La empresa navarra Sena, especializada en envases plásticos para el sector alimentario, da un nuevo paso en su estrategia de crecimiento. La compañía ha realizado una inversión de un millón de euros en nueva maquinaria. ¿El objetivo? Aumentar en un 20 % su capacidad productiva. «Hasta ahora fabricábamos unas 3.000 toneladas de plástico al año. Nuestra idea es seguir creciendo y hacerlo de la mano de tecnología de última generación», detalla Iñigo Collazo, gerente de la firma, a Navarra Capital.
UN CRECIMIENTO SOSTENIDO
Inicialmente, la sede de Sena se ubicaba en Andoain y, después, en la localidad guipuzcoana de Aduna. Pero, en 2021, la familia Collazo decidió dejar atrás el País Vasco para aterrizar en el polígono industrial Eluseder de Areso, donde sus instalaciones se expanden a lo largo y ancho de 10.000 metros cuadrados.
Hoy, la empresa familiar suma 42 empleados en plantilla y exporta el 20 % de su producción a diferentes países europeos, entre los que destacan principalmente Francia y Portugal. «El pasado verano culminamos el relevo generacional y, hasta ahora, esa ha sido nuestra prioridad. Ahora tenemos el foco puesto en el mercado nacional. La idea es consolidarnos aún más en el mercado industrial de productos a medida», detalla.
La compañía, que fabrica las bandejas de la Caja Roja de Nestlé y trabaja también con reconocidas empresas como Angulas Aguinaga, ha experimentado un «crecimiento sostenido» a lo largo de los últimos años. Las cifras así lo demuestran: cerró 2024 con una facturación de 10,5 millones de euros y 2025 con 12 millones. De cara a 2026, proyecta alcanzar los 13 millones: «La nueva inversión y el incremento de nuestra capacidad productiva nos permitirá seguir reforzando nuestra posición en el mercado. Nuestro esfuerzo está dando sus frutos».













