Es uno de los grandes anuncios de 2025 en la Comarca de Pamplona. Y es que su aterrizaje promete cambiar para siempre el sector de la movilidad urbana e interurbana en la capital navarra e impactará en el día a día de los ciudadanos. Tal y como adelantó Navarra Capital, la plataforma Bolt ya permite realizar viajes en los VTC de las compañías con las que colabora. Aunque, desde el sector del taxi, siempre han reivindicado que este tipo de servicios solo pueden ofrecerse para trayectos interurbanos, no con principio y final en la capital navarra. La misión de este jueves: realizar un viaje urbano en uno de los diez turismos que ya lucen el logotipo de la compañía estonia, charlar con sus conductores y narrar la experiencia.
11:20 horas. Comienza la aventura. Me siento en un banco del paseo de Buztintxuri y descargo la app de Bolt. ¿El objetivo? Realizar el trayecto hasta la calle Emilio Arrieta. «Los coches están ocupados», me anuncia la app tras escoger el punto de salida y llegada (el propósito de Bolt es realizar una implantación progresiva y aumentar de forma escalonada el número de conductores adheridos a su plataforma).
11:25 horas. Nuevo intento de contratar el viaje, pero el mensaje se repite. Todos los vehículos atienden en estos momentos a otros usuarios. Tercer intento. Agua. Más de lo mismo.
Tras media hora de espera y una decena de tentativas más que terminan en fracaso, se me ocurre probar otra alternativa que ofrece la app: reservar viajes. «Que no te preocupe si habrá coches disponibles. Reserva con antelación, viaja con tranquilidad y nosotros nos encargamos del resto», me interpela la aplicación en dicha pestaña.
En concreto, se puede escoger la fecha y seleccionar la hora de recogida del pasajero: 12.20 horas. Por fin, la aventura parece estar a punto de empezar. Pero tras presionar el botón de aceptar, la ilusión se desvanece: «Los viajes reservados no están disponibles en esta área. Por favor, seleccione otra ubicación, cambie de ruta y cancele el viaje reservado». Fruto del nerviosismo, intento usar esta función para otros barrios de la ciudad o localidades como Noáin o Zizur Mayor. Nueva derrota.
12:00 horas. Llamada al jefe para comunicarle que, 40 minutos después, es imposible conseguir un VTC de Bolt y que el reportaje parece irse al garete. «¿Seguro que te has descargado bien la app?», pregunta incrédulo. «Sí, de verdad», respondo con firmeza. «Seguro que puedes buscar una forma interesante de contar esta historia… No sé si lo recuerdas, pero ahora mismo estoy escribiendo una entrevista de 2.000 palabras al director de Bolt en España«, me interpela él con cierta sorna.
12:20 horas. Una hora de espera, decenas y decenas de intentos y el mismo mensaje en la app. Los vehículos siguen ocupados. Quizás, pienso ya preso de la desesperación, los servicios se están condensando en el centro de la ciudad y, por eso, no logro contratar un vehículo desde Buztintxuri. Pero el resultado cuando se introducen la avenida Bayona, la plaza de los Fueros o la Baja Navarra es el mismo.
12:37 horas. Llamada de la fotógrafa Maite H. Mateo, que busca un VTC verde de Bolt por la ciudad casi con tanta insistencia como quien escribe. «¿Oye, qué tal vas? ¿Ya te has montado?», pregunta desconcertada. «Nada, esto es imposible», contesto asumiendo que no cumpliré con el encargo de mi director. Por un momento, veo tambalearse este artículo. Pero como bien dice el refrán, «Dios aprieta, pero no ahoga». Y, cuando mi esperanza ya es totalmente nula, Maite me confirma que, tras tres cuartos de hora quieta en la plaza de Merindades, ha tomado una foto de un VTC de Bolt. Y ya se sabe que, si hay foto, hay tema. Más aún cuando ningún periódico de Navarra ha publicado aún una imagen de estos coches. Menos es nada.













