Zitromac, empresa especializada en el procesado de fruta en diferentes formatos, ha triplicado la superficie de sus instalaciones en la Ciudad del Transporte de Pamplona (CTP). La ampliación ha conllevado la adquisición de una nueva nave de 640 metros cuadrados, que se está acondicionando en estos momentos y que se encuentra junto a la planta. En este sentido, las obras comenzaron el pasado 20 de enero, y la firma navarra prevé que finalicen para el mes de abril. Así, la compañía pasará a tener un total de 1.100 metros cuadrados.
«Nuestras instalaciones actuales comenzaban a quedarse pequeñas para el volumen y la complejidad de la actividad. Era el paso necesario para perfeccionar procesos; distribuir de manera óptima los espacios con el fin de ganar en eficiencia, separar flujos y mejorar la organización interna; y preparar la empresa para el crecimiento previsto en los próximos años», explica a Navarra Capital Iñigo Marco, CEO y cofundador de Zitromac junto a su socio, Carlos Castán.
En 2025, la compañía navarra facturó 1,5 millones de euros, 200.000 euros más que en 2024 (+15,3 %). E Iñigo augura que la tendencia al alza se mantendrá en los siguientes ejercicios. «Durante los próximos cuatro años, tenemos la confianza de seguir creciendo anualmente a un ritmo de dos dígitos», pronostica.
El auge de Zitromac se debe a distintos motivos. En primer lugar, a la «revalorización» que están viviendo sus productos, que ya no son demandados únicamente para coctelería y también atraen a la industria agroalimentaria nacional. «Cada vez nos estamos orientando más en este ámbito como proveedor de ingredientes naturales. Por ejemplo, destacan especialmente los zumos 100 % naturales y los polvos deshidratados y liofilizados», señala.

La naranja deshidratada o liofilizada es uno de los productos de Zitromac más demandados.
Heladerías, yogurterías, pastelerías, chocolaterías, destilerías, fabricantes de infusiones… «Cada vez se utilizan más, así que hemos puesto el foco en atender y cubrir sus necesidades. Escuchamos mucho al cliente, nos adaptamos a cada perfil y esa cercanía es una de las claves que nos está permitiendo crecer y construir relaciones a largo plazo», incide.
En total, Zitromac ofrece cinco productos distintos. Frutas deshidratadas (naranja, lima, limón, pomelo, piña, pepino y manzana), frutos rojos liofilizados, zumos naturales, cítricos «frescos y recién cortados» y perlas (lima, limón, mojito, naranja y vinagre balsámico) para cócteles, dulces, ensaladas o tentempiés.
APUESTA POR FRANCIA Y ALEMANIA
La expansión de Zitromac ha traspasado las fronteras nacionales. De hecho, ya comercializa sus productos en trece países, principalmente europeos. Pero en 2025 dio un paso más y desembarcó en América. «Recientemente hemos realizado nuestras primeras ventas en México y en las islas de Aruba y Curazao. Haber cruzado el charco es un hito importante, que refuerza nuestra vocación internacional y abre nuevas oportunidades», resalta.
En la actualidad, aproximadamente el 55 % de su facturación procede de Europa. Y los principales mercados extranjeros son Francia, Holanda, Bélgica y Serbia. Pero, con sus nuevas instalaciones, los responsables de la compañía, compuesta por diecisiete personas y que realiza contrataciones puntuales extra en los picos de mayor actividad, están convencidos de que aún disponen de «potencial» para seguir creciendo.
A este respecto, uno de sus principales retos para 2026 es «potenciar» el mercado francés y afianzarse en el alemán. En concreto, Zitromac apuesta por ambos países debido al elevado poder adquisitivo de sus ciudadanos; la «madurez, tamaño y profesionalización» de su hostelería; y el auge de la coctelería prémium, que requiere de «ingredientes naturales, versátiles y sensoriales»: «Se alinea justamente con la propuesta de Zitromac. Estos países no solo incrementan nuestro volumen de ventas, sino que refuerzan el posicionamiento de Zitromac como marca de referencia en coctelería y hostelería ‘premium’ en Europa».
Otro de los «grandes» retos de Zitromac es conseguir la certificación alimentaria IFS FOOD global, una normativa internacional que evalúa la seguridad y calidad de los alimentos procesados. «Con ella podremos demostrar nuestra profesionalidad, capacidad y compromiso con la calidad», remarca (en la actualidad, la compañía navarra cuenta con el nivel anterior, IFS FOOD progress).













