La vicepresidenta tercera y consejera de Vivienda, Juventud y Políticas Migratorias del Gobierno de Navarra, Begoña Alfaro, anunció este lunes que su departamento ha elaborado cinco planes en colaboración con veinte de los veintiún municipios declarados como Zona de Mercado Residencial Tensionado. Su objetivo es «actuar en cada localidad y destensionar así los precios del mercado de la vivienda». En dichos documentos, la difusión de información se presenta como «un aspecto fundamental para que los mecanismos que se están ejecutando tengan mayor repercusión y eficacia».
En la presentación de los planes, además de Alfaro, participaron la directora general de Vivienda del Gobierno de Navarra, Elga Molina, y el presidente de la Federación Navarra de Municipios y Concejos, Xabier Alcuaz.
Para la elaboración de los documentos, según informó el Gobierno de Navarra, se ha realizado un proceso de colaboración entre la Dirección General de Vivienda y las entidades locales, con el fin de «acordar medidas de actuación concretas a desarrollar en el periodo 2026-2028 de forma conjunta y coordinada entre las diferentes administraciones».
«En este proceso se ha llevado a cabo una encuesta sobre las particularidades de cada municipio y su disposición a colaborar; se han celebrado diferentes mesas territoriales de forma presencial; y, posteriormente, con todas las aportaciones recogidas, se han elaborado los planes de medidas específicos, divididos en las zonas de Pamplona, Comarca, Baztan-Alsasua, Estella-Tafalla y Ribera«, agregó el Ejecutivo foral.
En este sentido, Alfaro resaltó que «la colaboración de los diferentes municipios ha sido clave para detectar las necesidades reales de cada uno de ellos y poder actuar según sus particularidades, con el objetivo de paliar los graves problemas de acceso a la vivienda que acarreamos tras décadas de inacción política».
LÍNEAS COMUNES DE LOS PLANES
La directora general de Vivienda concretó que, aunque cada plan contenga una serie de acciones específicas, todos coinciden en una serie de líneas generales: la movilización de vivienda vacía y suelo, la regulación de la vivienda turística, las bonificaciones fiscales, la difusión de información sobre vivienda y la inspección y control.
Respecto a la movilización de vivienda vacía y suelo, Molina calificó de fundamental «impulsar medidas enfocadas a movilizar esta vivienda existente hacia el mercado de alquiler, a través de la Bolsa de Alquiler de Gobierno de Navarra, para ofertarlos a precios asequibles». También «buscar fórmulas que permitan dar visibilidad a los suelos existentes en los municipios y ver cómo se puede incentivar la promoción de viviendas nuevas a precios asequibles».
En materia de regulación de la vivienda turística, Molina valoró que el impacto del turismo en la vivienda está muy relacionado con la intensidad del sector en cada municipio, por lo que «se pueden dar casos muy diferentes». En cualquier caso, «en todos los municipios se realizará un estudio sobre la incidencia de la vivienda turística en el mercado de alquiler y se establecerán limitaciones a los apartamentos turísticos donde así sea necesario».
Al mismo tiempo, hizo referencia a las bonificaciones fiscales como un «instrumento que puede incentivar el aumento de la oferta de vivienda asequible» y la difusión de información como un aspecto clave para que la ciudadanía, tanto arrendadores como arrendatarios, conozca sus derechos y obligaciones.
Finalmente, todos los planes contienen una línea relativa a la inspección y control, «que hace referencia a las actuaciones que se deben llevar a cabo respecto a las posibles infracciones en materia de vivienda».
«Para asegurarse del cumplimiento de estos planes, la Dirección General de Vivienda realizará un seguimiento y evaluación de las medidas contempladas en los mismos, con indicadores específicos que permitan valorar el impacto real de las acciones en cada municipio, con la finalidad de poder planificar y adecuar la aplicación de las mismas a la realidad local», remató el Gobierno navarro.













