Justo un día después de que Navarra Capital adelantara la llegada de la plataforma de VTC Bolt a la Comarca de Pamplona, este medio pudo entrevistar al director de la compañía estonia en España, Daniel Georges. La plataforma está hoy presente en más de seiscientas ciudades de cincuenta países diferentes, presta servicio a más de 200 millones de clientes, colabora con más de cuatro millones de conductores y factura alrededor de 2.000 millones de euros anuales. Antes de aterrizar en la capital navarra, lo hizo en Madrid, Barcelona, Zaragoza, Sevilla, Málaga, A Coruña, Murcia, Oviedo y Toledo. En estas dos últimas ciudades, su llegada ha propiciado fuertes tensiones con los profesionales del taxi.
«No hemos fijado un número específico de licencias para Pamplona. Somos la plataforma intermediadora y abrimos nuestra app tanto a operadores de VTC como a taxis. Es decir, a diferencia de otras, no tenemos una flota propia ni contratamos a conductores. Lo que hacemos es colaborar con conductores o empresas de VTC que poseen sus correspondientes licencias en cada ciudad y prestan servicio a través de nuestra app. Ahora mismo, estamos trabajando con un par de compañías colaboradoras en Pamplona, que tienen diez licencias, y también hemos abierto la aplicación a los taxistas como en otras ciudades. De hecho, en España colaboramos con más de 3.000″, comenta antes de profundizar en la conversación.
Su propuesta, según detallan en el comunicado de hoy, «combina taxis, con un 0 % de comisión para los profesionales del sector, y VTC». Si no cobran comisión inicial a los taxistas, no habrá ingresos…
Es una acción promocional que hacemos inicialmente y no podremos sostener un 0 % de comisión de manera indefinida. En Madrid, donde llevamos cinco años, cobramos una comisión bastante más reducida que otras plataformas. Y los taxistas que se han sumado están ingresando más que si solo operaran a mano alzada… Al final, estamos trayendo una cartera de más de 200 millones de clientes, muchos de los cuales viajan a ciudades como Pamplona. Numerosos pamploneses ya tenían instalada también nuestra aplicación porque la habían usado en otros lugares. Y es cierto que muchos VTC operan a la vez con varias plataformas.
Este jueves, después de que Navarra Capital avanzara su llegada a Pamplona, Bolt explicó que su desembarco obedece «a una necesidad real de ampliación de la oferta de transporte en Pamplona, donde la tasa de licencias de taxi y VTC por habitante es del 0,92, por debajo de ciudades como Zaragoza (2,59) o San Sebastián (1,62)».
Aquí confluyen varios factores. El problema que se vio en grandes ciudades de España también lo estamos detectando en capitales de provincia. La población sigue creciendo, las zonas urbanas también y el turismo está alcanzando cifras de récord. Y, en el caso de Pamplona, el propio Defensor del Pueblo de Navarra emitió una nota donde ponía de manifiesto la insuficiencia de taxis en la ciudad (existen 335 y, a su juicio, harían falta entre 381 y 485 licencias). Nuestra plataforma busca solucionar en gran parte este problema. No se trata solo de tener más oferta en términos de volumen, sino de que también sea más productiva porque vemos que los taxis circulan mucho tiempo de vacío. Gracias a aplicaciones como la nuestra, pueden hacer más viajes por hora, abarcar más demanda y generar más dinero. Esa idea también se aplica a los VTC. Y, en nuestro caso particular, muchos usuarios de Pamplona que habían probado nuestra plataforma en otras ciudades estaban intentando solicitar nuestros servicios en la capital navarra cada vez más, pero no podían. Ahí, evidentemente, vimos una oportunidad. Además, entendemos que los usuarios de Pamplona y todas las capitales de provincia deben tener las mismas opciones de movilidad que existen en Madrid y otras ciudades europeas. En muchas ciudades europeas donde estamos, el debate ahora es cómo implantar el vehículo autónomo, pero en España aún hay ciudades como Pamplona donde hasta ahora ni siquiera había opciones de VTC eficientes.
