Charo Afra enseña con orgullo los detalles que se esconden en los recovecos del «belén monumental» expuesto en la Casa de Cultura de Villava: una mujer dando pienso a una gallina, un hombre cortando una tabla de madera con una sierra, un rebaño de ovejas atravesando un puente de piedra, chiquillos pescando en el río con redes, una antorcha humeante, fuentes con cara de león, una cascada conformada por dos saltos de agua, un castillo ubicado en lo alto de la colina, los Tres Reyes Magos de Oriente entrando a la ciudad cargados de regalos, el nacimiento del Niño Jesús… «Esta obra de arte tiene más de 20 metros cuadrados y los pequeños detalles aparecen en cada esquina, allá donde miras», destaca Charo, miembro de la Asociación de Belenistas San Andrés de Villava, entidad que ha diseñado esta auténtica obra de arte.

Dos niños, apoyados en una roca, comen onzas de chocolate.
Esta vecina de Villava se jubiló anticipadamente a los 54 y, de un día para otro, se encontró con demasiado tiempo libre que ocupar. «No pensaba estar liberada tan pronto y tampoco quería quedarme encerrada en casa», recuerda Charo. Se apuntó a cursillos de fotografía, empezó a ir a clases de pintura y se acordó de los belenes de Pamplona que cada año iba a ver por Navidad. «Me fascinaban. Me quedaba intrigada de cómo eran capaces de hacer semejantes maravillas», confiesa.
Le picó la curiosidad, en 2010 se unió a la Asociación de Belenistas San Andrés de Villava y desde entonces no ha parado de armar belenes. «No sabía que del poliespán podía salir semejantes maravillas», bromea. En concreto, Charo ha participado en «una veintena» de proyectos y de todos ellos se queda con dos.
En primer lugar, un templo con columnas de escayola, en cuya cúpula pintó ‘La creación de Adán’, fresco de la Capilla Sixtina. «Disfruté mucho, estoy muy orgullosa», reconoce. En segundo, un diorama de La Presentación en el Templo. «Es muy reconfortante empezar con un trozo de corcho y terminar creando una obra de estas características. Hay que meterle horas y horas, pero la recompensa merece la pena. Llena mucho cuando ves que la gente disfruta con algo que has realizado tú», reflexiona. Además, más allá de construir belenes, la Asociación de Belenistas San Andrés de Villava se erige como un elemento socializador que permite forjar nuevas amistades y pasar muy buenos ratos. «En el grupo hay muy buen rollo, hacemos migas y es una manera de estar en grupo y no quedarte sola», valora.

Una señora intenta da de comer a una gallina y un señor lleva un pájaro en una jaula
LA ASOCIACIÓN
La Asociación de Belenistas San Andrés de Villava, fundada en 1994, está conformada por 70 socios que se encargan de construir los belenes en la Iglesia de San Andrés y en un local municipal, ubicado en la calle Fermín Tirapu, que además ejerce de taller y almacén.
Cada Navidad, la entidad organiza una exposición, compuesta por una docena de dioramas, colocados en el atrio de la Iglesia de San Andrés, que narran cronológicamente las distintas escenas del Belén: La anunciación a María, El sueño de José, La Adoración de los pastores, la Cabalgata de los Tres Reyes Magos, la Huida a Egipto, el Taller de Nazaret, la Presentación de Jesús en el Templo…
«La exposición se renueva cada año, realizamos entre tres y cuatro dioramas nuevos», detalla Richard García, presidente de la asociación en la que lleva desde sus orígenes. «Entré con ocho años, me apunté a un cursillo con mi padre y desde entonces me enganché», indica. Además de los dioramas, la asociación confecciona pequeños belenes que adornan los escaparates de los comercios locales de Villava. «Es muy bonito tropezarte sin querer con belenes por la calle Mayor. Es una iniciativa más accesible porque no hace falta ir a una exposición concreta», defiende.

Una pareja y un rebaño de ovejas cruzan un puente de madera.
La Asociación de Belenistas San Andrés de Villava, que el año pasado celebró su 30º aniversario, goza de «muy buena salud», pero, aún así, Richard anima a la ciudadanía a que se apunte a los cursillos de belenismo que organizan cada año. «Villava es una localidad con mucha tradición de belenismo, el Ayuntamiento declaró el belenismo bien de interés municipal y debemos de mantener esta cultura tan arraigada», incita Richard.













