La sociedad pública INTIA presentó este miércoles al sector cerealista de Navarra los datos de la recién finalizada campaña 2024/2025 en una jornada de balance celebrada en la sede de Evena en Olite. El balance refleja una producción total de la Comunidad foral de 880.000 toneladas de grano recolectado, un 6 % inferior a la de 2024, y cómo las «abundantes y continuadas» precipitaciones de la campaña han penalizado las producciones de las zonas más septentrionales, que normalmente son las más productivas, y han favorecido a las zonas situadas más al sur. De hecho, en las zonas más áridas de Navarra se ha obtenido la segunda mayor productividad de cebada de los últimos veinticinco años, y los mayores rendimientos de trigo registrados en ese mismo periodo.
En las diferentes intervenciones de la jornada de balance se presentaron los resultados globales de Navarra y de los ensayos de experimentación en cultivos extensivos realizados por la sociedad pública en un acto al que acudieron más de un centenar de personas, principalmente pertenecientes a las cooperativas agrícolas navarras. Los datos corresponden a una encuesta realizada por INTIA entre todos sus socios y en la que se llega a valorar el 90 % de la superficie cerealista navarra.
Natalia Bellostas, directora-gerente de INTIA, inauguró el encuentro poniendo en valor los resultados de la experimentación como fuente de información «clave para la rentabilidad y resiliencia del sector: desde la elección de la variedad hasta en el manejo del cultivo, incluyendo la diversificación de cultivos en la rotación, estrategias de fertilización y de sanidad vegetal, siempre dentro de un uso racional y reglamentario».
RENDIMIENTOS POR CULTIVOS
Prácticamente todos los cultivos se han visto afectados por los excesos meteorológicos, en especial por la abundante humedad en amplios periodos de la campaña. Pero quizás el cultivo más marcado haya sido la cebada, obteniéndose rendimientos muy buenos en las zonas más áridas, con una productividad de casi el doble respecto a las medias, frente a rendimientos inferiores a la media en la zona de los secanos frescos de Navarra.
Por lo que respecta al trigo, ha tenido un buen o muy buen comportamiento en todas las zonas. Cabe destacar la colza, con unos rendimientos medios en todos los secanos de Navarra por encima de los 3.300 kilogramos por hectárea, siendo un récord de productividad desde que hay registros.
SUPERFICIE CULTIVADA
Tanto la superficie total de cada cultivo, como la de las variedades de cada uno de ellos, se ha mantenido bastante estable respecto a la campaña anterior, en la que cabe destacar que se dio un incremento muy notable de la superficie ocupada por el cultivo de guisante. La superficie ocupada por el trigo continúa siendo la mayor, con algo más de 80.000 hectáreas sembradas con este cultivo, seguida de la cebada con algo más de 70.000 hectáreas. La superficie total de cultivos cerealistas (trigo, cebada, avena, colza, girasol, guisante, haba y veza) se sigue mantenido prácticamente estable en la Comunidad foral con algo más de 190.000 hectáreas según los datos recientes de la PAC.
En el plano varietal, Filón sigue siendo el trigo más sembrado con casi un 60 % de la superficie de este cultivo, mientras que Saratoga se consolida como la cebada más sembrada con más de un 40 %. En cuanto a la sanidad vegetal, de manera general, se puede destacar que la incidencia de ramularia en cebada y de septoria en trigo han sido las dos enfermedades más presentes, seguramente favorecidas por las condiciones climatológicas.
RESULTADOS DE LOS ENSAYOS
En esta jornada también se presentaron los resultados de los ensayos de experimentación desarrollados en las diferentes zonas agroclimáticas de Navarra a lo largo del año. A través de un convenio con el departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, y dentro del proyecto LIFE NAdapta, se analizan más de 300 variedades de los diferentes cultivos: trigo, cebada, avena, colza y leguminosas, análisis que conlleva una recomendación de variedades para la siguiente campaña.
También se analizaron nuevas oportunidades de deshierbe, o diferentes estrategias de lucha contra enfermedades, en especial contra ramularia en cebada y septoria en trigo, las dos enfermedades que más presentes han estado en esta campaña. «Las condiciones climatológicas que han afectado a las producciones en toda Navarra sin duda también han afectado a los ensayos, y los resultados están influenciados por dichas condiciones. Ahora es cuando se pone de manifiesto la importancia de tener un histórico de campañas de resultados, tal y como se hace en la experimentación de INTIA, para que las variedades probadas estén sometidas a diferentes condiciones agroclimáticas», añadió Jesús Goñi, coordinador de Experimentación Agrícola de INTIA.













