El rugido del motor rompe el silencio mientras avanza con decisión hacia la rampa. El corazón late con fuerza dentro del mono, acompasado con el vibrar del manillar. Una vez en posición, baja la visera, respira hondo y acelera. Todo se detiene. Durante un instante queda suspendido en el aire, flotando sobre el vacío como si el tiempo se parase. Su cuerpo rota, estira los brazos, ejecuta el truco con precisión y cae con elegancia feroz. El impacto despierta al público, que se pone en pie en un estallido de gritos y aplausos.
Esa mezcla de adrenalina y vértigo será la que experimenten el australiano Rob Adelberg, el japonés Taka Higashino, el francés David Rinaldo, el belga Julien Vanstippen, los españoles Maikel Melero y José ‘Mincha’ Canosa, el checo Filip Podmol o el italiano Davide Rossi el próximo 20 de diciembre. ¿El escenario? El Navarra Arena, que acogerá la primera prueba de la Freestyle World Cup, avalada por la Federación Internacional de Motociclismo (FIM).
Un evento que cuenta con el apoyo del Gobierno de Navarra, el Ayuntamiento de Pamplona, NICDO, Construcciones Mariezcurrena, Caja Rural de Navarra, Bodegas Muriel, Mainate y Mirador de Deyo.
La competición aterriza en la capital navarra con un formato renovado y de alcance internacional, compuesto por tres pruebas en distintos continentes, «con el objetivo de impulsar el Freestyle Motocross a una nueva dimensión deportiva y mediática».
El evento incorporará rampas de última generación nunca vistas en una prueba oficial, incluida la innovadora Next Gen, capaz de impulsar a los pilotos a más de 15 metros de altura y 23 de longitud. La evolución técnica del deporte en los últimos años permitirá disfrutar de un nivel excepcional dentro de un campeonato oficial FIM.
«Freestyle GP 2026 será una cita imprescindible para los amantes del motor, un encuentro que combina deporte, espectáculo y emoción en el que riders y fans vivirán juntos la intensidad del FMX como nunca antes», señaló la organización.
La siguiente prueba del circuito tendrá lugar el próximo 28 de febrero en el Estadio Nacional de Costa Rica, en San José.













