La presidenta de la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (CEPYME), Ángela de Miguel, alertó este martes en Pamplona del alto índice de absentismo laboral que sufre la región. «Es especialmente problemático. Las cifras, por desgracia, son más altas de lo que a todos nos gustaría».
Según recordó, dicho índice se situó en torno al 7 % a nivel nacional, con un coste directo superior a los 25.000 millones de euros. «Las pymes, con menor capacidad de sustitución o redistribución de tareas, sufren de manera especialmente intensa este impacto, que se traduce en pérdida de productividad, sobrecarga de personal y tensiones en la gestión diaria», agregó la Confederación Empresarial Navarra (CEN) en un comunicado.
Precisamente, De Miguel participó en un encuentro organizado por la patronal, donde igualmente se debatió sobre política fiscal, regulación normativa, las cuotas de los autónomos… Durante su intervención, además, la presidenta de CEPYME quiso poner en valor al tejido empresarial navarro, conformado principalmente por «empresas pequeñas y medianas muy potentes y grandísimos héroes». «Eso es lo que necesitamos un poco en el resto de España», apostilló.
Por otro lado, defendió la «necesidad de avanzar hacia un entorno normativo más simple, predecible y coordinado entre administraciones». A este respecto, recordó que, el año pasado, se aprobaron 894 normas estatales y autonómicas, el equivalente a casi tres normas y media por día laborable. Una cifra que sitúa a España entre los países europeos donde más empresas perciben la regulación como un «obstáculo» para invertir. «Las pymes operan en un entorno regulatorio crecientemente complejo y fragmentado, que limita su capacidad de inversión y adaptación. Esta sobreproducción normativa genera pérdida de competitividad, rigidez de mercado y mayores costes administrativos, especialmente para las microempresas», valoró la CEN.
Por último, De Miguel apostó por poner en marcha reformas fiscales y laborales que refuercen la viabilidad y competitividad de la pyme. Según datos de su organización, los costes operativos de las pymes en el primer trimestre del año fueron un 2,8 % superiores a los de 2024 y un 26 % mayores que los de 2019. La máxima representante de CEPYME también advirtió de que la reducción de la jornada laboral a 37,5 horas semanales, rechazada hasta el momento por el Congreso de los Diputados, «supondría un sobrecoste de 13.900 millones de euros anuales para el conjunto del tejido empresarial, con una media de 4.800 euros adicionales por pyme».













