La empresa navarra Tafame afronta uno de los momentos más sólidos de su historia, precisamente en el mismo año en el que celebra su 45 aniversario. Especializada en la transformación de chapa y con sede en Peralta, ampliará sus instalaciones con una nave de 4.000 metros cuadrados, que se sumará a las dos ya existentes el polígono El Escopar. Un hito que elevará su superficie total hasta los 26.500 metros cuadrados y pone de manifiesto «el fuerte crecimiento experimentado en los últimos años».
Al frente de esta la compañía se encuentra actualmente David Núñez, director gerente desde hace poco más de tres años. Natural de Vitoria y residente en Navarra desde los 18, Núñez es ingeniero industrial por la Universidad Pública de Navarra (UPNA) y acumula una dilatada trayectoria en el sector. Antes de incorporarse a Tafame, trabajó durante casi dos décadas en Nuadi (la antigua Nucap Europe), con sede en Arazuri. «Nos encontramos en un momento muy positivo. En estos tres años hemos dado una vuelta completa a la organización», asegura a Navarra Capital.
EL ORIGEN
Fundada en 1980 por el peraltés José Mari Alfaro, Tafame nació como un pequeño taller de subcontratación de procesos para el Grupo Azkoyen. Alfaro, que aún continúa vinculado al día a día de la empresa, comenzó a trabajar con apenas 14 años en una herrería de Peralta, donde forjaba balcones, puertas y aperos de labranza. Tras realizar el servicio militar, regresó al mismo taller para, tiempo después, emprender su propio camino.

De izda. a dcha., David Núñez, director gerente de Tafame, y José Mari Alfaro, fundador de la empresa.
Durante sus primeros años, Tafame se centró exclusivamente en la soldadura y el repasado de muebles para el Grupo Azkoyen. No fue hasta la década de los noventa cuando incorporó las primeras plegadoras y punzonadoras en una nave situada en la carretera de Tafalla. «Allí empezamos a fabricar los primeros armarios», recuerda Núñez. Ya con la entrada del nuevo siglo, la compañía dio un salto decisivo con la inauguración de una planta logística de 4.000 m2 en El Escopar, a la que más tarde se sumaría una segunda nave.
Hoy, Tafame cuenta con una plantilla superior a los 200 trabajadores y ofrece un servicio integral que abarca el corte de chapa, plegado, panelado, punzonado, soldadura, pintura, espumado y montaje. Entre sus productos se encuentran cargadores para vehículos eléctricos, inversores para grandes plantas fotovoltaicas, componentes para ascensores o celdas de distribución destinadas a centros de datos. En paralelo, ha iniciado su expansión internacional. En 2025 ha comenzado a exportar de forma regular a Francia y Estados Unidos, con el envío de dos contenedores semanales. «Por el tipo de clientes que tenemos, nuestros productos pueden acabar en cualquier parte del mundo. Un inversor fotovoltaico fabricado aquí puede terminar instalado en Australia o en Texas«, explica el director gerente.
En el plano económico, los números avalan esta evolución. Tafame facturó 37,5 millones de euros en 2024 y prevé cerrar 2025 con unos 43 millones, lo que supone un crecimiento del 14 %. Pero su objetivo es aún más ambicioso: alcanzar los 50 millones en 2027, «coincidiendo con la consolidación de su plan de expansión industrial».
La inversión en tecnología es otro de los pilares estratégicos. Solo este año, ha destinado 2 millones de euros a maquinaria de última generación. Con la puesta en marcha de la tercera nave, la inversión prevista para 2026 podría alcanzar los 4 millones. «Ante la dificultad para atraer y retener talento, debemos apostar por la automatización y por la instalación de células robotizadas», remata Núñez.













