Prodein logró este lunes la certificación ‘Residuo Cero’ de AENOR, un reconocimiento que acredita que esta empresa familiar navarra valoriza más del 90 % de sus residuos y evita que terminen en vertederos. En su caso, el resultado va más allá de ese umbral. Así, durante el periodo comprendido entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2025, la empresa gestionó 46,23 toneladas de residuos, alcanzando un 99,5 % de valorización, según informó la propia compañía a través de un comunicado. El hito en cuestión sitúa a Prodein como la primera empresa del sector de la seguridad y protección contra incendios a nivel nacional en obtener esta certificación. Actualmente, alrededor de 200 compañías cuentan con este distintivo en el país, de las que solo una decena se ubican en Navarra.
En concreto, la certificación ‘Residuo Cero’ de AENOR reconoce a aquellas organizaciones capaces de transformar sus residuos en recursos mediante procesos de reutilización, reciclaje o valorización energética, alineándose con los principios de la economía circular. De este modo, Michel Lumbreras, director territorial de AENOR en Navarra y La Rioja, explicó que «para otorgar la certificación ‘Residuo Cero’, en AENOR se analiza tanto el sistema de gestión de residuos de la organización como la veracidad de sus datos». «Evaluamos el inventario de residuos, su trazabilidad completa hasta el destino final y, sobre todo, el porcentaje real de valorización alcanzado, que debe situarse por encima del 90 % para obtener la máxima distinción», añadió.
Además, Lumbreras subrayó que este tipo de certificaciones va más allá del reconocimiento externo: «Abre oportunidades muy concretas para las empresas, permite optimizar costes mediante la reducción de residuos, generar nuevos ingresos a partir de su valorización y mejorar el acceso a financiación o ayudas públicas, al tiempo que refuerza el cumplimiento normativo y reduce riesgos reputacionales».
CAMBIO ESTRATÉGICO HACIA LA ECONOMÍA CIRCULAR
Por su parte, desde Prodein, el logro alcanzado responde a una decisión estratégica de fondo. Así, en palabras de Silvia García, su responsable de Calidad, Medioambiente y Prevención de la compañía, la certificación «nace de una decisión estratégica: ir más allá del cumplimiento normativo e integrar en la operativa diaria un modelo real de economía circular». Para ello, la empresa ha trabajado en la alineación de sus sistemas de gestión (ISO 9001, 14001 y 45001) con un enfoque de residuo cero, revisando procesos internos, reforzando la trazabilidad y priorizando la reutilización frente a la eliminación.
Dicho proceso ha implicado cambios relevantes en la operativa. «Hemos rediseñado la gestión de residuos, especialmente en materiales clave como los extintores fuera de uso, e implicado al equipo en una cultura más orientada a la mejora continua y al impacto ambiental», explicó García. Como resultado, la compañía ha logrado una reducción prácticamente total de los residuos enviados a vertedero, además de mejorar la eficiencia de sus procesos.
VENTAJA COMPETITIVA EN EL SECTOR
La certificación también tiene una lectura estratégica para el posicionamiento de la empresa. «Supone consolidar un posicionamiento diferencial dentro del sector de la protección contra incendios. No se trata solo de acreditar un sistema de gestión, sino de demostrar un cambio de modelo hacia la valorización casi total de los residuos generados», opinó García. Precisamente, este enfoque, bajo su punto de vista, refuerza la credibilidad de la compañía ante clientes, administraciones y otros grupos de interés, al tiempo que introduce una ventaja competitiva clara frente a modelos más tradicionales.
Asimismo, la compañía abre la puerta a nuevas líneas de actividad vinculadas a la economía circular, en las que el residuo deja de entenderse como un desecho para convertirse en un recurso con valor añadido. Como muestra de esto último está CIRA World, la marca de ecodiseño lanzada por Prodein, desde la que comercializa elementos funcionales y decorativos basados en la reutilización de materiales y la generación de impacto ambiental y social positivo.
IMPACTO AMBIENTAL: HACIA EL VERTIDO CERO
Por otro lado, Prodein gestionó el pasado año más de 46 toneladas de residuos, de las que casi la totalidad fueron valorizadas. Esto se traduce, en la práctica, en evitar casi por completo el envío a vertedero.
Aunque la certificación no incluye un cálculo específico de huella de carbono, el impacto ambiental es significativo. «La reutilización y transformación de materiales, especialmente los metálicos, permite evitar emisiones asociadas a la extracción y producción de materias primas, que son muy superiores a las generadas en su tratamiento”, aseguró Silvia García.
En este sentido, insistió en que el modelo implantado por Prodein contribuye directamente a reducir el impacto ambiental del sector, avanzando hacia un modelo más sostenible y alineado con los retos actuales en materia de economía circular.













