Fomentar la transferencia de conocimiento entre la comunidad universitaria y el tejido empresarial. Ese es el objetivo del Proyecto RIDi Pirineos, una iniciativa que engloba a centros universitarios y empresas ubicadas a ambos lados de la cordillera pirenaica. En este sentido, está compuesta por nueve entidades socias: la Universidad Pública de Navarra (UPNA), la Universitat de Lleida, la Universidad de La Rioja, la Universidad de Zaragoza, la Universidad de Toulouse, el Campus Iberus, las organizaciones empresariales Cepyme y Crescendo, y la empresa aragonesa Kampal Data Solutions como socio tecnológico principal.
Representantes de dichas organizaciones se reunieron este miércoles en el edificio Los Madroños del campus de la UPNA en Pamplona para celebrar una importante sesión de trabajo. Fue el tercer encuentro Living Lab, que llevó por título ‘Resultados Transfronterizos de I+D+i y Experiencias Universidad-Empresa’, y que giró en torno a la energía. Los dos anteriores tuvieron lugar en Toulouse y Zaragoza, y versaron sobre movilidad y salud respectivamente. Además, la Universitat de Lleida acogerá la cuarta jornada en marzo, que discurrirá sobre el sector agroalimentario.
Ignacio Contín, responsable del proyecto en la UPNA, fue el primero en tomar la palabra y el encargado de dar la bienvenida a los asistentes. Tras una breve introducción, cedió la palabra a José Alberto Molina, investigador principal del proyecto y profesor en la Universidad de Zaragoza. «Para mí está siendo un placer personal y muy estimulante, desde un punto académico, compartir estos meses con tantos compañeros. Además, estamos pensando en la posibilidad de solicitar una extensión de este proyecto a la Unión Europea cuando concluya», avanzó Molina.
A continuación, explicó la herramienta que el equipo de expertos está desarrollando. Se trata de un buscador de conocimiento, en el que se ha volcado información recopilada por académicos universitarios de las cinco universidades para empresas y personas autónomas. «El proyecto pretende generar transferencia, investigación e innovación entre universidades y empresas. Las compañías que se adhieran a la iniciativa podrán introducir términos concretos y, automáticamente, descargar las investigaciones realizadas en los centros universitarios sobre ese tema. Por ejemplo, energía eólica, enfermedades cancerígenas, avances en materia de agroalimentación, etc.», desgranó Molina.

De izda. a dcha., Ignacio Contín (UPNA), Martín Larraza (UPNA) y José Alberto Molina (Universidad de Zaragoza).
Posteriormente tomó la palabra Martín Larraza, vicerrector de Investigación en la UPNA, quien ensalzó el potencial de la herramienta para estrechar la relación entre universidades y empresas. «Debemos seguir tejiendo puentes sólidos para favorecer la transmisión de conocimiento y que, como universidades, cumplamos con el papel que la sociedad nos asigna: ser motores de desarrollo económico y social, y también de generación de riqueza. Esta iniciativa encaja perfectamente con la política científica de la UPNA. Esperamos que sea un germen para que este tipo de colaboraciones se sigan llevando a cabo en el futuro», enfatizó con ilusión.
LA PLATAFORMA INTERACTIVA
Uno de los momentos clave de la jornada corrió a cargo de Javier Fernández, project manager de Kampal Data Solutions, el principal socio tecnológico del proyecto. La empresa nació como una spin-off de la Universidad de Zaragoza y, en la actualidad, está especializada en la aplicación de la Ciencia de Datos y la Inteligencia Artificial a la gestión de información en el ámbito académico y de investigación. Durante su intervención, Fernández desgranó al detalle cómo funciona la plataforma. Gracias a palabras clave, empresas y universidades pueden encontrar a investigadores especializados en temas de gran actualidad relacionados don distintos sectores.

