Navarra fue una de las comunidades autónomas donde más descendió el año pasado la contratación en el sector logístico, una categoría que incluye transporte de mercancías y almacenamiento. Así, sumó 10.834 firmas, frente a las 11.728 de 2024, lo que representa un descenso del 7,6 %, según un análisis de Randstad a partir de datos publicados por el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE).
Por tanto, Navarra fue la segunda región que experimentó un descenso más pronunciado, solo superada por Galicia (-9,6 %), y seguida de Extremadura (-4,9 %) y Cantabria (-3,5 %). Por el contrario, las regiones donde más crecieron las contrataciones fueron la Comunidad de Madrid (17,6 %), Comunidad Valenciana (13,1 %), Castilla-La Mancha (9 %) y Cataluña (9 %).
Entre las comunidades con crecimientos moderados destacan Asturias (6,9 %), Murcia (8,3 %) e Islas Baleares (4,3 %), mientras que Andalucía (1 %) y el País Vasco (1,9 %) tuvieron incrementos más discretos. «Esta evolución de la contratación refleja el papel estratégico que ha adquirido la logística dentro del mercado laboral español, impulsada por el comercio, el e-commerce y la reorganización de las cadenas de suministro», valoró Eva Basanta, responsable de cuentas estratégicas del sector de logística y transporte de Randstad.
En términos absolutos, las comunidades autónomas con mayor número de contratos en logística durante 2025 fueron la Comunidad de Madrid (197.665 nuevos), Cataluña (172.221) y Andalucía (144.297), mientras que las regiones con menor número de firmas fueron aquellas donde la logística tiene un peso más reducido históricamente, como La Rioja (3.745), Cantabria (9.819) y Extremadura (9.970).
AVANCE EN ESPAÑA
En el conjunto del mercado laboral español, la contratación registró el año pasado «un aumento significativo». De hecho, el número de nuevos contratos creció un 6,4 % el año pasado en relación a 2024. De esta manera, los contratos pasaron de los 921.899 firmados en 2024 hasta los 980.586 del año pasado, es decir, 58.687 más.
Datos del INE destacan que es un trabajo donde la presencia del género masculino es muy predominante, ya que casi el 77 % de profesionales son hombres, frente al poco más del 23 % que son mujeres. «Estamos constatando que, en aquellas comunidades autónomas con una mayor penetración femenina, el sector mantiene tasas de crecimiento. En cambio, en las demás, el empleo se mantiene más estancado debido a la falta de profesionales», aseguró Basanta.
Además, la actividad presenta «una tasa de absentismo elevada, de alrededor del 8 %», según datos de Randstad Research. «El trabajo en este sector se caracteriza por una elevada exigencia física, además de condiciones dificultosas para la conciliación con la vida familiar, lo que en general eleva las contingencias frente a otras actividades laborales, agregó la entidad.
Perfil de los empleados
La logística ya no gira exclusivamente en torno al trabajo puramente manual y poco cualificado, aunque este siga siendo imprescindible. Las tareas de mover palés, preparar pedidos o cargar mercancía se han estandarizado y, en parte automatizado, «lo que ha reducido su peso estratégico y ha incrementado la presión sobre costes»: «El valor diferencial del sector ya no reside tanto en la fuerza física como en la capacidad de organizar, coordinar y optimizar los flujos de mercancías a lo largo de toda la cadena de suministro, garantizando eficiencia, fiabilidad y rapidez en entornos cada vez más complejos».
En este contexto, el discurso empresarial apunta a una creciente demanda de perfiles especializados, como especialistas en cadena de suministro y logística, así como perfiles más tecnológicos vinculados a vehículos autónomos y eléctricos o a Inteligencia Artificial y aprendizaje automático. La automatización de tareas en el sector sigue una tendencia similar a la observada a nivel global, según el último informe ‘Mercado de trabajo en Logística’ de Randstad Research. «Sin embargo, esta evolución convive con una realidad más inmediata: muchas de estas posiciones responden más a una dirección estratégica y aspiracional, mientras que el funcionamiento diario del sector continúa apoyándose en una base operativa sólida, que sigue siendo clave para que la logística funcione», agregó.
«Al ser un sector con una huella de carbono elevada», la logística busca apoyarse en la tecnología y la innovación «para avanzar más rápidamente en este campo». De hecho, las principales tecnologías con potencial transformador en el sector son aquellas relacionadas con Inteligencia Artificial, robots y automatizaciones, y generación, almacenamiento y distribución de energía. Todo ello requiere de personal muy técnico y avanzado en el uso de las nuevas tecnologías, muy alejado de los estereotipos de las últimas décadas», remató Randstad.













