martes, 26 marzo 2019

Los talleres navarros perderán 77 M€ con la electrificación del parque

El presidente de la Asociación de Talleres y Concesionarios, Carlos Sagüés, indica que los garajes precisarán costosas inversiones para adaptarlos al manejo de las baterías

Miguel Bidegain
Pamplona - 1 marzo, 2019

Nissan Leaf.

Nissan Leaf.

Solera, una consultora experta en inteligencia del automóvil, estima que los talleres y garajes de reparación y mantenimiento en Navarra perderán 77 millones de su facturación con la electrificación del parque, un 38% de sus ingresos. Carlos Sagüés, presidente de la Asociación de Talleres y Concesionarios de Navarra (ANTRV), considera que pasarán décadas hasta que se generalice el uso de los motores eléctricos, pero advierte de que el sector deberán realizar importantes inversiones para adaptar sus instalaciones a los requerimientos legales y necesidades que plantea la reparación de los vehículos eléctricos.

En plena lucha contra el cambio climático, las motorizaciones diésel y gasolina encaran una cuenta atrás que, según el Anteproyecto de Ley de Cambio Climático, tendría su horizonte en 2050. La convocatoria electoral va a retrasar la tramitación del texto, pero en cualquier caso la era de los combustibles fósiles toca a su fin para dejar paso a la movilidad 100% eléctrica, con el impacto que ello tendrá sobre la industria del automóvil y la posventa.
En concreto, si el sector de la posventa en Navarra factura actualmente 204,5 millones de euros, pasaría a ingresar 127,1 millones en 2050 porque los vehículos de combustión interna necesitan de una serie de mantenimientos preventivos que con el eléctrico desaparecen. Esto afectaría particularmente a los ingresos por mecánica, donde se dejarían un 56% de la facturación.

Los vehículos eléctricos apenas representan el 0,02% de los coches en circulación de Navarra

Un impacto que, por tanto, requiere de una transición progresiva y realista, y que debería contar como primer paso con un plan de achatarramiento que pusiera coto al envejecimiento del parque, tal y como acaba de aprobar el Gobierno Vasco con un plan de incentivos directos a la compra de vehículos sin discriminar la motorización. En la actualidad, el 62,5% de los coches en circulación en Navarra supera la década de antigüedad.

Menos piezas, menos ingresos

El informe de Solera atribuye la pérdida de ingresos de la posventa al hecho de que los vehículos de combustión integran 25 elementos que no se encuentran en los vehículos eléctricos, como son el circuito y filtro de aceite, correa de distribución, bujías, inyectores, radiadores o escapes, además de un propulsor con muchas menos piezas, un conjunto de componentes cuyo coste total supera los 15.000 euros. Una pérdida de ingresos que no se compensa con el “efecto batería” pues si bien es una pieza costosa -con un precio medio de más de 11.000 euros- tiene el hándicap de que el paso por boxes para cambiarla es cada diez años, una horquilla de tiempo mucho mayor que el requerido por la mecánica de un diésel o gasolina.

Esta transición del diésel/gasolina al eléctrico también tendrá su impacto en la mano de obra de los talleres navarros. En el caso de un vehículo de combustión interna y a lo largo de un período de diez años, supone un coste de 3.429 euros por taller, una cifra que se reduce en el eléctrico un 86% hasta los 489 euros. Y es que el número de horas trabajadas se rebaja en un 90%, pues cambiar una batería es una labor que apenas requiere seis horas de trabajo.

Las reparaciones de los vehículos eléctricos son más sencillas que las de los que están equipados con motores de combustión, por la menor complejidad de su mecánica

Carlos Sagüés, presidente de la Asociación de Talleres y Concesionarios de Navarra, confirma que las reparaciones de los vehículos eléctricos son más sencillas que las de los que están equipados con motores de combustión, por la menor complejidad de su mecánica, lo que se puede traducir en la pérdida de ingresos reflejada en el informe, un perjuicio al que habría que sumar la adecuación de las instalaciones de los talleres a la que obligará la manipulación de las baterías: “Estamos hablando de 95 metros cuadrados que deben estar a cubierto y ser estancos, para poder recoger un posible vertido del líquido de las baterías y llevarlo a un reciclador autorizado. También vamos a tener que instalar enchufes homologados para poder entregarlo con carga al cliente, y todo eso supone que vamos a tener que hacer unas inversiones importantes en nuestros talleres”.

Vehículo eléctrico.

El futuro, a largo plazo, no parece halagüeño porque los coches eléctricos se estropean menos, pero aún deben pasar muchos años, según Sagüés, hasta que se popularicen. En este sentido alude a timidez de los incentivos para fomentar su adquisición, como el recientemente aprobado Plan Moves que cuenta con una dotación de 45 millones de euros para la compra de vehículos de energías alternativas (hasta 700 euros para motos eléctricas, hasta 5.000 para turismos eléctricos y hasta 15.000 euros para camiones y autobuses con propulsión alternativa), descuentos a los que los concesionarios tendrán que sumar 1.000 euros, salvo en el caso de las motos eléctricas.

Por ello el presidente de la Asociación de Talleres y Concesionarios mira a largo plazo: “A los talleres nos irá bajando poco a poco el trabajo, pero hay un parque de más de 22 millones de vehículos”.

La electrificación del parque, una cuestión de ritmo y precio

Por otro lado, el informe de Solera muestra que la electrificación total del parque español en los plazos previstos por la Administración es más un desiderátum que una realidad teniendo en cuenta que del total de vehículos en circulación (turismo + todoterreno + comercial ligero) apenas el 0,1% son eléctricos.

Así, en una hipótesis en la que el 10% anual de las matriculaciones fueran de eléctricos se tardarían 172 años en lograr electrificar el parque al completo. En otra más idílica bajo el supuesto que desde este año solo se compraran eléctricos en España, se conseguiría este objetivo para 2036, es decir, cuatro años antes de lo previsto por el Gobierno.

Hyundai Kona

En el caso particular de Navarra, el eléctrico apenas representa el 0,02% de los coches en circulación. Si hablamos del parque de eléctricos en España, con unas 20.000 unidades repartidas por toda la geografía nacional, apenas el 0,4% se localiza en suelo navarro.

Para hacer viable el objetivo en tiempo y forma, sería necesario no sólo mejorar la autonomía de estos coches y la infraestructura de recarga, sino también hacer más competitivo el precio de venta, que actualmente es un hándicap para su democratización. Lo habitual es, salvo contadas excepciones, que haya que desembolsar de 25.000 euros para arriba si un conductor quiere “electrificar” su movilidad.

No son muchos por tanto los que puedan permitirse comprar un coche eléctrico. De acuerdo a datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), sólo dos de cada diez hogares tienen una renta media de más de 2.500 euros mensuales, que son los que podrían pagar un coche de estas características. Y es que el eléctrico, por precio, es un Premium, un segmento que supone el 15% de las ventas.

Para conocer más sobre el vehículo eléctrico… LEER AQUÍ


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