Javier Fernández, ‘Project manager’ de Kampal Data Solutions, presentó la nueva plataforma.
«Se trata de un mapa interactivo de actividades de investigación y colaboraciones científicas, en el que hemos aglutinado la información de las cinco universidades participantes. La plataforma muestra datos del personal investigador, artículos publicados entre 2010 y 2024 y proyectos realizados entre el sur de Francia y el norte de España», especificó Fernández para matizar acto seguido que, si bien aún se ha finalizado al 100 %, «está siendo un éxito». En total, la plataforma muestra información resumida procedentes de más de 160.000 artículos, más de 37.000 investigadores y más de 20.000 proyectos de I+D+i.
A continuación, Fernández realizó una demostración para enseñar su funcionamiento. Gracias a ella, los miembros del proyecto pueden saber de primera mano qué profesionales y en qué centro se está investigando sobre un área determinada: «Cada color representa a las distintas universidades. De esta manera, se muestra la visión global de la comunidad científica de RIDi Pirineos. Manejamos un volumen de datos masivo».
En paralelo, el proyecto ha desarrollado un segundo buscador de uso público, en el que no es necesario registrarse previamente. «Se dirige a cualquier miembro de la sociedad que quiera saber, en cuestión de segundos, quiénes son los mayores expertos en un área de conocimiento en esta zona geográfica», apostilló.
CASOS DE ÉXITO
Contín volvió a tomar la palabra para introducir la segunda parte de la jornada, que consistió en la exposición de tres experiencias exitosas fruto de la colaboración entre empresas y universidades. La primera de ellas, bajo el título ‘Modificación de un motor de gasolina para su funcionamiento bicombustible hidrógeno-gasolina. ¿Un nuevo camino en la industria del motor?’, corrió a cargo de Pedro Diéguez, investigador de la UPNA, y de Atenea Romero y Luis Enrique Asa, jefa de Proyectos y responsable de Sistemas de Gestión, Laboratorio, Metalurgia y Materiales en Tafalla Iron Foundry (TIF) respectivamente. El proyecto está orientado a la conversión de motores de combustión interna para su funcionamiento con hidrógeno.

TIF y la UPNA trabajan en la conversión de motores de combustión interna para su funcionamiento con hidrógeno.
Dicha iniciativa, desarrollada en colaboración con la multinacional alemana Deutz, se centra en el análisis integral del comportamiento de los bloques motor y las culatas cuando trabajan con hidrógeno. «La idea es que desde Tafalla Iron Foundry no seamos solo un fundidor de piezas, sino que podamos trasladar a nuestros clientes que apostamos por ser colaboradores en el diseño de los motores del futuro», resaltó Romero durante su intervención.
‘De la investigación en control robusto a la industria: transferencia tecnológica a través de la creación de una spin-off» fue el título de la segunda exposición, que estuvo conducida por Idoia Lizarraga, CEO y cofundadora de la firma navarra Vors Control, y Jorge Elso, investigador de la UPNA y cofundador de dicha compañía. La spin-off, fundada en 2022 y participada por la UPNA, está especializada en la optimización de procesos industriales a través de la implementación de soluciones de ingeniería de control. «Nuestro proyecto consiste en la soldadura por fricción rotativa para unir piezas metálicas, principalmente en el sector eólico. Diseñamos un modelo basado en ecuaciones físicas combinadas con datos experimentales para saber cómo se comportan los sistemas industriales», remarcó Lizarraga, quien acto seguido celebró que ya son nueve personas las que componen el equipo.
Además, la tecnología de Vors Control se ha transferido del sector eólico al vehículo autónomo, modelado de edificios u potros procesos industriales. «En estos tres años hemos trabajado mucho para profesionalizarnos como empresa, a pesar de ser un grupo de investigación», afirmó Lizarraga. Un esfuerzo que reconoció Larraza: «Sois un ejemplo de lo que hoy en día es una empresa de servicio con alto valor añadido».
El tercer y último caso de éxito de transferencia de conocimiento entre la empresa y la universidad corrió a cargo de Mikel Galdeano, ingeniero industrial en Ingeteam, y Pablo Sanchís, investigador de la UPNA. Bajo el título ‘Cargadores ultrarrápidos para vehículos eléctricos’, dibujaron un futuro prometedor para este sector. «El equipo de trabajo está compuesto por dieciséis investigadores permanentes y diecinueve doctorandos. Hasta la fecha hemos realizado 200 contratos de I+D con empresas (Siemens Gamesa, Nordex, IED, CENER…), y hemos registrado veintinueve patentes, la mayoría a nivel internacional», destacó Sanchís.
Este proyecto surge a raíz de una necesidad muy concreta: que la mayor parte de los cargadores para vehículos eléctricos no tienen incluida electrónica de potencia. «Los convertidores necesarios para cargar las baterías suelen estar dentro del vehículo. Hace años se pensaba que con el tiempo se extraerían, pero como son baratos se han mantenido», expuso Sanchís para sugerir a continuación que esta tendencia cambiará. «La carga (en garajes particulares) es lenta. Y los expertos indican que la penetración del vehículo eléctrico aumentará exponencialmente a partir de 2027. Ahí, la estrategia de mercado de Ingeteam es crear puntos de recarga más rápidos», adelantó Galdeano.
El proyecto RIDi Pirineos ha sido cofinanciado al 65 % por la Unión Europea a través del Programa Interreg VI-A España-Francia-Andorra (POCTEFA 2021-2027). Así, el objetivo de POCTEFA es reforzar la integración económica y social de la zona fronteriza España-Francia-Andorra.