«Los usuarios de Pamplona deben tener las mismas opciones de movilidad que existen en Madrid y otras ciudades europeas»
Ha comentado que la plataforma está abierta a los taxistas. Pero viendo los problemas que se están viviendo en ciudades como A Coruña o Toledo, donde desde el sector les critican por hacer trayectos urbanos y no solo interurbanos, parece difícil que se sumen muchos…
No estoy de acuerdo. Más allá del ruido mediático y la supuesta controversia que genera esto, nosotros ya trabajamos con más de 3.000 taxis en toda España. Y está demostrado que pueden ganar más trabajando también en plataformas como la nuestra. En Barcelona, por ejemplo, hay varias compitiendo para atraer a los taxistas y su presencia es beneficiosa para ellos porque así pueden hacer más viajes. Ruido aparte y si uno se ciñe a los datos, queda demostrado que pueden ganar más. Yo creo que este servicio se terminará normalizando como en las grandes ciudades de España y Europa.
«Prohibir un servicio de manera indefinida hasta que está regulado choca frontalmente con la jurisprudencia europea»
La Comisión Foral de Régimen Local dio luz verde hace tres años, en la anterior legislatura, a la regulación de los VTC en Navarra. En concreto, propuso modificar la Ley Foral Reguladora del Transporte Público Urbano por Carretera para que este tipo de vehículos pudiera operar «tanto en el ámbito interurbano como en el urbano», uno de los puntos que más criticaba el sector del taxi porque les daría la opción de cubrir trayectos con inicio y final en Pamplona. Eso sí, con una condición: siempre y cuando los VTC fueran contratados «previamente con una antelación de al menos quince minutos». Sin embargo, la propuesta no llegó finalmente al Parlamento de Navarra, por lo que no se aprobó. Ahora, su app ya permite hacer viajes urbanos en Pamplona cuando desde el sector del taxi piden que solo se puedan reservar trayectos interurbanos. Este problema ya se está poniendo de manifiesto en varias ciudades, donde se reclaman regulaciones específicas de los VTC…
Compartimos el diagnóstico de que la situación actual está generando una inseguridad jurídica tremenda. El caos regulatorio que tenemos ahora en España se origina en 2018 con el exministro de Transportes, Movilidad Urbana y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, que al final delegó las competencias en este campo a las comunidades autónomas y les emplazó a regular el transporte urbano. Y se dio una moratoria de cuatro años para ello. Desgraciadamente, solo hubo dos o tres que regularon el servicio, de las que el caso más destacado es Madrid, que sacó una normativa en tiempo y dando seguridad jurídica. Y luego hay un número muy importante de regiones que no han regulado o lo han hecho parcialmente. Por otro lado, debido a esa inseguridad jurídica ha habido mucha litigiosidad a nivel nacional nacional y europeo, que ha ratificado el derecho a prestar este servicio siempre primando el interés general, que en este caso es de los usuarios. La jurisprudencia viene a decir que hay que legislar atendiendo a las necesidades de los ciudadanos.
En Navarra aparentemente no se ha avanzado desde aquella propuesta que finalmente se paralizó.
Ante un problema grave de movilidad, como ha puesto de manifiesto el Defensor del Pueblo de Navarra, entendemos que la comunidad debería regular este servicio y darle seguridad jurídica. Hubo un borrador, que entre otros temas buscaba normalizar el carácter urbano de los VTC. Y, en este sentido, creemos que el Gobierno autonómico entiende la existencia de un vacío que se debe cubrir. Si hay una evidente deficiencia del servicio actualmente, habrá que regularlo de acuerdo a la jurisprudencia estatal y europea.
El borrador navarro ya brindaba la opción de realizar trayectos urbanos. Pero, hasta que la normativa foral salga adelante, el Gobierno de Navarra ha dicho que vigilará el cumplimiento de la normativa nacional vigente por parte de Bolt, a la que se aplicará la Ley de Ordenación de los Transportes Terrestres (el Real Decreto-ley 13/2018, de 28 de septiembre, por el que se modifica dicha normativa, aporta algunas novedades. Además de habilitar a las comunidades autónomas para regular estos servicios, su artículo 91 señala que las autorizaciones de arrendamiento de vehículos con conductor se «habilitarán exclusivamente para realizar transporte interurbano de viajeros»).
A nuestro entender, prohibir un servicio de manera indefinida hasta que está regulado choca frontalmente con la jurisprudencia europea, con la ley de unidad de garantía del mercado… Incluso hay jurisprudencia reciente, que ha tumbado ordenanzas municipales como la de A Coruña (El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia adoptó la medida cautelar solicitada por Uber, por la que los VTC podrán acceder y circular en la Zona de Bajas Emisiones y calles peatonales de la ciudad en las mismas condiciones que la ordenanza establece para los taxis). Cada vez está quedando más claro que hay que legislar teniendo en cuenta el interés del ciudadano. Y creo que, en las próximas semanas y meses, veremos esos cambios tanto en Navarra como en otras regiones.
