Una nueva auditoría encargada por el Club Atlético Osasuna a la firma PKF Attest ha desvelado una preocupante realidad: un desfase negativo de aproximadamente 4 millones de euros en sus cuentas de la temporada 2024-2025. Después de que el pasado noviembre la entidad anunciara un beneficio después de impuestos de 2 millones, este jueves hizo público un comunicado, donde se pone de manifiesto que, durante la revisión de las cuentas, PKF Attest «ha detectado errores materiales en la contabilización de varias partidas, que han obligado a reexpresar las cifras correspondientes al ejercicio pasado». «Las correcciones tienen afección sobre el resultado del pasado ejercicio que, en realidad, sería negativo en 2 millones de euros después de impuestos», señaló Osasuna en un comunicado de prensa.
Según el club, la diferencia se debe «a gastos financieros no contabilizados y a otros gastos corrientes registrados incorrectamente». Asimismo, figura un concepto salarial por David García, «que debía haberse llevado a gasto tras su venta y no se hizo correctamente tras la marcha del central», y se computó una tesorería de 5,6 millones a 30 de junio cuando en realidad la cifra correcta eran 7,1 millones. Y también hay un movimiento que «no tiene impacto en el resultado del ejercicio, pero sí que afecta al balance al no haberse computado en el pasivo un anticipo de televisión que se ingresó antes del 30 de junio y que se contabilizó como menor saldo de clientes». Por otro lado, se computó una tesorería de 5,6 millones a 30 de junio cuando en realidad la cifra correcta serían 7,1 millones (1,5 millones superior a la recogida).
«Las anteriores cuentas, elaboradas por el director financiero, fueron posteriormente auditadas sin salvedades. A continuación, fueron firmadas por la Junta Directiva y, seguidamente, la Comisión de Control emitió su informe conforme a la información disponible en ese momento, siendo finalmente presentadas a la Asamblea», defendió la entidad.
Según Osasuna, la posterior decisión de la Junta Directiva de encargar la auditoría a una nueva firma «ha permitido identificar determinados errores que no habían sido detectados previamente, procediéndose de inmediato a su corrección». Así, el club «ha depurado responsabilidades en el Departamento Financiero, al que se incorporará Iñaki Larrañeta, auditor que ya realizó una auditoría forense de la entidad para el Gobierno de Navarra hace una década».
CINCO MILLONES MÁS DE DEUDA
En paralelo, la deuda financiera neta se situó a 31 de diciembre de 2025 en 65,8 millones de euros, 5 millones más que en junio del mismo año. De esa deuda, 44 millones corresponden al préstamo de LaLiga (CVC), «por lo que la deuda sin el Plan Impulso quedaría establecida en alrededor de 22 millones de euros», matizó el club.
En cuanto a la deuda bancaria, «se registra un aumento por la disposición de las líneas de crédito y también porque hay entidades bancarias que han anticipado los ingresos por la venta de jugadores». «Es decir, cuando Osasuna alcanza un acuerdo para vender a un jugador, el club comprador paga a plazos, pero la entidad puede acudir a una entidad bancaria y anticipar ese cobro. Ese anticipo figura como deuda bancaria y se va amortizando con los pagos que van llegando del club comprador según los plazos establecidos en contrato».













