domingo, 17 febrero 2019

José Antonio Asiáin, una vida entre puestos clave

El que fuera consejero del Gobierno de Navarra y presidente del Consejo de Caja Navarra nos recibe en su bufete para hablar de hechos y acontecimientos que protagonizó y que forman parte de la historia de la Comunidad Foral

Miguel Bidegain
Pamplona - 19 enero, 2019

José Antonio Asiáin posa en su despacho ante uno de sus cuadros favoritos.

José Antonio Asiáin posa en su despacho ante uno de sus cuadros favoritos.

José Antonio Asiáin nació en Pamplona y está a punto de cumplir 70 años, aunque nadie lo diría. Se lo decimos y replica que tiene “muchas goteras”, pero lo cierto es que sigue en activo y sin intención de retirarse, nos dice antes de empezar la entrevista y nos lo demuestra al pedirnos que le disculpemos unos minutos porque tiene que enviar un correo electrónico, ordenar los documentos con los que trabajaba… Aprovechamos para mirar los notables cuadros y esculturas que hacen que el despacho parezca una galería de arte, y al comentárselo responde que  siempre me ha gustado el arte y poco a poco he podido ir comprando algunas cosas…”

Ya sentado a nuestro lado comenzamos a repasar su vida. Recuerda una infancia “normal, como la de todos en aquélla época. Todos somos víctimas de las circunstancias en las que nos tocó vivir, o beneficiarios, porque veo a mi nieta y me comparo con lo que me acuerdo de cuando tenía su edad y tiene poco que ver, afortunadamente para los actuales, pero también veo que hay defecto de algunas de las cosas que en nuestra educación eran muy primarias”, entre las que cita el gusto por el trabajo bien hecho, por el esfuerzo y por la disciplina. “En aquél momento, seguramente, se pasaban porque en los Jesuitas se llegaba al castigo físico, y hemos llegado al extremo contrario, como en tantas otras cosas, somos una sociedad bastante pendular”.Asiain P

El tema nos da para iniciar un apartado sobre la educación actual y sus defectos, plasmados por ejemplo en las faltas de ortografía que cometen “profesionales de prestigio, ejecutivos o jueces”, y periodistas, añadimos, lo que da paso a otra digresión sobre la crisis del sector periodístico.

¡TÚ ERES UN SOCIALDEMÓCRATA!

Volvemos a la biografía de José Antonio Asiáin. Tras pasar por los Jesuitas estudió Derecho en la Universidad de Navarra y algunas asignaturas de Ciencias Políticas, por libre, en la Complutense de Madrid pero no terminó la carrera. Hizo oposiciones a letrado de la Diputación, las aprobó “y enseguida me casé”. Estamos en julio del año 1974, año en el que poco después se afilió al Partido Socialista, pero sobre eso volveremos más adelante. En 1979 se constituyó el Parlamento de Navarra, que pidió a la Diputación que le facilitase funcionarios, incluido un letrado, hasta que pudiera dotarse de su propia burocracia. El secretario de la Diputación, el recientemente fallecido Joaquín Gortari, le ofreció el puesto después de que quienes le antecedían en el escalafón lo rechazasen, “yo acepté encantado porque era algo nuevo,  además el presidente era Víctor Manuel Arbeloa, con el que ya tenía relación”.

“Mi referencia era la socialdemocracia europeay la expresión de eso en España era el PSOE, por más que en ese momento tuviera un discurso muy revolucionario”.

En 1983 se jubiló Raimundo Aldea, asesor jurídico central de la Diputación, y Asiáin se hizo con la plaza tras convocarse el correspondiente concurso de méritos entre los letrados, pero un año después la política llamó a la puerta de su despacho, porque Gabriel Urralburu le propuso ser consejero de Presidencia y vicepresidente del Gobierno.

La política no era algo extraño en su familia, era un tema del que se hablaba en casa y su hermano Javier también fue parlamentario. “Yo desde los 15 o los 16 años leía habitualmente revistas como Cuadernos para el Diálogo, Triunfo, Índice… que dentro de la escasa libertad de prensa que había en el franquismo estaban en la línea de la oposición democrática”. De su lectura surgió como referencia la socialdemocracia europea, ”y la expresión de eso en España era el PSOE, por más que en ese momento tuviera un discurso muy revolucionario”. Evoca una asamblea del partido en la que, tras su intervención, tomó la palabra un asistente que le dijo airado “¡tú eres un socialdemócrata!, y le conteste: compañero, quizás me has querido insultar, pero me has definido. Es que en el PSOE había una sobrecarga ideológica que se fue centrando a medida que iba asumiendo responsabilidades de gobierno”.

CONSEJERO DEL GOBIERNOAsiain 1

Tras su primera legislatura como consejero de Presidencia en la segunda se hizo cargo del Departamento de Economía y Hacienda. Reconoce que los cargos que ha ejercido “los he vinculado siempre a alguna tarea que también profesionalmente me interesara”. En este sentido revela que le ofrecieron ser diputado en el Congreso, Gregorio Peces Barba quería tenerlo a su lado para que fuera miembro de la Mesa de la Cámara, “pero a mí eso no me interesó, y aún menos trasladarme a vivir a Madrid o estar yendo y viniendo”. Al haber intervenido como letrado asesor en las negociaciones del Amejoramiento sí le interesaba Presidencia, porque una de sus tareas iba a ser la de desarrollarlo legislativamente, negociar las transferencias, “consideraba que estaba capacitado profesionalmente para hacerlo, y también para asumir la responsabilidad política que eso conllevaba. Y cuando en la siguiente legislatura fui consejero de Hacienda tenía un encargo concretísimo: tenía que negociar el Convenio, y cuando acabé eso realmente se acabaron los incentivos o alicientes que impulsaban mi vida pública”. Siguió cuatro años más como parlamentario y se retiró.

