
Daniel Ramos.
Cada año, en España un gran número de jóvenes universitarios abandonan sus regiones de origen en busca de oportunidades hacia las grandes ciudades, con la idea de que es un entorno más fértil para acoger al talento cualificado. Pero existe una historia paralela, menos visible y aparentemente menos atractiva: la de las empresas que pertenecen a sectores situados en territorios menos concentrados, como el entorno rural, y que están siendo epicentro de innovación, transformación digital y empleo de alto valor. El mejor ejemplo de ello es el del sector agroalimentario.
El trabajo en el campo goza de una reputación particular, percibida por un lado de forma muy positiva debido a su conexión auténtica con la tierra, con el territorio, con lo esencial. Eso constituye una fortaleza real. Pero, por otra parte, esa misma imagen ha generado un sesgo: la creencia de que se trata de un sector fundamentalmente tradicional, anclado en metodologías del pasado o poco abierto a la innovación acelerada. Y nada más lejos de la realidad actual.
Desde Florette, podemos afirmar sin temor a equivocarnos que esta industria ha experimentado una transformación profunda. Mantiene sus raíces en el territorio -y eso es su ventaja diferencial-, pero se ha convertido al mismo tiempo en un motor de innovación permanente. Y esa doble vertiente debería ser un imán para el talento joven que busca verdaderas oportunidades.
En Florette llevamos años apostando por esta transformación. Somos una empresa tradicional por herencia, pero innovadora por convicción desde nuestros inicios, y la digitalización ha estado presente a lo largo de nuestra evolución como eje transversal para impulsar los pilares fundamentales de la compañía: innovación, sostenibilidad y personas.
Actualmente contamos con tecnologías punteras, desde agricultura de precisión o sistemas de Inteligencia Artificial para garantizar la calidad hasta algoritmos de machine learning que optimizan cosechas y logística. Y el proceso de innovación es una constante que va más allá de nuestra actividad diaria, con la participación en diferentes proyectos de investigación colaborativos con otras empresas e instituciones nacionales e internacionales.
Florette Innova es nuestra Unidad de I+D+i empresarial y nos permite investigar y desarrollar tecnologías orientadas a una agricultura más sostenible, la economía circular y la automatización de cultivos. Estamos adscritos como una de las primeras empresas al SINAI (Sistema Navarro de I+D+i) y contamos con proyectos como Bioreveal, dirigido a revalorizar subproductos vegetales ricos en compuestos bioactivos para el diseño de alimentos con beneficios para la salud intestinal; Forestchart, que valoriza residuos forestales para la producción de biochar y su aplicación en agricultura, contribuyendo a avanzar en una economía circular en Navarra; o Vecaipa, que desarrolla un vehículo eléctrico, inteligente y autónomo para automatizar los procesos agrícolas en cultivos protegidos, además de permitir mejorar la eficiencia en los procesos, la seguridad del trabajo agrícola y la reducción de las emisiones.
El reto es transmitir a las personas recién tituladas que un trabajo con impacto real, innovación continua, sostenibilidad y propósito, unido a las oportunidades de crecimiento profesional, no solo existe en los grandes centros empresariales, sino que pueden encontrar grandes oportunidades profesionales en trabajos cualificados aquí en Navarra.
Nuestros equipos incluyen perfiles de ingeniería de datos, ingeniería industrial, especialistas en datos o personas con perfiles tecnológicos vinculados a automatización y mejora de procesos (IT + trasformación digital). Son profesionales que trabajan en proyectos con impacto directo en decisiones estratégicas, además de desarrollar habilidades que demanda el mercado global, lo que les permite construir carreras sólidas.
Por eso, el sector agroalimentario debe comunicar lo que realmente es: un sector de futuro, innovación, impacto ambiental positivo y empleo cualificado. Y ese mensaje no debe quedarse únicamente dentro de nuestro país, sino que puede traspasar fronteras. Florette colabora en el programa Navarra Ambassadors del Gobierno de Navarra, un proyecto internacional para captar talento joven que acerca la realidad empresarial de la Comunidad foral a estudiantes internacionales.
Durante 2025, además, ha contado con noventa personas de diferentes perfiles y titulaciones para realizar prácticas formativas, de las cuales veinte han sido contratadas tras la finalización de este periodo para quedarse en nuestra empresa.
En definitiva, el talento joven no tiene que irse, tiene que saber dónde está el futuro. Y el futuro de la innovación española no está solo en las capitales, está también en los territorios que se atreven a transformarse. En Florette estamos convencidos y demostramos cada día que es posible construir carreras de vanguardia manteniendo los pies en la tierra.
Daniel Ramos
Director de RRHH en Florette












