La tercera y última jornada de los II Encuentros de Navarra ‘La vivienda que queremos’ mostró algunos de los últimos ejemplos y casos prácticos que se están desarrollando en España en materia de vivienda accesible. Así, la cita, promovida por la Fundación Arquitectura y Sociedad (FAyS) junto al Gobierno de Navarra y con la colaboración del Ayuntamiento de Pamplona, presentó una serie de iniciativas que tienen en común la rehabilitación de espacios en desuso, la integración de acciones de innovación social en los planeamientos urbanísticos o el fomento de un sentido de comunidad basado en el respeto y la convivencia. De todo esto trató una jornada patrocinada por entidades como Knauf, Schüco, Norvento Enerxia, Consentino, Tectum y Saltoki y que reunió, de nuevo, a un importante elenco de arquitectos de renombre internacional en el centro de la capital navarra.
La vicepresidenta y consejera de Vivienda, Juventud y Políticas Migratorias, Begoña Alfaro, fue la primera en intervenir con un diagnóstico sobre la situación del mercado inmobiliario en la Comunidad foral. En su opinión, se vive un momento de urgencia, ya que «cada vez un espectro mayor de la población carece de los recursos para acceder a un inmueble». «No tenemos un problema de falta de acceso a la vivienda. El problema es de asequibilidad por unos precios disparatados», añadió.
En este contexto, enumeró las distintas medidas que ha tomado el Gobierno de Navarra para revertir la situación. Recordó, por ejemplo, que la Comunidad foral «da soporte a 11.000 viviendas en alquiler», cifra que la sitúa como «la primera» en España en este apartado. También que, gracias a la Ley Foral por la Vivienda Asequible, aprobada en junio, se han introducido veintiuna zonas tensionadas, «que cubren el 70 % de la población navarra». Y, sobre todo, se detuvo en la nueva planificación de promociones de vivienda pública, EtxeON Navarra, presentada esta semana.
De esta última destacó sus nuevas modalidades de acceso a la vivienda. Entre ellas, el alquiler asequible, las cooperativas con cesión de uso y los programas de rehabilitación, que se unen a la tradicional fórmula del alquiler social. De la mano de estas propuestas, EtxeON «no solo va a construir, va a fomentar una forma de vivir más responsable y solidaria, poniendo en el centro el acceso a un espacio digno».
INDUSTRIA Y ALIMENTACIÓN
‘Fabra&Coats’ es el nombre del proyecto presentado en este foro por Mercè Berenguè, de Roldán + Berenguè, arqts. Se trata, en concreto, de un caso pionero en Barcelona que ha girado en torno a la rehabilitación de un antiguo conjunto industrial, ubicado en el barrio de Sant Andreu y que, tras diecisiete años de actuación, se ha convertido en medio centenar de viviendas públicas de alquiler. «El proceso ha resultado especialmente complejo, puesto que había que conciliar la protección del patrimonio industrial con el uso residencial sin olvidar las resistencias iniciales que provocó la iniciativa», señaló la ponente. Sin embargo, la operación, promovida por el Ayuntamiento de Barcelona, se resolvió aplicando construcción en madera. «Al ser un material más ligero y reversible que el acero, no tuvimos que intervenir en la cimentación del inmueble», subrayó Bereguè. El resultado final, un edificio «estudiado internacionalmente por su valor ejemplar».

Decenas de personas acudieron a la última jornada de los II Encuentros de Navarra ‘La vivienda que queremos’.
Por su parte, Jaime Gastalver, de LaPlasita, abordó el concepto ‘Urban Food Planing’, que integra la alimentación en los planeamientos urbanos para crear comunidad. Como ejemplo de esto último mencionó el desarrollo de un centenar de viviendas públicas en los extrarradios de Sevilla, al que se han incorporado «comedores y cocinas comunes, mercadillos agrarios periódicos, arbolado frutal y hasta un huerto comunitario». «Aprovechando el carácter agrario de la zona, además, hemos reconvertido una serie de aparcamientos en espacios productivos y de encuentro, que han tenido muy buena recepción por parte de los vecinos», ahondó.
Siguiendo este mismo argumento, Jesús Irisarri, de Irisarri + Piñera Arquitectos, expuso una mirada propositiva desde la arquitectura sobre la vivienda basada en cinco principios. «Partiendo del proyecto, esto es, qué tipo de inmueble queremos y cómo la articulamos, habría que tener en cuenta las necesidades del usuario y el marco normativo para saber si las soluciones que se proponen tienen cabida en la regulación», defendió. Junto a estos puntos, también abogó por un sistema de producción «que concilie lo industrial con lo artesanal en procesos híbridos y eficientes», al mismo tiempo que reclamó abrir un debate «para aclarar entre todos el concepto de ‘vivienda digna’ y todo lo que implica».
DISEÑAR PARA CONVIVIR
Las nuevas maneras de habitar y construir fueron el principal argumento de la ponencia realizada por Marta Peris y José Toral, de Peris + Toral Arquitectes. En ese sentido, su propuesta se basó en el desarrollo de inmuebles que tengan en cuenta el confort termodinámico y una mínima demanda energética con la respuesta a retos sociales como el envejecimiento y la soledad no deseada: «Apostamos por estrategias que combinen las calles elevadas y los espacios intermedios bioclimáticos donde se cruzan lo ambiental con lo social».
En esa misma línea, Marina del Mármol y Mauro Bravo (Mármol Bravo Arquitectos) pusieron el foco en la «buena vida», entendida como «una ciudad a escala humana, con espacios exteriores de calidad y espacios comunes cuidados que permitan un tipo de vivienda colectiva que ayude a mejorar la vida cotidiana de sus residentes». De esta forma, se refirieron a «las ventajas y oportunidades que aporta un espacio tan tradicional como el patio» o la aplicación de cerámicas en el exterior de los inmuebles «como un sistema de aislante natural y muy económico». Por otro lado, propusieron recuperar las escaleras «como áreas abiertas de comunicación entre los vecinos y ventilación natural», buscando de este modo alternativas aceptables a la actual normativa contraincendios.
Y, como tercer ejemplo de buena práctica en este campo, el arquitecto Adam Khan aseguró que hay que ir «más allá» del concepto tradicional de vivienda familiar para desarrollar «salas urbanas de convivencia». Dichos desarrollos están diseñados para favorecer la mezcla social y cultural de sus habitantes «dentro de una serie de apartamentos de alta calidad, flexibles y plenamente integrados en el entorno natural que los rodea». A este respecto, remarcó que «arquitectura y paisaje pueden hacer que la vida en común de personas diferentes no solo pueda ser posible, sino también satisfactoria”.
LAS POSIBILIDADES DEL ALQUILER
La tercera jornada de los II Encuentros de Navarra ‘La vivienda que queremos’ se completó por la tarde con dos ponencias más. Josune Huidobro (Asociación Provivienda) compartió con los asistentes una hoja de ruta para avanzar hacia una denominada «Housing Association a la española», destinada a movilizar vivienda vacía y reactivar bolsas de alquiler dirigidas a personas con especiales dificultades para adquirir una. Mientras que Carlos Quindós, de Visesa, sociedad pública del Gobierno de Vasco centrada en el alquiler público, expuso algunos de los principales hitos alcanzados por dicha organización tras una trayectoria de 35 años.
Finalmente, Joan Clos, exministro de Industria, Comercio y Turismo y actual presidente de la Fundación Arquitectura y Sociedad (FAyS), y el alcalde de Pamplona, Joseba Asiron, fueron los encargados de clausurar la segunda edición de estos encuentros.