“Los cargos que he ejercido los he vinculado siempre a alguna tarea que también profesionalmente me interesara”

Asegura que cuando comenzó su carrera política no se planteó ningún plazo, “la asunción de cargos en el Gobierno de Navarra estaban más vinculados a tareas que a un horizonte temporal, aparte de que siete años ya está bastante bien ¿no?”. Le preguntamos si lo dice porque era duro, y responde que “todo cargo tiene su carga, pero todos los que ingresamos entonces en política lo hicimos voluntariamente, había un compromiso personal”. Casi como si fuera una reflexión en voz alta José Antonio Asiáin comenta que hoy es muy difícil que un profesional de edad media-madura acepte un compromiso político por las retribuciones, y propone unos sueldos un 20 o un 25% superiores a los que cobrasen en su profesión, “porque ahora no van a tener horarios, se van a meter con usted en lo que tengan y no tengan razón, se va a ver afectada su vida familiar… Un plus de penosidad, vamos”.

Como ya nos dijera Francisco San Martín, con quien compartió tareas de gobierno, de su etapa política se queda con su contribución al desarrollo institucional y autonómico, “y con el salto que Navarra dio en lo socioeconómico. Cuando acabamos, en el año 91, Navarra ya estaba si no la primera, entre las tres primeras en casi todos los indicadores de desarrollo social y económico. Todo eso se ha mantenido, no es mérito exclusivamente de quienes tuvimos en esos siete años, pero las bases se sentaron entonces”.  Asiain 2

De las que fueron sus responsabilidades “el Convenio Económico sigue en vigor, las transferencias también…” La lástima es que el balance de los gobiernos en los que participó quedase ensombrecido por los casos de corrupción, le decimos, y asiente con gestos expresivos: “Eso es innegable, indiscutible, y para todos nosotros fue un gran disgusto”. También consiguió en la política amistades que aún perduran, incluidos algunos de los que fueron sus adversarios, y dice de paso que le parece que las relaciones personales entre los políticos de entonces “eran mejores que la que hay ahora, el tono es más agrio”.

LA ETAPA DE CAJA NAVARRA

Tras la política, ¿qué? “Pues pedí la excedencia como asesor jurídico central y me dediqué al ejercicio profesional de la abogacía. Y así sigo, cuando cumpla 70 ya dejaré de ser funcionario, de manera que ya no voy a pedir el reingreso”. Queda, para completar el currículum, su paso por Caja Navarra, “sí, y tengo un magnífico recuerdo de mi pertenencia a su Consejo de Administración. En el primer periodo, que se inició en 1979 y finalizó en 1991, ocupó la dirección general Juan Luis Uranga, y en el segundo, entre 2004 y 2012, Enrique Goñi. Y, pese a que el marco macroecómico y regulatorio del primer periodo tenía muy poco que ver con el del segundo, valoro positivamente la gestión de ambos”.

“El relato que hablaba de hundimiento, de quiebra, de saqueo, de estafa a 26.000 navarros y de toda clase de irregularidades ha quedado desmentido”

Ya, pero ese segundo periodo ha resultado bastante controvertido, y de hecho le llevó en octubre a declarar ante la comisión parlamentaria sobre Caja Navarra. Nos explica que “en ese segundo periodo, hubo dos etapas muy diferentes. Entre 2004 y 2008, la economía española pasó por uno de sus momentos más expansivos y Caja Navarra, bajo la dirección de Enrique Goñi, experimentó un espectacular incremento en sus magnitudes más relevantes: recursos administrados, crédito a la clientela, beneficio obtenido, importe de la Obra Social, etc. Pero a partir de 2008 la economía internacional, y la española, sufrieron una pavorosa crisis y Caja Navarra fue una de las Cajas que mejor capeó el temporal que originó esa crisis. Por eso, y aunque pueda parecer paradójico, la etapa de la que guardo un mejor recuerdo, y de la que me siento más satisfecho de mi contribución como consejero y como presidente del Consejo, es la comprendida entre 2008 y 2012”.

Asiáin rechaza con energía “el negativo relato sobre Caja Navarra que protagonizaron las fuerzas políticas que apoyaron en 2015 el actual Gobierno cuatripartito”, y dice que se ha ido desmoronando como un castillo de arena a medida que se han ido conociendo los datos oficiales y las valoraciones de los Juzgados y Tribunales, incluido el Tribunal Supremo, y de expertos independientes de todo tipo: auditores, CNMV, Banco de España, peritos judiciales, etc”. Insiste en que “ese relato, que hablaba de hundimiento, de quiebra, de saqueo, de estafa a 26.000 navarros y de toda clase de irregularidades, ha sido desmentido en todas esas instancias y quienes lo crearon y lo repitieron han quedado desautorizados”.

Añade cifras y argumentos que ya desgranó ante la comisión para demostrar su versión de los hechos, y aunque reconoce que los directivos y administradores de Caja Navarra del periodo 2004-2012 “no pudimos alcanzar nuestro objetivo de que la entidad liderara un banco mediano cotizado”, mantiene que Caja Navarra ha sido una de las Cajas que mejor ha logrado superar la crisis, y pone el acento en que “ni Caja Navarra ni Banca Cívica le han costado un euro a los contribuyentes”.

Se ha hecho muy tarde, a la entrevista sigue la conversación pero tanto él como nosotros tenemos que volver a nuestras ocupaciones y nos vamos, mirando de reojo lo cuadros ante los que pasamos camino de la puerta.

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