Tras el incendio forestal de 2022 que llegó hasta las viviendas y marcó un antes y un después en el municipio, San Martín de Unx ha reforzado su apuesta por la gestión forestal activa como herramienta clave de prevención. En este contexto, y con el objetivo de reducir el riesgo de nuevos incendios y proteger el casco urbano, Sakana Group, Tafalla Iron Foundry, Prodein y Navarra Capital han unido esfuerzos para apoyar y complementar la financiación del Ayuntamiento y del Gobierno de Navarra, haciendo posible el desarrollo de este proyecto de actuación preventiva sobre el terreno.
La incorporación de estas entidades a la iniciativa se visualizó este jueves durante una visita de campo a varias zonas de actuación del proyecto ‘Hay otra forma de conservar nuestros bosques’, promovido por Laboral Kutxa y Navarra Capital y que contó con representantes institucionales y técnicos. Así, todas las organizaciones involucradas pudieron conocer sobre el terreno el alcance de las intervenciones realizadas en el municipio.
En la visita de campo participaron el consejero de Desarrollo Rural y Medio Ambiente del Gobierno de Navarra, José María Aierdi; el alcalde de San Martín de Unx, Francisco Javier Leoz Guillén; la socia de Basartea, Nati Gómez; el director de Empresas de Laboral Kutxa en Navarra, Pello Bayona; el CEO de Navarra Capital, Mikel Benet; el presidente del Consejo Rector de Sakana Group, Gorka Eceolaza; la CEO de Prodein, Sonia Moneo; y, por parte de Tafalla Iron Foundry, su presidente Félix Ferrer, junto con Ignacio Ugalde, director de RRHH y Asuntos Legales, y Sonia Nanclares, vicepresidenta del Consejo Social.

Sakana Group, Tafalla Iron Foundry y Prodein se han unido al Gobierno navarro y el Ayuntamiento de San Martín de Unx en la iniciativa.
La jornada permitió recorrer varias zonas de intervención, entre ellas la nueva corraliza de ‘El Boyeral’. Un proyecto impulsado tras el incendio forestal de 2022, que afectó de forma significativa al entorno del municipio. La actuación busca consolidar el uso pascícola en régimen extensivo como herramienta de gestión del monte, con el objetivo de controlar la vegetación arbustiva y reforzar la protección del casco urbano frente a futuros incendios.
Durante la visita, Aierdi subrayó que «no se trata solo de una repoblación forestal en el marco de la prevención de incendios, sino también de generar actividad en torno a la ganadería extensiva y recuperar el patrimonio natural de un pueblo pequeño, pero que se ha demostrado muy activo en el cuidado de sus montes». El consejero elogió este tipo de iniciativas de colaboración empresarial y colaboración social corporativa que, enmarcadas en los instrumentos de ordenación de la agenda de gestión forestal sostenible del Ejecutivo foral, «ofrecen respuestas audaces ante la emergencia climática desde la apuesta por el silvopastoreo y favorecen el compromiso con las dinámicas de desarrollo local en las zonas rurales».
Por su parte, Leoz destacó el valor estratégico de estas intervenciones, ya que suponen «todo un cambio de paradigma». «Demuestran la importancia de una gestión forestal activa como herramienta clave para conservar nuestros bosques y proteger el municipio frente a los incendios», incidió antes de agregar que «la colaboración entre administraciones, ayuntamientos y empresas comprometidas es fundamental para hacer posible proyectos rurales con impacto real en la seguridad y el territorio». En este sentido, hizo hincapié en que la actuación prevista corresponde «a una zona muy emblemática». «Precisamente, donde los incendios son más peligrosos por los vientos del sur y las altas temperaturas», remató.
CORRALIZA DE «EL BOYERAL»
El paraje de ‘El Boyeral’, situado al sureste del casco urbano, fue seleccionado por su valor estratégico. De hecho, es la zona por la que el incendio llegó hasta las casas en 2022 y por donde entran los vientos dominantes del sur. La corraliza engloba una superficie de 135 hectáreas de matorral mediterráneo con enebros, espinos, rosal silvestre y bosquetes dispersos de roble, encina o pino.
