jueves, 9 julio 2026

Los balcones en San Fermín, mucho más que el Chupinazo y los encierros

Además de los tradicionales encierros y el Chupinazo, las agencias de turismo están aumentando la oferta de eventos que se pueden disfrutar desde los balcones del Casco Viejo pamplonés: la procesión, la despedida de la Comparsa de Gigantes y Cabezudos, el 'Pobre de mí'...


Pamplona - 8 julio, 2026 - 22:45

Las agencias están aumentando la oferta de eventos que se pueden disfrutar en los balcones del Casco Viejo. (Foto: Edu Sanz)

Los balcones cumplen infinidad de funciones cuando llegan los Sanfermines. Son el lugar perfecto donde tender la ropa blanca, las fajas y pañuelos rojos, como ilustró la artista pamplonesa Sandra Nadal en el cartel anunciador de las fiestas de 2025; el lugar ideal desde el que verter barreños a las personas que pasean por la calle al grito de ‘agua va’; o el escenario idílico para entonar una jota en honor al santo.

Además, son los mejores miradores para contemplar los principales actos festivos desde una perspectiva única. Hubo un tiempo en que los balcones de Pamplona abrían sus ventanas, del 6 al 14 de julio, para asomarse al estruendo del encierro y del Chupinazo casi de manera exclusiva. Sin embargo, también sirven para disfrutar de la solemne procesión, la emotiva despedida de la Comparsa de Gigantes y Cabezudos de Pamplona en la plaza Consistorial o el melancólico ‘Pobre de mí’.

Y es que agencias de turismo como Destino Navarra, Erreka Incoming, San Fermin Booking, Sanfermin.com o Your San Fermín, conscientes de que los balcones se han convertido en una experiencia en sí misma, apuestan por ofrecer el mayor número de espectáculos desde estas atalayas privilegiadas.

«El encierro sigue siendo el rey, cada día unas 4.000 personas ven el paso de la manada desde los balcones de la ciudad y, en nuestro caso, supone el 95 % del volumen de negocio. El encierro continuará siendo el evento más demandado ya que está muy comercializado internacionalmente, pero también hay una serie de actos que algunas personas disfrutan a pie de calle y otras prefieren darle un toque más exclusivo. Aunque siga siendo una línea muy minoritaria, cada vez más gente local apuesta por ver estos eventos de una manera que hasta ahora no se hacía. Es muy agradable observar la despedida de los gigantes o el ‘Pobre de mí’ desde un palco», reflexiona Mikel Ollo, guía turístico y fundador de la empresa Destino Navarra.

Los precios de estas experiencias oscilan desde los 125 euros para ver cómo gigantes, cabezudos y kilikis bailan y persiguen a los más pequeños por última vez hasta los 1.000 euros que se llegan a pagar por persona para vibrar con el Chupinazo en plena plaza Consistorial.

CHUPINAZO

El Chupinazo es el evento más caro de todos debido a su gran proyección internacional y, en concreto, su precio puede rondar entre los 800 y 1.000 euros. La gran mayoría de los clientes son extranjeros (Estados Unidos, Japón, Italia, Francia, Argentina, México, Australia, China…) con alto poder adquisitivo, empresas y medios de comunicación nacionales e internacionales que retransmiten el pistoletazo de salida en directo o graban reportajes sobre los Sanfermines. Esta experiencia VIP se completa con un aperitivo o bufé, bebidas (champán, vino, cava) y las explicaciones de un guía para que el cliente no se pierda ni un detalle.

PROCESIÓN

La procesión es el acto religioso más solemne de las fiestas. La imagen del santo recorre las calles del Casco Antiguo, acompañada por la corporación municipal, el cabildo de la Catedral, la Comparsa de Gigantes y Cabezudos y la banda de música municipal La Pamplonesa. A lo largo del recorrido se suceden los famosos momenticos, como la jota a San Fermín en la plaza del Consejo o el Agur Jaunak en el pocico de San Cernin.

