquero afirmó recientemente que el Consorcio debía transformarse en “un ‘lobby’ de presión”, que defienda los intereses de la Ribera frente al Gobierno de Navarra. ¿Ve acertado este enfoque para afrontar los retos de la comarca?
Estoy de acuerdo con Toquero. Creo que faltaba esta parte sobre políticas estratégicas que aglutinen el conjunto de la comarca y promuevan el desarrollo del empleo y su tejido empresarial, ya que el Consorcio estaba muy centrado en proyectos puntuales, es decir, en su labor más técnica. Por tanto, el “‘lobby’ de presión” al que se refería debe entenderse en sentido positivo: es tener un contacto directo y cercano con el Gobierno de Navarra y con las instituciones. Para nosotros, es imperativo que vean a EDER como la organización de la que pueden tirar para desarrollar cualquier proyecto en la Ribera. Además, seguiremos fomentado la cercanía con los ayuntamientos y entidades que son parte del Consorcio.

Villava desea mantener una relación fluida y cercana con el Gobierno foral.

Villava desea mantener una relación fluida y cercana con el Gobierno foral.

Esta también fue una de las principales razones que el presidente argumentó el cambio en la gerencia. ¿Cómo valora la demanda que Casado ha interpuesto contra el presidente del Consorcio y la propia entidad tras su despido?
Es una circunstancia del Consorcio, como podría serlo justificar una subvención o tramitar algún proyecto. Es parte de nuestra gestión. No creo que sea un problema mayor. De hecho, no interferirá en las actuaciones de EDER. El Consorcio tendrá que defenderse en el juicio y, en función de lo que se dictamine, haremos lo que haga falta. Cada persona tiene derecho a defender lo que estime oportuno, ya sea el gerente, el administrativo o el técnico de turismo. 

“El ‘lobby’ de presión al que se refería Alejandro Toquero debe entenderse en sentido positivo: es tener un contacto directo y cercano con el Gobierno de Navarra y las instituciones”.

¿Qué acciones concretas están llevando a cabo en el corto plazo para implementar las nuevas líneas de trabajo de EDER?
Sobre todo, nos hemos reunido con el Ejecutivo foral y la Confederación Empresarial Navarra para conocer las líneas de trabajo que llevan y poder coordinarnos con ambas entidades. Estamos armando una cartera de proyectos con vistas al reparto de los fondos europeos, que presentaremos al Gobierno navarro antes de que termine 2020. Tendrá dos pilares: en primer lugar, la definición de proyectos tractores para la comarca. Por ejemplo, impulsar el plan ‘Ribera, Destino Turístico Inteligente’, en el que podemos acometer acciones como tener banda ancha para unir todos los recursos turísticos de la Ribera, así como sensores que nos den datos en tiempo real para ofrecer a los turistas que nos visiten.
El segundo pilar de esa carpeta serían proyectos individuales y de empresas de corte más local. Los fondos europeos se centran en cuatro temas: ‘Pacto Verde’, digitalización, igualdad y accesibilidad. Pero estas líneas están definidas grosso modo, y no se sabe aún con qué criterios se distribuirá la financiación. Desde EDER hemos pedido a las empresas y a las entidades locales que se centren en estos cuatro pilares, que evalúen sus necesidades en estas líneas y, sobre todo, en las referentes al ‘Pacto Verde’ y a la digitalización. Por ejemplo, un ayuntamiento podría presentar un proyecto de eficiencia energética para sus edificios. Luego, nosotros lo canalizaríamos través de la CEN y del Gobierno de Navarra mediante este dossier.

“No creo que la demanda de Casado sea un problema mayor. El Consorcio tendrá que defenderse en el juicio y, en función de lo que se dictamine, haremos lo que haga falta”. 

Con respecto a la crisis sanitaria, incidió en la rueda de prensa de su nombramiento en que sería tomada como un elemento “coyuntural, pero no estructural”. Tras sus primeras semanas en el cargo, ¿sigue opinando lo mismo viendo la grave afectación que está ocasionando la pandemia?
En términos de nuestra actividad diaria, observamos que el impacto del Covid-19 es coyuntural. Por ejemplo, el Gobierno de Navarra ha sacado hace poco las ayudas a la hostelería y desde Consorcio EDER hemos preparado un dossier que resume esas subvenciones para las empresas con las que mantenemos contacto. Este es un ejemplo de algunas de las acciones concretas a las que dedicamos esfuerzos por la crisis sanitaria. Pero probablemente, el año que viene, ya no estaremos hablando de esto. En la actividad diaria, el enfoque es desarrollar los planes que tenemos en marcha. Claro que están afectados por el coronavirus y ejecutamos actuaciones puntuales para resolver los problemas, pero esto representa aproximadamente un 10 o 15 % de nuestras actividades. El 80 % se vuelca en los planes a largo plazo de la Ribera y en los proyectos de emprendimiento que asesoramos en la actualidad. Por ejemplo, estamos trabajando en regadíos inteligentes y control del consumo de agua, algo que es capital para el sector agro.

¿Y qué prevé hacer con los proyectos heredados de la anterior gerencia?
En la actividad de EDER, ya se estaban gestionando proyectos que hay que seguir promocionando. Por ejemplo, la primera edición del plan europeo Cemowas, que abordaba el reciclaje de residuos agroindustriales y revalorizarlos para hacer purines y otros productos, acaba de terminar en 2020. Va a empezar otro Cemowas y firmamos el convenio hace tres semanas. Buscamos acceder a una mayor financiación europea, y seguiremos captando más proyectos pilotos para abrir camino a los grandes proyectos, que son nuestro objetivo. Al final, hay muchos fondos y muchos agentes que compiten por ellos, pero con los que también podemos colaborar.

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