El Servicio de Economía Circular e Innovación, integrado en el Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente del Gobierno de Navarra, ha dado luz verde a GrafTech Ibérica para que amplíe sus instalaciones ubicadas en el polígono industrial de Ororbia. En el complejo, esta empresa química produce electrodos de grafito, unas varillas cilíndricas de carbono de alta pureza que se utilizan para conducir electricidad y generar calor extremo. Gracias a sus propiedades (soportan temperaturas de hasta 3.000 ºC), son un producto muy demandado por la industria siderúrgica en la fundición de acero y otros metales.
Según pudo saber Navarra Capital, la multinacional estadounidense invertirá 8,5 millones de euros en una nueva nave, denominada P3 y de 1.700 metros cuadrados, en la que se realizará la impregnación de pines de grafito con brea. Los pines son unas piezas cilíndricas roscadas, que conectan los electrodos de grafito entre sí. Además, ayudan a soportar las tensiones mecánicas que se producen durante la fundición y evitan la rotura o el desgaste prematuro de los electrodos en los hornos de arco eléctrico.
En la nueva instalación, se llevará a cabo la citada impregnación en brea, que consiste en rellenar la porosidad de cualquier material con brea líquida a alta temperatura y presión para aumentar la densidad, resistencia mecánica y conductividad de los pines. «El proceso implica el calentamiento de los pines por encima de los 200 ºC y su introducción en un autoclave (una cámara de presión hermética), donde primero se hace vacío y a continuación se impregnan a alta presión. Una vez finalizado el proceso, los pines se enfrían a temperatura ambiente», explican desde GrafTech Ibérica a este medio.
Para poder realizar este procedimiento, la infraestructura, que se situará en las parcelas 448 y 156 del enclave industrial, estará equipada con un precalentador eléctrico, un autoclave, un tanque de enfriamiento y una torre de refrigeración. Dicha nave tendrá una capacidad de hasta 8.000 toneladas de pines anuales, que se suministrarán a los otros centros de la multinacional en Europa. «La instalación nos permitirá optimizar la fabricación de pines de grafito para la conexión entre electrodos en las acerías. De esta manera, mejoramos sustancialmente la productividad del proceso actual y la calidad de la pieza final», destacan en la firma de Ororbia.
Con esta medida, GrafTech Ibérica da un paso de calado ya que recupera uno de los procesos que la multinacional estadounidense realizaba en México desde 1998. «La inversión nos permitirá convertirnos en una fábrica integral que desarrollará tanto el electrodo como el pin de conexión. Es un paso importante desde el punto de vista logístico ya que, hasta ahora, cualquier ineficacia en la cadena logística por temporales en el Atlántico, disponibilidad de navieras para su transporte u otro inconveniente nos condicionaban el trabajo», resaltan las fuentes consultadas. Tras este cambio, el complejo mexicano solo producirá los pines de conexión que la multinacional requiere en América.
GrafTech Ibérica prevé que la nueva instalación esté operativa a lo largo del tercer trimestre de 2027. De hecho, las obras de la futura instalación ya han comenzado en el complejo de Ororbia y, según el cronograma que maneja la empresa, se prolongarán durante los próximos catorce meses. Inicialmente, la compañía estima que este nuevo proceso permitirá crear entre tres y seis puestos de trabajo, aunque podrían ascender hasta quince cuando la instalación funcione a su máxima capacidad.
DESDE FINALES DE LOS 60
Los orígenes de esta factoría se remontan a finales de los 60, cuando la planta se fundó inicialmente bajo el nombre de Unión Carbide Navarra. Posteriormente, la empresa pasó a llamarse UCAR Electrodos y, desde hace más de dos décadas, opera como GrafTech Ibérica. Se trata de una de las filiales europeas de GrafTech International, constituida en Cleveland en 1886.
En la actualidad, la multinacional estadounidense tiene cinco centros de fabricación de electrodos de grafito y coque de aguja de petróleos ubicados en Europa y América (Francia, España, Estados Unidos y México). Además, su plantilla global está compuesta por más de 1.000 empleados y opera en más de 50 países.