Vamos, que es más partidario de contar con una legislación específica que de perpetuar la situación actual…
Evidentemente, preferimos que haya una regulación autonómica, pero que esté basada en el interés de los usuarios. En Madrid se reguló hace tres años y se establecieron unos requisitos para los VTC que nos parecieron razonables. Por ejemplo, respecto a la formación de los conductores; la contratación previa del servicio, que no debe confundirse con los tiempos mínimos de espera (como planteaba inicialmente Navarra) y marca la imposibilidad de operar con la mano alzada, exclusiva para el taxi. Eso nos parece totalmente razonable. Si esa regulación no se hace para proteger artificialmente a un lobby, nos parece bien.
«Hay que legislar atendiendo al interés ciudadano. Y creo que, en las próximas semanas y meses, veremos esos cambios en Navarra y otras regiones. Si la regulación no se hace para proteger artificialmente a un lobby, nos parece bien»
Deduzco por tanto que Bolt se cree con derecho a prestar ahora mismo servicios urbanos en Pamplona…
Sí. O sea, entendemos que los titulares de las licencias VTC que colaboran con nosotros pueden prestar ese servicio, al igual que el taxi. Eso no quita para que sea urgente que el Gobierno de Navarra retome la iniciativa iniciada hace unos años con el fin de regular el servicio. Confiamos plenamente en que todo esto se termine normalizando. Porque no tiene sentido que en ciudades como Pamplona, que es capital de provincia y con una importante zona urbana, estemos todavía en el debate de si debe haber plataformas o no, mientras en la capital de Estonia, Tallin, ya estamos en conversaciones sobre el vehículo autónomo. Los reguladores en España deben dejar el debate de hace diez años y decidir si apuestan por seguir la misma línea que Europa o prefieren volver atrás como ha hecho Marruecos, que ha prohibido los VTC. Pamplona debería parecerse más a Europa que a Marruecos.
«España debe dejar el debate de hace diez años y decidir si apuesta por seguir la misma línea que Europa o volver atrás como Marruecos, que ha prohibido los VTC. Pamplona debería parecerse más a Europa que a Marruecos»
¿Pero es consciente de que su llegada a Pamplona va a despertar tensiones con los profesionales del taxi, aunque posiblemente una gran parte de los ciudadanos les apoye debido a la escasa oferta actual? Ya ha sucedido en Toledo o A Coruña.
Sí, pero de la misma manera que se vivió en Madrid. Allí, gracias a que se reguló rápido, muchos taxis están trabajando con tres, cuatro o cinco aplicaciones y facturando más cada hora gracias a eso. Si nos atenemos a los datos, no debería haber ninguna controversia. Por otro lado, también emplazamos a que, como en Madrid y Barcelona, al taxi se le permita ofrecer precios cerrados. Eso es algo que ha ayudado muchísimo al sector y que puede extenderse perfectamente a las ciudades donde estamos. Por tanto, no se trata solo de dar seguridad a los VTC, sino de modificar también la regulación del taxi para que sus profesionales pueden facturar más, dar más servicio y competir en el entorno digital. Que en muchas ciudades no puedan ofrecer tarifas cerradas obedece a que las autoridades han establecido los precios pensando en el servicio a mano alzada. En el momento en que hay aplicaciones que las ofrecen, el taxi debería poder hacer lo mismo. Ahora, la pelota está en el tejado del Gobierno de Navarra.
Bolt es la primera plataforma que se atreve a dar el paso de operar en Pamplona. En el mundo del marketing se suele decir que es mejor ser el primero en algo, pero en su caso también van a tener que afrontar importantes riesgos…
Eso no nos preocupa. Nosotros llegamos a España cuando había otras plataformas operando. Lo que nos interesa es dar el servicio, y los datos demuestran que en Pamplona hay un gran problema de movilidad. Si viene más competencia para cubrir ese gap, será bienvenida. Desde el punto de vista del usuario, lo mejor y lo normal sería que hubiera dos o tres plataformas al mismo tiempo.