Algunas agencias ofertan balcones por 185 euros por persona. «En medio de la euforia, el ruido y la intensidad de unos días que no paran, San Fermín guarda un momento de recogimiento y solemnidad que te detiene en seco. Lo que sorprende a quien ve la procesión por primera vez es la convivencia de contrastes. La solemnidad de la procesión y la alegría desbordante de la fiesta se dan la mano en las mismas calles, en el mismo día, ante las mismas personas», describe Sanfermin.com en su página web.

DESPEDIDA DE LOS GIGANTES

Cada 14 de julio, a las 14:00 horas, la plaza Consistorial se convierte en el escenario de uno de los momentos más emotivos de San Fermín: la despedida de la Comparsa de Gigantes y Cabezudos. En este enclave, las cuatro parejas de gigantes realizan sus últimos bailes al son de la música de gaiteros y txistularis antes de abandonar las calles de Pamplona hasta el año siguiente. En los compases finales, las figuras de casi cuatro metros se inclinan para quedar a la altura de los más pequeños, que aprovechan ese instante para entregarles sus chupetes o despedirse de ellos con un beso. A su alrededor, kilikis, cabezudos y zaldikos reparten caramelos y propician los últimos vergazos.

En este caso, el público mayoritario son familias de la capital navarra: abuelos, padres y nietos que desean ver las últimas danzas desde otra perspectiva. «Es gente de casa que repite año tras año porque la forma de presenciar el espectáculo les ha enganchado. Es como si vas a un palco del Gayarre o BaluarteHemos visto crecer a los niños, que venían de muy pequeñitos y ahora tienen diez, once y doce años», relata Ollo.

En adultos, los precios oscilan entre los 125 y 150 euros por persona y, en algunos casos, esta entrada también permite acceder al balcón a un niño menor de doce años. Sin embargo, otras compañías cobran a los menores 95 euros. «Olvídate de las silletas, los tiempos de espera y el calor para disfrutar de los besos, entrega de chupetes y caramelos para el plan más familiar de la fiesta. Y todo esto a la sombra, en el mejor balcón frontal frente al ayuntamiento con almuerzo», anima Sanfermin.com.

‘POBRE DE MÍ’

En la medianoche del 14 de julio, miles de personas, con velas encendidas en la mano y el pañuelo rojo todavía al cuello, se reúnen en la plaza Consistorial para cantar al unísono «Pobre de mí, pobre de mí, que se han acabado las fiestas de San Fermín».

Los precios para disfrutar del último acto de las fiestas desde un balcón rondan los 150-200 euros por persona. En este sentido, las agencias ofrecen tarifas especiales para niños y, cuando son muy pequeños, acceden gratis. «Nuestros guías te acompañaran hasta tu balcón para ver cómo se llena la plaza en el último evento de las fiestas. Desde allí veras a pamploneses y pamplonesas cantando el ‘Pobre de mí’ y la cuenta atrás (uno de enero, dos de febrero…) para los Sanfermines del año siguiente», anuncia Sanfermín Booking en su página web.

Suscríbete gratis a nuestras newsletters

De lunes a viernes, recibe la newsletter que recoge toda la actualidad económica y empresarial de Navarra, así como nuestros contenidos exclusivos. El fin de semana, con Vanity Capital, descubre las últimas novedades en la industria de la satisfacción personal.

Suscríbete a nuestra newsletter diaria y/o a Vanity Capital


To Top

Has decidido rechazar las cookies

Al aceptar las cookies no solo acepta publicidad personalizada, sino que también está apoyando un servicio de información de calidad, basado principalmente en contenidos periodísticos de elaboración propia. Por tanto, favorece que Navarra Capital pueda seguir ofreciéndole, sin necesidad de pagos ni suscripciones, toda la actualidad del tejido empresarial de la Comunidad foral.

Si lo desea, puede aceptarlas pulsando el botón inferior. Además, siempre podrá volver a rechazarlas en el apartado 'Configuración' en la página de política de cookies.