José Manuel Sánchez no imaginaba que un viaje a Italia acabaría cambiando para siempre la manera en la que entendía la pirotecnia. Corría el año 1980 y, entre luces y explosiones, vio algo que parecía imposible: un hombre disparaba fuegos artificiales desde la lejanía. Todos miraban desconcertados. ¿Cómo podía ocurrir aquello? ¿Era magia? ¿Un truco escondido detrás del espectáculo? ¿Cómo era posible disparar cohetes sin acercarse a ellos para prenderles fuego? La respuesta estaba en una pequeña pieza capaz de cambiarlo todo: los cebos eléctricos. Un sistema que permitía detonar los artificios con precisión y sin necesidad de encenderlos manualmente. Aquella anécdota abrió ante sus ojos un nuevo mundo de posibilidades.
Quizá incluso fue la primera gran revolución que vivió dentro de un oficio que llevaba escrito en el apellido. Pirotecnia Sánchez nació en Jaén en 1957 de la mano de su padre, Vicente. Fue en la década de los ochenta cuando José Manuel relevó a su progenitor. «Aprendió a programar en el ordenador para emitir señales que activasen el fuego desde lejos. Además, fue pionero en el diseño de espectáculos piromusicales. De hecho, lanzó el primer disparo piromusical del que se tiene constancia en España en 1981. Está registrado», detalla a Navarra Capital David Calderón, responsable comercial y de Producción en Pirotecnia Sánchez.
José Manuel no solo había encontrado una manera más precisa y segura de disparar los artificios, sino también una posibilidad hasta entonces casi inimaginable: hacer que la pólvora bailara al ritmo de la música. Así nacieron los espectáculos piromusicales, una combinación de luz, sonido y emoción en la que cada explosión baila a su propio compás. «Nuestro trabajo mezcla efectos de fuego, proyecciones, láseres multicolores… Ponemos mucho empeño en cada espectáculo», agrega.
EN TODA ESPAÑA Y MÁS ALLÁ
la pasión por buscar nuevas formas de sorprender no se quedó en Jaén. Con el paso de los años, Pirotecnia Sánchez ha llevado sus espectáculos por toda España y más allá de sus fronteras: «Hemos trabajado mucho en Arabia Saudí. Pero en Pamplona aún no habíamos debutado. Este año, al fin ha cuajado. Será el hijo de José Manuel, que también se llama así, quien dirija la exhibición».
En concreto, la compañía andaluza participará en el XXV Concurso Internacional de Fuegos Artificiales San Fermín el próximo 10 de julio. El equipo ha bautizado su show como ‘Rhapsody’. ¿El motivo? Un homenaje a la canción Bohemian Rhapsody de Queen. El espectáculo toma como inspiración la estructura cambiante, la intensidad y la fuerza emocional de uno de los himnos más universales de la historia del rock para trasladarlas al cielo de Pamplona. «Queremos mantener el misterio y no desvelar muchos detalles», concluye Calderón.













