La Fundación Vicente Ferrer celebrará el próximo 16 de octubre su tercera cena solidaria en Navarra. Una experiencia gastronómica que se celebrará a las 19:30 horas en el Hotel Tres Reyes de Pamplona con el objetivo de contribuir a prestar atención sanitaria a personas enfermas de sida, cuya atención se ha visto reducida por la retirada de los fondos internacionales por parte de Estados Unidos.
Esta tercera edición reúne a los chefs Javier Díaz (Alhambra), Andrés Conde (La ideal Mar), Yolanda Sahún (Oveja Negra) y Leandro Gil (Zurita Barra y Mantel) que conjuntamente, y de forma altruista, han diseñado un cuidado menú con el que contribuyen a esta causa.
«El humanismo que nos conduce al bien común será el hilo conductor de esta velada que persigue, además de recaudar fondos, concienciar sobre la necesidad de actuar por un mundo mejor y más justo. El evento se dirige a particulares y empresas que deseen compartir con sus amigos y equipos una noche especial. Además de disfrutar de los sabores de la alta gastronomía navarra, los asistentes podrán participar en un sorteo de regalos cedidos por empresas colaboradoras. La Fundación Vicente Ferrer consolida así una cita gastronómica en la que propone unir fuerzas en la acción a la que siempre llamaba su fundador», afirmó la entidad.
En concreto, la retirada de fondos por parte de la USAID, la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional y hasta ahora uno de los principales organismos de financiación sanitaria en Mozambique, «está teniendo consecuencias graves». Así, el país ha sufrido un recorte 400 millones de dólares, «lo que podría provocar más de 14 millones de muertes evitables en todo el mundo de aquí a 2030, según The Lancet». De ellas, 4,5 millones corresponderían a niñas y niños menores de cinco años.
Con el fin de ayudar a frenar el efecto cascada, la fundación ha emprendido acuerdos con organizaciones locales en el distrito de Chókwè, al sur del país, para reforzar la lucha contra la enfermedad. Para ello, apoyará al hospital Carmelo, que atiende a cerca de 50.000 personas. El centro administra tratamientos antirretrovirales a 27.000 pacientes. También respaldará el proyecto Madres Mentoras, una iniciativa impulsada por grupos de mujeres que acompañan a otras embarazadas en su tratamiento, prevención y empoderamiento.
En la provincia donde se ubica el hospital, la prevalencia de sida entre madres gestantes supera el 21 por ciento, «por lo que estas reuniones son claves para evitar la transmisión del virus a los recién nacidos». También contribuyen a reducir el estigma, prevenir la violencia de género y fomentar la educación y la autonomía económica de las participantes. Hoy, casi el 10 % de los contagios se producen entre chicas de entre 15 y 24 años, frente al 3 % de los varones.













