El Juzgado de lo Mercantil número 1 de Donostia-San Sebastián autorizó este martes la venta de la planta de Lorpen en Etxalar a la sociedad Artain25, formada por un grupo de trabajadores de la fábrica y cuya creación fue adelantada por Navarra Capital el mes pasado. De esta forma, la localidad navarra respira aliviada después de que Ternua Group entrara en concurso de acreedores debido a la deuda de 16 millones de euros que arrastraba y, por tanto, el futuro de la factoría quedara en el aire.
La operación incluye el pago de 400.000 euros por la unidad productiva de Lorpen y otros 54.006,84 por las cuotas pendientes del contrato de ‘leasing’ con BBVA, así como el mantenimiento de veintiocho puestos de trabajo de los aproximadamente cincuenta que llegó a tener la planta.
Al frente de Artain25, como presidente, se encuentra David Uria, desde hace quince años director Industrial de Ternua Group en Navarra. Le acompañan en este proyecto, como consejeros, Gerardo Ameztoy (exconsejero de Ternua Group) y Josune Córdoba (hasta ahora miembro del Departamento de Administración de la compañía vasca), entre otros.
SOLO QUEDA ASTORE
Por otro lado, en septiembre se aprobó la venta de Loreak Mendian por 800.000 euros a la sociedad Borobitex, puesta en marcha también por tres trabajadores de la compañía, lo que garantizó la continuidad de dieciocho empleados. Y, unas semanas después, se anunció la venta de la unidad productiva de Ternua por 1,5 millones a la cooperativa de Arrasate Dikar, integrada en la Corporación Mondragon (la operación asegura el mantenimiento de unos 50 trabajadores). En estos momentos, la única marca de Ternua Group cuyo futuro sigue en el aire es Astore.













