martes, 15 junio 2021

Las ventas de coches siguen cayendo, pero no hay más visitas al taller

El parque automovilístico de España, el más antiguo de Europa, sigue envejeciendo. A pesar de que en 2020 la bajada de las matriculaciones fue del 32,3 % y de que enero volvió a dejar unas malas cifras de ventas, los talleres no están constatando un repunte generalizado de su actividad. De hecho, en torno al 65 % de ellos vieron menguar su facturación el año pasado y solo unos pocos lograron crecer. Profesionales de distintas localidades analizan la situación de sus empresas y del sector para NavarraCapital.es.

Miguel Bidegain
Pamplona - 2 febrero, 2021

Los talleres cifran la caída de la facturación en una media del 25 %. (Foto: 4 PM production / Shutterstock)

En 2020, tan solo se vendieron en España 851.211 coches y todoterrenos, un 32,3 % menos que en 2019. Y aunque casi parece que habría que dar gracias porque en primavera se vaticinaba una caída del 45 %, hacía seis años que no se registraban unos datos tan aciagos. En Navarra el descenso fue algo inferior porque las ventas se redujeron un 27,1%, con 8.371 coches matriculados frente a los 11.481 de 2019.

Los datos de diciembre, prácticamente iguales a los de hace doce meses (1.016 coches vendidos frente a los 1.021 de 2019), maquillaron algo el balance del año pasado en la Comunidad foral porque las matriculaciones repuntaron para evitar la subida de precio de los automóviles, como mínimo del 5 %, que se produjo el pasado 1 de enero con la entrada en vigor de la normativa anticontaminación europea. Pero el primer mes de 2021 trajo de nuevo muy malas noticias, con apenas 515 matriculaciones en la región, un 31,33 % menos que el año anterior. En España, el retroceso llegó al 51 %, con 41.966 unidades vendidas. Fue el peor enero desde que existen estadísticas.

Luis Ursúa (ANTRV): “Puede haber talleres que han trabajado más, pero sin aumentar por eso la facturación. Es algo que ya vivimos durante la anterior crisis económica”.

La drástica bajada de las ventas en España conlleva una menor renovación del parque automovilístico, que como consecuencia envejece aún más (el país tiene el parque más antiguo de Europa).

A priori, podría pensarse que los coches antiguos sufren más averías y, por lo tanto, debería producirse una mayor actividad en los talleres. ¿Es eso cierto? Luis Ursúa, secretario general de la Asociación Navarra de Talleres de Reparación de Vehículos (ANTRV) afirma que, en el mejor de los casos, los talleres han mantenido la facturación. Los confinamientos regionales y locales, así como el cierre perimetral, hacen que se viaje menos y que los trayectos sean más cortos y espaciados, con lo que se reduce el riesgo de averías y se necesitan menos cambios de aceite, filtros o neumáticos. A todo eso se añade “la incertidumbre sobre lo que pueda ocurrir con el Covid-19, que lleva a la gente a pensárselo dos veces antes de hacer un gasto”. Además, a medida que un coche gana en años su propietario lo cuida menos, por ejemplo en lo que se refiere al estado de la carrocería. Todo lo contrario de lo que ocurre con los modelos nuevos: “Es un error porque el mantenimiento evita gastos posteriores más elevados”.

Ursúa indica que, tras el confinamiento decretado con el primer estado de alarma, hubo un aumento de las reparaciones, sobre todo de puestas a punto de vehículos después de 45 días parados. “Pero, a partir de octubre, se ha producido una caída de la actividad en general en los talleres, y los clientes piden las reparaciones esenciales para que el coche pueda seguir circulando al menor costo posible. Puede haber talleres que han trabajado más, pero sin aumentar por eso la facturación. Es algo que ya vivimos durante la anterior crisis económica”.

