Juanmi Círez, fundador de la empresa navarra Agrocírez Servicios Aéreos, ha fichado por Lamusa y Servicios, firma especializada en la venta de maquinaria agrícola y concesionario oficial John Deere en Navarra, tras diecisiete años trabajando en la planta que Nordex tiene en Lumbier. En concreto, trabaja como técnico, comercial y, sobre todo, como formador de agricultores interesados en introducir los drones dentro de sus prácticas agrícolas. «Me contactaron desde su Departamento de Tecnología de Agricultura de Precisión porque querían profundizar en el uso de drones», explica a Navarra Capital.
Aunque la sede central de Lamusa se encuentra en Huesca, cuenta con una veintena de delegaciones distribuidas por Aragón, Castilla y León, La Rioja, País Vasco y Navarra, donde trabajan unos 60 personas. En concreto, en Orkoien, Tudela y Tafalla, desde donde ya opera Círez. A nivel nacional, emplea a unas 260 personas y es el distribuidor de otras marcas importantes como Kramer, Lemken o Bednar. «Llevamos tiempo detectando inquietud entre nuestros clientes por los drones agrícolas. Este año hemos dado el paso y hacernos distribuidores de DJI. Buscábamos incorporar personal cualificado y con experiencia en estos productos, y que tuviera un perfil muy enfocado a la formación», detalla Bautista Jiménez, director de Tecnologías de Agricultura de Precisión en Lamusa. «Juanmi asesorará a nuestros clientes sobre qué drones se adaptan mejor a sus necesidades», agrega.
Su incorporación llega tras el acuerdo de distribución oficial entre Lamusa y DJI, la compañía china de drones y estabilizadores de cámara, cuyas soluciones tienen aplicaciones directas en la agricultura de precisión. Tal y como recogió este medio, Círez es un experto en el uso de drones en el sector agrícola y en la formación de pilotos, que ha instruido a profesionales y empresas de regiones como Extremadura, Valencia, Aragón, Cataluña o Castilla y León.
LA MISIÓN
El principal objetivo de Círez será acercar esta tecnología a los agricultores. «Les explicaré las funciones de los drones y, una vez los adquieran, me encargaré de formarles para que aprendan a manejarlos. Además, Lamusa acaba de convertirse en entidad formadora autorizada para impartir titulaciones oficiales de piloto de drones», detalla. En este sentido, la formación que impartirá estará centrada principalmente en el mapeo de cultivos. Gracias a cámaras especializadas, los drones pueden detectar el estado de las parcelas y diferenciar aquellas que están sanas, debilitadas o en mal estado, lo que facilita una gestión más eficiente y sostenible del terreno.
«Me siento muy ilusionado. Es una oportunidad que llevaba tiempo esperando, ya que es un ámbito en el que me he formado y que realmente me apasiona», confiesa Círez para reconocer acto seguido que dejar atrás su anterior etapa tampoco fue fácil. «Me ha costado mucho tomar la decisión porque he trabajado diecisiete años en Nordex y me he sentido muy a gusto. Pero era una oportunidad que no podía dejar pasar», concluye.













