Tras una intensa semana de trabajo encerrado entre las cuatro paredes de la oficina, cada vez más ciudadanos apuestan por disfrutar del fin de semana en el mundo rural, huir del ritmo frenético de la ciudad y relajarse en plena naturaleza. Desde hace un año, Alberta Clara González, hortelana rural y fundadora junto con su pareja Francisco Javier de la casa rural ecológica Kaaño Etxea, organiza La Vida Viva del Bosque y del Huerto. Esta actividad consiste en los denominados baños de bosque y se realiza en un entorno único: el idílico valle de Basaburua, un remanso de paz en el que predominan los robles centenarios, los frondosos hayedos y los verdes prados.
Alberta destaca que estos «paseos sensoriales» permiten descubrir «la vida viva del bosque y sus habitantes», despertar los cinco sentidos, sumergirse en la naturaleza, conectar con ella y crear «una relación profunda y saludable con la tierra». Esta experiencia, ahonda Alberta, va más allá de «un simple recorrido», se trata de una experiencia que «transforma, deja una huella positiva, mejora el bienestar y reduce el estrés. Los trayectos son cortos, relajados y aptos para todos, diseñados para sumergirte en la tranquilidad y la belleza del entorno», anima.

En la actividad se crea arte efímero con materiales naturales que el propio bosque ofrece.
Después de sumergirse en el bosque, Alberta ofrece dos actividades para continuar conectando con la naturaleza. La primera opción consiste en unirse a un eco-huerto situado en pleno bosque, «un espacio donde la tierra muestra su poder regenerador». Los participantes llevarán a cabo «tareas prácticas» como cuidar plantas, mejorar la tierra y recolectar vegetales y hierbas aromáticas. «Cada acción en el huerto es una oportunidad para comprender cómo, al cuidar de la tierra, también nos cuidamos a nosotros mismos», reflexiona.
La segunda posibilidad es crear arte efímero con materiales naturales que el propio bosque ofrece. En este caso, se llevan a cabo «intervenciones artísticas en el paisaje», se utilizan hojas, ramas o piedras y estos elementos, con el paso del tiempo, se descomponen de manera natural sin dejar ningún impacto ambiental. «Estas obras transitorias permanecerán por un tiempo, esperando ser encontradas por otros caminantes que recorren estos parajes», apunta.
La Vida Viva del Bosque y del Huerto está disponible para los huéspedes alojados en Kaaño Etxea y para quienes realicen reserva previa en la página web. El precio de la actividad oscila entre los 20 y 40 euros por persona según el tamaño del grupo y el horario se adapta a las necesidades de los visitantes.
KAAÑO ETXEA
Kaaño Etxea es una casa rural «autosuficiente, regenerativa y sostenible» ubicada en el pequeño pueblo de Arrarats. «Ofrecemos un lugar donde la conexión con la naturaleza es total», describe. En Kaaño Etxea utiliza energías renovables y materiales ecológicos y se levantó bajo los principios de bioconstrucción y Feng Shui, una antigua práctica china de geomancia que busca armonizar los espacios para lograr un flujo de energía positiva y crear un ambiente equilibrado para el bienestar. «Cada espacio ha sido creado para proporcionar armonía», asegura.

Una persona coge con sus manos una cebolla.
Este método se basa en la distribución de muebles, colores, decoración y orientación de los espacios; el uso de los cinco elementos (madera, fuego, tierra, metal y agua) y el equilibrio entre las fuerzas Yin y Yang. De hecho, han denominado a sus cinco habitaciones siguiendo esta filosofía: URA (agua en euskera), SUA (fuego en euskera), LURRA (tierra en euskera), EGURRA (madera en euskera) y HAIZEA (viento euskera). «Es la opción ideal para una escapada rural en pareja, una aventura en la naturaleza o una estancia en grupo», subraya.













