domingo, 25 febrero 2024

Nuevos sensores para detectar sustancias cancerígenas en los alimentos

La ingeniera en Tecnologías de Telecomunicación por la Universidad Pública de Navarra (UPNA), Irati Jáuregui, propone en su tesis doctoral diversas aplicaciones para lograr dispositivos capaces de detectar grosores por debajo de 30 nanómetros (millonésima parte de un milímetro). Su aplicación puede resultar de especial interés para la industria alimentaria, concretamente para aplicaciones de seguridad.


Pamplona - 7 agosto, 2023 - 10:51

Los dispositivos de Jáuregui "han demostrado muy buenos resultados en sensibilidad". (Foto: cedida).

La presentación de un nuevo tipo en el diseño de sensores que permite mejorar su capacidad de detección de películas ultradelgadas es el objeto de la tesis doctoral leída recientemente en la Universidad Pública de Navarra (UPNA) por la ingeniera en Tecnologías de Telecomunicación, Irati Jáuregui. Dicha investigación ha sido dirigida por los profesores de la UPNA, Miguel Beruete y Kizkitza Insausti, miembros, a su vez, de los institutos de investigación ISC e ISFOOD, respectivamente. Precisamente, en colaboración con este último, Jáuregui ha aplicado su nuevo diseño a la detección de sustancias cancerígenas presentes en productos alimentarios.

Tal y como explica la autora de la tesis, el ‘sensado‘ se ha convertido en una de las aplicaciones más interesantes de los teraherzios (un tipo de radiación que se emite a una frecuencia determinada). Esta tecnología se utiliza, entre otras aplicaciones, para detectar concentraciones muy pequeñas de determinadas sustancias, lo que resulta muy útil para la industria alimentaria, concretamente para aplicaciones de seguridad.

Los dispositivos diseñados por Jáuregui permiten identificar concentraciones de microorganismos y sustancias químicas cuyas concentraciones están reguladas en la UE por ser muy cancerígenas.

El desarrollo de los sensores que propone Irati Jáuregui, por tanto, está basado en el uso de metamateriales (un tipo de material con unas propiedades concretas y especiales) con el fin de buscar dispositivos que sean muy sensibles. En concreto, los diseñados por la nueva doctora son capaces de detectar grosores por debajo de 30 nanómetros (millonésima parte de un milímetro) y, aplicados a los alimentos, se pueden utilizar para identificar concentraciones de microorganismos, como los hongos.

También para sustancias químicas como los hidrocarburos aromáticos policíclicos que se generan al cocinar mucho los alimentos o asándolos a la parrilla, y cuyas concentraciones máximas permitidas se encuentran reguladas por la Unión Europea, puesto que pueden ser cancerígenos. “Hay que destacar que este diseño es pionero, por la complejidad de su geometría y el rango de frecuencias en las que opera, y ha demostrado muy buenos resultados en cuanto a sensibilidad y figura de mérito, que son los parámetros que se utilizan para medir la calidad de un dispositivo de sensado”, indica la autora de la tesis.

 


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