De nigiris a ramen, pasando por sashimis y tempuras. En Pamplona, pedir un bufé libre de comida asiática ya no significa levantarse mil veces de la mesa. Ahora, un robot con sonrisa digital te trae las bandejas directamente a tu mesa, y en cuestión de minutos puedes estar probando un poke de salmón seguido de unos gyozas al vapor, mientras te llega un plato de yakisoba humeante. El modelo de «todo lo que puedas comer» se ha sofisticado, y en la capital navarra los restaurantes asiáticos han sabido adueñarse de él con una mezcla de abundancia, tecnología y ambientación cuidada.
SAKURA PAMPLONA
Uno de los grandes referentes de esta tendencia es Sakura Pamplona, un restaurante de 1.800 metros cuadrados situado en Mutilva Baja que abrió sus puertas en 2021. Su interior está dividido en cuatro salones temáticos inspirados en Tokio, Hokkaido, Osaka y Kioto, decorados con tatamis y paneles japoneses que invitan a sumergirse en la cultura nipona. Aquí el bufé libre se disfruta sentado, con un robot que recorre el local entregando los platos. La carta es un recorrido por la gastronomía japonesa y asiática: nigiris, pokes, sashimi, gunkan, maki, temaki, sopas, arroces, pastas, platos fritos, a la plancha o al vapor, todo por unos 20 euros por persona.
HANAMI PAMPLONA
En pleno centro, en la calle Olite, Hanami ofrece una experiencia igualmente amplia pero con un toque más reciente, abrió en 2023 y su comedor puede acoger a casi 200 personas. Su nombre significa «florecer» en japonés y la carta, con hasta 190 platos distintos, hace honor a esa idea de abundancia. Sushi en todas sus versiones, tempuras, carnes y pescados, sopas, fideos, makis y postres se pueden degustar en diferentes modalidades de menú. De lunes a viernes al mediodía cuesta 19,90 euros, por las noches entre semana 24,90, y de viernes noche a domingo, 30 euros. No aceptan reservas, así que conviene ir con tiempo.
TOKIO RESTAURANTE
También hay propuestas más tradicionales en su servicio pero igual de tentadoras en la oferta, como Tokio Restaurante, en la calle Joaquín Maya. Aquí el reclamo es una cinta giratoria que atraviesa el comedor repleta de platos recién preparados: sushi, makis, nigiris, gunkan, takoyaki, sashimi, arroces, pastas, tempuras, carnes y pescados desfilan ante los comensales, que solo tienen que estirar la mano. Los precios oscilan entre los 20 y los 30 euros y el ambiente recuerda a los clásicos kaitenzushi japoneses.
JINGU BBQ
No todo es Japón en el mundo del bufé libre asiático de Pamplona. La oferta se amplía con propuestas como Jingu BBQ, en la calle del Monte Monjardín, que ha traído el concepto coreano de parrilla en mesa. Aquí cada comensal cocina la carne, el marisco o las verduras a su gusto en una plancha incorporada en la mesa, mientras hace los pedidos a través de una tableta. La decoración, con neones y esculturas, evoca el bullicio de Seúl, y la carta incluye bebidas coreanas para acompañar. El menú cuesta 17,95 euros a mediodía y 21,95 por la noche, sin incluir bebida.
SAN HO WU
Por último, San Ho Wu, en la calle San Roque, ofrece un bufé asiático más amplio en cuanto a estilos. Su carta abarca desde sopas, ensaladas y arroz hasta tallarines, udon, sushi, pokes, platos calientes y postres, con un precio medio de entre 20 y 30 euros. Sus amplios horarios lo convierten en una opción versátil para quienes quieran comer a cualquier hora del día, ya sea entre semana o el fin de semana.













