La decisión del Gobierno de España de impedir a Estados Unidos usar las bases de Morón y Rota en su ofensiva contra Irán tuvo este martes una inquietante respuesta por parte del presidente norteamericano, Donald Trump. El mandatario estadounidense amenazó con «cortar todo el comercio con España«, al que definió como «un aliado terrible». Una advertencia que, de materializarse, podría tener un importante impacto en las empresas navarras que exportan al país.
A pesar del conflicto de los aranceles y de que las ventas navarras a países extranjeros cayeron en más de 590 millones de euros el año pasado, al pasar de 10.112 millones de euros en 2024 a 9.521,8, el mercado estadounidense, sexto en importancia, mostró un comportamiento positivo. Y es que las exportaciones de compañías navarras al país repuntaron en 23,7 millones de euros: de 367,5 millones de 2024 a los 391,2 de 2025. Así lo refleja el Instituto de Estadística de Navarra (Nastat).
Por otro lado, la balanza comercial con Estados Unidos también mejoró, al haber disminuido en paralelo las importaciones (de 132,2 millones en 2024 a 128,9 millones en 2025). De esta forma, pasó de 235,3 millones a 262,3.
INQUIETUD DE LAS EMPRESAS
En este contexto, desde la Cámara Oficial de Comercio, Industria y Servicios de Navarra resaltan que la inquietud ya se ha trasladado al tejido empresarial de la región. «Hay preocupación. Nos han llamado algunas compañías para saber qué opinamos y qué acciones se pueden tomar. ¿De qué habla Trump cuando menciona la palabra ‘embargo’? ¿Acaso significa que un barco que ahora está navegando el océano Atlántico no podrá atracar en Miami? Es muy serio. Las consecuencias son imprevisibles», señala a este medio Ana Cañada, responsable de Comercio Internacional en la entidad.
Aunque Estados Unidos sea el sexto país al que más exporta la Comunidad foral (por detrás de Alemania, Francia, Italia, Portugal y Reino Unido), desde la Cámara inciden en que se trata de un mercado crítico y clave para sectores estratégicos como el agroalimentario (congelados, conservas, vino, vinagre o aceite), la automoción y sus componentes o la maquinaria industrial. «¿Y qué ocurre con las operaciones o contratos ya firmados? No se puede cerrar la puerta y tirar las llaves», advierte en alusión a la imprevisibilidad del escenario actual.
En paralelo, Cañada también pone el foco en las compañías navarras que cuentan con una delegación en el país norteamericano. De ahí que, a su juicio, la respuesta a las amenazas del dirigente estadounidense no debería ser únicamente nacional. «La Unión Europea debería apoyar a España porque la política comercial es común», sostiene.













