En el siglo XIX, los holandeses reclutaron soldados de África Occidental para reforzar su ejército en Indonesia, lugar donde se producían tejidos mediante la aplicación de cera en un paño para crear un patrón colorido sobre el algodón. Esta técnica daba lugar a las conocidas telas wax, que los militares africanos compartieron con sus familias cuando volvieron a casa. Los colonos holandeses pronto vieron el potencial de esta nueva moda y se convirtieron en los principales productores de este material.
Cientos de años después, ese fragmento de la historia todavía puede verse reflejado en la cabeza de numerosas mujeres africanas. Precisamente, nuestra protagonista luce sonriente un turbante estampado de Senegal. Es Samanta King, una mujer ucraniana de 38 años que muestra orgullosa sus raíces paternas de Sierra Leona. Hace dos décadas se mudó a España para matricularse en comercio internacional. Tras años saltando de un punto a otro de la geografía nacional (Marbella, Tenerife, Barcelona, Madrid…), estudió moda y asesoría personal para, más adelante, enfocarse en su formación en marketing y publicidad. Afincada en Pamplona y con un hijo de dos años, decidió que era el momento de fusionar todos sus conocimientos y añadirle el toque ético que siempre promueve.
Todo comenzó hace cuatro años, cuando apostó por dejar de aplicarse tratamientos alisadores del cabello y recuperar su pelo natural. Pronto detectó la escasez de productos locales de calidad como gorros de seda, fundas de almohada o coleteros… Obligada a solventar esta necesidad en el extranjero, comprendió que había muchas mujeres como ella y se lanzó a la aventura. Aprendió a coser y empezó a desarrollar los cimientos de su marca, Kandake. Nombre que cogió de unas guerreras africanas que administraban el dinero y eran terratenientes en el antiguo reino de Kush (ahora Etiopía y Egipto) en el 120 a.C.

La ucraniana aprendió a coser hace dos años para poder empezar a desarrollar los cimientos de su marca.
Este emprendimiento cobró forma con una tienda online de productos hechos a mano y venta de telas, dirigidos a mujeres de pelo rizado. «Los artículos están enfocados a un público afrodescendiente, pero los scrunchies y gorros sirven para cualquier persona con pelo rizado u ondulado. Nos ayuda a protegernos el cabello y a que nos duren más los rizos», detalla la creadora para añadir a continuación que los turbantes son un elemento muy importante en la cultura africana porque se cree que la cabeza es el lugar por el que entran los malos espíritus: «Llevar la cabeza cubierta es una forma de protección, pero también algo reivindicativo. Tras la esclavitud, a las mujeres africanas no se les permitía llevar su pelo al natural. Por eso comenzaron a llevar turbantes cada vez más coloridos, con florituras para reclamar, de forma aún más llamativa, sus derechos».
@valores_top 👑 Kandake: turbantes con historia, empoderamiento y estilo Samanta King, afroucraniana afincada en Pamplona, ha convertido su herencia cultural en un negocio único. Con su marca Kandake, diseña turbantes artesanales que son todo un símbolo de identidad y estilo africano. Además, no solo vende complementos hechos a mano, también comparte conocimientos sobre cuidados para pelo rizado. 🧴 ⭐ ¡Una fusión única de tradición y emprendimiento! ⭐ 📲 ¿Quieres saber más? Lee su historia, link en la BIO.
LAS TELAS Y SU LENGUAJE
Abierta desde hace unos meses, la tienda dispone de telas de algodón 100 % compradas en España, pensadas para cuidar los rizos y no perder la hidratación. Además, King vende productos de seda y satén cosidos por ella misma. Sin embargo, las telas wax corren a cargo de una proveedora senegalesa que las adquiere en el país a unas mujeres autóctonas. «Hay telas africanas en muchos países, pero donde menos hay en África. Los propios africanos las compran fuera porque son más económicas, por ejemplo en China, que goza de un gran mercado textil en el continente», explica la ucraniana. Como peculiaridad, esta tela se estampa por los dos lados, precisamente para poder hacer turbantes con ellas. Además, cuenta con un ribete en el que se puede leer su origen. Una tradición poco común en Occidente y que, en sus orígenes, era señal de estatus entre los africanos pudientes.
«Ha sido una tela muy revolucionaria para el feminismo en África. Es otro de los ámbitos que quiero ir explicando a mis clientas»
En esta línea, cada tela tiene un significado. Samanta reconoce que en la actualidad se utilizan más «al tuntún», pero antiguamente todo tenía un porqué. Hay estampados para expresar que eres poderosa, que estás casada con un hombre rico, que buscas pareja, que estás de luto… Aunque dos de sus favoritos son los que se empleaban cuando existía un conflicto con otra familia o una mujer sospechaba que su marido tenía una amante. Era un signo de empoderamiento y de sus ansias por reclamar su libertad: «Ha sido una tela muy revolucionaria para el feminismo y los derechos de la mujer en África. Es otro de los ámbitos que quiero ir explicando a mis clientas. Así, los colores o las formas (granos de café, elefantes, conchas) también reflejan elementos de su vida cotidiana y aportan información sobre su origen».
EL NEGOCIO
En este momento, las redes sociales son su gran apoyo, ya que las utiliza como escaparate para enseñar sus trucos a la hora de cuidar el cabello y la colocación de los turbantes. No obstante, no descarta poder colaborar con peluquerías especializadas en pelo rizado para vender sus productos.

Los gorros de seda o satén sirven para proteger el rizo mientras se duerme, al igual que los ‘scrunchies’ o las fundas de almohada.
Su objetivo a corto plazo es asentarse, pero no descarta ir ampliando el catálogo si aumenta la demanda. También contempla acudir a ferias del sector como Conexión Curly, un evento que se celebrará en octubre en Gran Canaria: «Este tipo de oportunidades son una puerta muy grande para adentrarme en el negocio. Además, me encantaría tener un espacio físico que combine la venta de los artículos con un aspecto educativo para dar formaciones y cursos capilares».
Precisamente, Samanta utilizará su experiencia como asesora personal para ayudar a las mujeres que quieran comenzar a usar turbantes en sus estilismos. «Se puede combinar con cualquier tipo de ropa: vaqueros, vestidos, chándal. Al principio puede ser complicado, pero no hace falta tener un estilo muy étnico o hippie para poder llevarlo, es un complemento más», concluye con una sonrisa.













