Iñaki Nagore y David Pérez, ambos de 42 años y vecinos de Villava, se conocieron en el colegio. Su amistad continuó hasta las aulas de la Universidad Pública de Navarra (UPNA), donde estudiaron Ingeniería Técnica de Telecomunicación y se especializaron en Sonido e Imagen. Su trayectoria profesional comenzó como becarios dentro del Departamento de Acústica de la entidad educativa para, más tarde, ser contratados como ayudantes de proyectos.
«Durante nuestra etapa allí, detectamos una gran demanda de trabajos acústicos y una escasa oferta de empresas que los realizaran. Como éramos jóvenes y no teníamos nada que perder, con la ayuda de la UPNA montamos una empresa. Tuvimos la oportunidad de entrar en CEIN, donde permanecimos seis años, y luego ya nos trasladamos a nuestras instalaciones actuales en Mutilva«, explica Nagore a Navarra Capital.
ID Ingeniería Acústica, una empresa enfocada en las mediciones de ruido, la elaboración de mapas estratégicos y el acondicionamiento acústico, nació en 2010. Y, en 2017, se unió al equipo la pamplonesa Elena Barbero, compañera de los fundadores en la universidad.
LOS SERVICIOS
Su principal actividad son las mediciones de ruido, que tienen lugar tanto en establecimientos de hostelería, empresas, supermercados o comunidades de vecinos. Por otro lado, también realizan las mediciones necesarias para conseguir licencias de obra por parte del Ayuntamiento de Pamplona. Las carreteras son otro enclave fundamental, sobre todo aquellas que afectan por su cercanía a zonas residenciales. Y, por último, son los encargados de limitar el ruido industrial. «Trabajamos mediante software para tratar de reducir el nivel de ruido, tanto en interior de cara a la seguridad de los trabajadores como en el exterior por su posible interferencia con el medio ambiente y la normativa que lo ampara», detalla Pérez.
En paralelo, los mapas estratégicos de ruido son los proyectos de mayor peso en cuanto a duración y envergadura y suelen realizarse para el Gobierno de Navarra de la mano de Tracasa: «Es como sacar una foto del ruido de Pamplona y diferenciarlo por colores. Introducimos los datos en un sistema y este calcula la propagación. Medimos el ruido del tráfico viario, ferroviario, aeroportuario e industrial. El ocio no se contempla».
Basándose en estos mapas, luego realizan los planes de acción para plantear mejoras. En concreto, se trata de detectar zonas conflictivas con alto nivel de ruido e idear una estrategia para paliar esa situación. «Por ejemplo, tras este estudio se han implantado pantallas en la carretera de Ezkaba, Mendillorri o Artica. Además, sirven como herramienta de planificación urbanística. Cuando un ayuntamiento va a construir en un terreno, puede consultar el ruido y decidir si es posible conceder licencias o qué medidas acústicas harán falta para asegurar la zona», añade Nagore.
El tercer pilar de la compañía es el acondicionamiento acústico de restaurantes, colegios u oficinas mediante la colocación de espumas para reducir la reverberación, garantizar la escucha y limitar el murmullo. «Hay estudios que ya demuestran el nexo entre el fracaso escolar y una mala acústica en el aula. Cualquier instalador puede comprar espumas y ponerlas, pero nosotros aportamos un plus de ingeniería. Acudimos al espacio, medimos y calculamos los materiales necesarios de forma personalizada garantizando las condiciones de seguridad necesarias y la estética buscada», recalca Barbero.

La fuente dodecaédrica, que genera ruido rosa y mide el aislamiento, el sonómetro y las espumas son las principales herramientas.
A lo largo de los años, han conseguido una cartera de clientes que incluye trabajos recurrentes con el Ayuntamiento de Tudela; el Club Atlético Osasuna (con sus oficinas, taquillas y sala de retransmisión); Civivox Pompelo; Museo de Navarra; y centros educativos como la UPNA, IES Iturrama, Askatasuna BHI, CI Burlada FP, la Escuela Infantil Arieta de Estella o la Santa Ana de Tudela. Además, también han participado en la creación de las salas del Servicio Barnahus de atención integral a niñas, niños y adolescentes víctimas de violencia sexual.
«Es un lugar donde realizan entrevistas a menores y estos necesitan comodidad. Por eso, todo el sistema acústico está muy integrado y escondido, pero a su vez tiene que permitir que el micrófono capte el sonido con nitidez. Nosotros realizamos la medición y colocamos todo el material», desgrana Pérez. Asimismo, la empresa cuenta con grandes clientes vascos y navarros del sector industrial como Volkswagen, Magotteaux, GrafTech, Kybse, Mapsa, Fagor o ULMA. Por último, los estudios de arquitectura son otros de sus grandes colaboradores.
La mayoría de sus servicios no requieren de ningún tipo de obra, lo que les ha permitido trabajar en La Rioja, Aragón, Madrid, Cantabria o Alicante. «Nuestros materiales suelen estar colocados en un solo día, sin manchar ni modificar nada, ya que el 90 % de las veces van pegados a la superficie. Todo el proceso, desde la medición a la colocación, dura un máximo de tres semanas», sostiene Barbero.
En el último lustro, tras la crisis provocada por la pandemia, ID Ingeniería Acústica ha experimentado un crecimiento sostenido: «Este año las expectativas son buenas, pero primamos la estabilidad».