Las actuaciones incluyen la instalación de un cerramiento perimetral, que permite el pastoreo libre como herramienta de control vegetal. El cierre contempla cinco hiladas de alambre de espino galvanizado, con piquetes de acacia de 1,70 metros de altura colocados cada 2 metros, y una longitud total de casi 8.500 metros.
Asimismo, el proyecto integra diferentes accesos y pasos adaptados a los usos del entorno: portillos metálicos, accesos secundarios, pasos en ‘V’ para bicicletas en cruces de senderos BTT y pasos elevados peatonales distribuidos a lo largo del cierre. También incorpora cuatro puntos de agua, fundamentales para la operatividad de la actuación.
El importe total de los trabajos en ‘El Boyeral’ asciende a 86.000 euros, de los cuales 64.000 euros están financiados por el Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente del Gobierno de Navarra; 8.000 euros por las empresas colaboradoras del proyecto «Hay otra forma de conservar nuestros bosques»; y 14.000 euros por el Ayuntamiento de San Martín de Unx.

José María Aierdi elogió los objetivos del programa ‘Hay otra forma de conservar nuestros bosques’.
A este respecto, la socia de Basartea detalló que «esta intervención combina criterios técnicos y funcionales para ordenar el espacio, garantizar su mantenimiento y reducir el riesgo de incendios». De esta forma, «la instalación del cerramiento, los accesos y los puntos de agua permite consolidar un uso preventivo del monte, favoreciendo el control del matorral y contribuyendo a la protección del entorno y del propio núcleo urbano».
En esa línea, Bayona expuso que su proyecto «es un ejemplo de cómo la suma de esfuerzos hace posible intervenir en el territorio y apoyar directamente a los pueblos». «Donde no llega el Gobierno de Navarra, las empresas también pueden y quieren ayudar, cada una en la medida de sus posibilidades. Por lo tanto, la clave está en encontrar, en colaboración con las entidades locales, lugares donde invertir recursos para generar actuaciones útiles», defendió.
Finalmente, Benet remarcó que este programa «quiere sumar desde la humildad a empresas con sensibilidad social para apoyar proyectos rurales que realmente marcan la diferencia». Bajo su punto de vista, la iniciativa «cubre un hueco que la financiación pública no alcanza y demuestra que la colaboración entre empresas, ayuntamientos y administraciones permite hacer cosas más grandes». «No hablamos de grandes actuaciones, sino de microproyectos locales que, sumados, ayudan a cambiar nuestro pequeño mundo y ha preservar nuestros bosques», concluyó.
‘HAY OTRA FORMA DE CONSERVAR NUESTROS BOSQUES’
‘Hay otra forma de conservar nuestros bosques’ es un proyecto de Laboral Kutxa y Navarra Capital que impulsa una visión de conservación activa y corresponsable del medio natural: conservar no es solo proteger, sino también cuidar, gestionar y prevenir. A través de actuaciones concretas sobre el terreno, como el control de vegetación, la mejora de accesos y la reducción del combustible forestal, el proyecto promueve un modelo de gestión forestal que refuerza la resiliencia del monte frente a incendios y protege a los municipios. Su enfoque se apoya en la colaboración entre instituciones, entidades técnicas y tejido empresarial, sumando recursos y compromiso para convertir la prevención en una tarea compartida.
Esta es la segunda iniciativa en la que colaboran empresas privadas, ya que en 2025 finalizó la primera actuación sobre el terreno: la restauración ecológica de 6,5 kilómetros en el río Ebro a su paso por las localidades riberas de Arguedas, Valtierra y Tudela. Grupo Enhol, Ríos Renovables, Jata y Servicios Ecológicos Navarra (SEN) asumieron la financiación.
Además, el programa cuenta con un proyecto educativo de sensibilización, del que ya se han beneficiado 500 alumnos de 5º de Primaria de varios centros concertados y públicos de la Comunidad foral.













