jueves, 13 mayo 2021

La vida perra busca ‘pub’

El mejor amigo del hombre se ha convertido en uno de los integrantes más mimados de muchos hogares, que ven a estos simpáticos animales de cuatro patas como un miembro más de la familia. Por eso han surgido hoteles, playas, bares y restaurantes 'dog-friendly', donde se ofrecen menús caninos innovadores, apetecibles y saludables. Actualmente, Navarra no cuenta con establecimientos diseñados para tal fin, pero cada vez más hosteleros reciben a estos clientes peludos con un recipiente de agua y una sonrisa.

Redacción
Pamplona - 10 abril, 2021

En los últimos años han proliferado iniciativas que fomentan la inclusión canina en todas las actividades cotidianas. (Fotos: cedidas)

Ante la mirada complaciente de la mayoría, el mejor amigo del hombre ya tiene permiso de visitar playas, alojarse en lujosos hoteles y disfrutar de unos servicios de peluquería que solo los bolsillos más privilegiados pueden permitirse. La creciente popularidad de estos animales, en todo caso, ha venido acompañada de un cambio de mentalidad. Lejos de concebirse como un mero accesorio o como un juguete peludo, los canes han pasado a convertirse en un miembro ad honorem dentro de los hogares. Un informe de Nielsen confirma esta tendencia: frente al 11 % de las familias españolas que tienen hijos menores de cinco años, un 42 % de las residencias acogía a una mascota en 2019.

Y quizá sea esta nueva cultura la que invite, cada vez más, a compartir espacios públicos con nuestros queridos animales. De hecho, en los últimos años han proliferado varias iniciativas que persiguen la inclusión canina en todas las actividades cotidianas. Irte de pintxos mientras tu perro disfruta de un aperitivo, por ejemplo, ya es posible. La ciudad de Denia ya cuenta con varios locales de hostelería que incorporan menús, comida y snacks para canes en su carta habitual. ‘DoggieSnax – De tapas con mi perro’ ha sido ideada por un grupo de emprendedores valencianos, deseosos de encontrar una alternativa para incrementar los ingresos en uno de los sectores más afectados por la pandemia.

“Incorporar menús caninos en los bares, cafeterías y restaurantes no afecta a las restricciones de aforo, no requiere aumentar la capacidad de los locales ni incrementa su carga de trabajo o gastos fijos, pero puede ayudar y favorecer su economía sin realizar una gran inversión”, explica Helga Figueroa, CEO de la empresa. La idea surgió cuando esta emprendedora se sentó en una terraza junto a su mascota y, para su sorpresa, un camarero le ofreció un refrigerio al can: “Fue un éxito. Y pensé, ¿por qué no servirlos en todos los bares? Con el valor añadido de que sean menús y snacks sabrosos, apetecibles y sanos”.

En la actualidad, la start-up colabora con siete bares y cafeterías de la localidad de Denia, pero pretende expandirse a lo largo y ancho de todo el territorio nacional. Así, el objetivo de esta iniciativa no es solo promover los locales dog-friendly y normalizar el acceso de los perros a todo tipo de negocios, sino también mejorar la convivencia y ofrecer alternativas de ocio atractivas para las familias perrunas. Además de ofrecer una línea de productos, DoggieSnax es un directorio online que facilita información sobre actividades y sitios ideales para compartir un rato agradable junto a nuestras mascotas, como parques, alojamientos y playas, entre otros.

Desde la compañía emergente consideran que la implantación de menús caninos promueve la tolerancia y el respeto mutuo: “Buscamos que los perros dejen de percibirse como una molestia y sean considerados un cliente más. Si una persona acude a un local con uno es porque está bien educado”, defiende Figueroa. Y para conseguir este cometido, DoggieSnax “asesora locales que no sólo quieran dar la bienvenida a los animales, sino que aspiren a atenderles como uno más, fidelizando a sus clientes, aumentando el ticket medio y mejorando la experiencia de los usuarios”.

Esta tendencia todavía no ha llegado a la Comunidad foral. Sin embargo, cada vez hay más locales que aceptan y miman a clientes peludos. Es el caso de La Barra del Goloso, restaurante ubicado en la Calle Aoiz de Pamplona que se especializa en la cocina fusión española-peruana. “Me da mucha pena cuando veo a un perro atado afuera de un bar y a su dueño dentro bebiendo una caña”, confiesa la gerente del establecimiento, Montse Hernández. Para evitar que esos episodios sean frecuentes entre su clientela, ofrece la posibilidad de sentarse en la terraza junto a los canes, a los que les brinda agua en un recipiente desechable. La suya es una propuesta que se basa, sobre todo, en la empatía: “No tengo mascota en casa, pero si la tuviera no me gustaría sentirme como una apestada al visitar sitios, sino que esperaría que me recibieran y me ayudaran en la medida de lo posible. La idea es cuidar al animal de la misma manera que cuidamos al cliente: es la misma filosofía”.


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