La Navidad está a la puerta de la esquina: las ciudades lucen sus mejores galas, muchas familias ya han montado el árbol y colocado el belén y los frigoríficos se empiezan a llenar de víveres. Todo está listo para las grandes comilonas que se avecinan: embutido, croquetas, patés y foie gras, consomé, cardo, marisco (langostinos, gambas, percebes, ostras, vieiras, cigalas…), cordero y cochinillo asado, solomillo de ternera, besugo y lubina al horno… Y, aunque se arrase con toda la comida que se ponga encima de la mesa, siempre hay un segundo estómago para el postre. Más aún en Navidad. Para que este año las fiestas sean únicas, adjuntamos un listado de monasterios y conventos de Navarra que elaboran artesanalmente dulces idóneos para estas fechas tan especiales.
MONASTERIO DE TULEBRAS
El Monasterio de Tulebras, dedicado a Santa María de la Caridad, tiene su origen en el año 1147, cuando el rey García Ramírez pidió a las monjas del monasterio francés Lumen Dei su fundación en Navarra. Primero se instalaron en Tudela y desde 1156 residen en Tulebras. Las monjas cistercienses (en 1957 la comunidad entró en la reforma de la Trapa), elaboran yemas de huevo, roscas de chocolate con pailleté, pastas artesanas de nata o con naranja confitada y chips de chocolate, chocolates (negro, blanco con fruta de la pasión y mango, leche y frutos rojos…), miel… Estos dulces se pueden comprar en la tienda o realizar un pedido on line.
MONASTERIO DEL ESPÍRITU SANTO
En el Monasterio del Espíritu Santo, situado en el municipio navarro de Puente la Reina, se elaboran roscos de vino, mantecados de vainilla y de canela, pastas de té, llamitas de almendras, yema tostada, barritas y bolitas de Cádiz, sultanas o cocadas, pestiños, chocolenas, tortas glass, mazapanes (de nueces, moka, de mantequilla con café o trufa o coco y trufa)… Estos productos se pueden comprar en la tienda, ubicada en la calle Zubiurrutia, y el horario es de 9.00 a 14.00 y de 16.00 a 19.00 horas de lunes a domingo.
MONASTERIO SANTA MARÍA DE LA OLIVA
En el Monasterio Santa María de La Oliva, ubicado en la localidad navarra de Carcastillo, residen monjes de la orden cisterciense que se dedican especialmente a la viticultura, el cultivo de arroz y la producción de aceite. Eso sí, en la tienda venden muchos dulces elaborados en monasterios hermanos del resto de España: polvorones, turrones, rosquillas, pastas de té o de almendras, cookies de chocolate, almendrados, alegrías, delicias de Vico, chocolates (leche, negro, almendras y a la taza), dulce de leche y de membrillo, mermeladas (infinidad de sabores de frutas) miel…
GLORÍAS DEL CÍSTER DE FITERO
Las ‘Glorias del Císter’ son un dulce tradicional de Fitero consistentes en una base de hojaldre cubierta con una deliciosa yema de huevo glaseada. El nombre rinde homenaje al pasado cisterciense de esta localidad navarra ya que, enclavado a orillas del río Alhama, se erige un importante monasterio cisterciense medieval: el de Santa María la Real, una de las primeras fundaciones de la orden en la península ibérica. Este dulce se puede comprar en pastelerías del municipio como la Pastelería Conde Melero.
CONVENTO DE LAS CLARISAS EN OLITE
Las clarisas son conocidas a nivel nacional por sus dulces: mazapanes, polvorones, mantecados, roscos, bizcochos o pastas elaborados con recetas tradicionales… En el convento de Olite, las hermanas preparan algunos de estos productos dulces y de repostería.













