El edificio VGP Park Pamplona Noáin, construido por el Grupo VGP y que alberga la planta de ensamblaje de baterías de Mobis Spain Electrified Powertrain, es un inmueble Net Zero, es decir, «genera la misma energía que consume» mediante fuentes neutras en carbono, como una instalación fotovoltaica para autoconsumo que produce cerca de 90 MWh anuales de energía renovable. En total, cuenta con 50.000 metros cuadrados construidos en una parcela de 147.700.
Además, incorpora soluciones técnicas de alto rendimiento como una envolvente de altas prestaciones, climatización eficiente con recuperación de calor y un sistema de gestión inteligente (BMS) que permite monitorizar y optimizar los consumos energéticos y de agua, «con una eficiencia hídrica superior al 56 %». También se han integrado medidas de adaptación al cambio climático -con una evaluación integral de riesgos climáticos-, entre las que destacan «soluciones de drenaje sostenible, control de escorrentías, protección del terreno y soluciones basadas en la naturaleza, que refuerzan la resiliencia climática del edificio frente a futuros escenarios».
Por todo ello, Grupo VGP ha obtenido la verificación de la alineación con EU Taxonomy, lo que convierte las instalaciones navarras en «el primer edificio construido en España que recibe esta calificación». Además, cuenta con el sello BREEAM Outstanding, «la más alta certificación medioambiental y de calidad», siendo el primer edificio de VGP en España que obtiene esta acreditación gracias a un proceso liderado por Savills Arquitectura.
«La verificación de la alineación con EU Taxonomy de edificios de nueva construcción se traduce fundamentalmente en una estricta evaluación de los riesgos del cambio climático en todas las fases del desarrollo del proyecto, así como en una nueva visión sobre los materiales de construcción, donde la circularidad y el análisis del ciclo de vida del activo desempeñan un papel clave», indicó el grupo.
Como parte del proceso de certificación, se ha elaborado un Análisis de Ciclo de Vida (ACV) conforme a las normas ISO 14044, EN 15978 y la metodología europea Level(s): «Este estudio ha permitido cuantificar los impactos ambientales del edificio durante un periodo de 50 años, incluyendo el carbono incorporado asociado a los materiales y a los procesos constructivos, aportando una visión completa y transparente del comportamiento ambiental del activo a largo plazo».