TALLERES: DE TODO UN POCO

El secretario general de la ANTRV señala, no obstante, que la situación de los talleres es dispar, y las consultas realizadas lo confirman. Endika Zufía, propietario de Narvik y Chapistas Landaben, asegura que terminó 2020 exactamente igual que los dos años anteriores”, descontando los dos meses que su negocio permaneció cerrado. “La facturación es la misma”, aunque admite que habitualmente tiene abundante clientela y, por tanto, le habría resultado difícil asumir más trabajo en el mejor de los casos. Zufía ha implantado la jornada continua en sus talleres para adaptarse a las necesidades de los clientes, “que en muchos casos han cambiado de horarios de trabajo o están haciéndolo desde casa”.

Endika Zufía, propietario de Narvik y Chapistas Landaben, afirma que su facturación es la misma que en 2020, descontando los dos meses en que el negocio permaneció cerrado.

El panorama es menos optimista para Talleres Layana, desde donde David Ruiz, consejero comercial y de servicios, señala que la caída de la actividad se ha traducido en una pérdida de puestos de trabajo tanto en la parte administrativa como en el taller mecánico y en el de carrocería.

Según una encuesta de la ANTRV, que tiene un valor orientativo porque la respuesta fue escasa, uno de cada cuatro talleres cree que tendrá que reducir la plantilla a lo largo de 2021 si no se produce un cambio significativo de la situación, y solo el 7,7 % prevé ampliarla. Claro que también el 25,6 % asegura que contrató a más empleados en 2020. “Cerramos durante el confinamiento y no hemos remontado hasta los niveles que teníamos antes. Hay preocupación por el futuro y no se gasta en el coche”, añade Ruiz.

En su caso, también intentaron implantar la jornada continua, pero seis meses después dieron marcha atrás: “La gente está acostumbrada a venir por la mañana y por la tarde y hemos visto que el horario continuo no se adaptaba a las necesidades de todo el mundo”.

David Ruiz (Talleres Layana): “Cerramos durante el confinamiento y no hemos remontado hasta los niveles que teníamos antes. Hay preocupación por el futuro y no se gasta en el coche”.

Fuera de Pamplona la situación es similar. Hay establecimientos que marchan bien, pero otros no tanto. Entre los primeros está Talleres Yerri, de Estella, que tiene “bastante trabajo, por encima de años anteriores, y vamos a más”, atestigua Pablo Valentín. En su caso, no ha variado la plantilla ni ha cambiado los horarios.

Por el contrario, Andrés Martínez, de Talleres Andrés, en el polígono Las Labradas de Tudela, ha visto bajar “un poco” la clientela, a pesar de que “hay más averías porque los coches van envejeciendo”. Pero “no falta dinero y la gente no lo gasta, tira con el coche aunque sea en malas condiciones mientras pueda y, si tiene varias cosas para arreglar, solo hace lo indispensable”.

En Talleres Yerri (Estella), hay más trabajo que otros años. Pero en Talleres Andrés (Tudela), han visto bajar “un poco” la clientela y “la gente solo arregla lo indispensable porque no hay dinero”.

“Igual a algún taller le ha subido el trabajo, pero en mi caso no es así”, asegura Martínez corroborando los resultados del sondeo de la ANTRV. En concreto, la encuesta indica que las cuentas de resultados de 2020 son peores a las del año anterior en el 65 % de los negocios, y únicamente el 8,5 % respondió que había crecido.

Los empresarios del sector sitúan la reducción media de la facturación en torno al 25 % en comparación con 2019, y las perspectivas para 2021 no son halagüeñas para la mayoría de ellos. El motivo: creen que van a notar los efectos de una crisis económica disimulada en 2020 por los ERTE. A pesar de todo, el 47,5 % de las empresas encuestadas espera para este año un volumen de trabajo similar al del pasado, mientras que un 31 % estima que habrá más actividad y únicamente el 19 % piensa que trabajará menos.

Entra aquí para leer más noticias sobre la industria de la automoción.


To Top