viernes, 23 abril 2021

Un liderazgo dual en el sector público: político y profesional

Los autores exponen algunos de los ejes esbozados en el 'Plan Reactivar Navarra 2020-2023' para dinamizar la economía de la Comunidad foral. Asimismo, defienden que la inversión y el emprendimiento deben sustentarse sobre una colaboración público privada que deje a un lado "la dinámica del conflicto" entre ambos sectores.

Redacción
Pamplona - 30 diciembre, 2020

Elma Saiz.

Navarra ultima el 2020 con los Presupuestos para 2021 aprobados, con el comienzo del proceso de vacunación del Covid-19 y en un contexto sin duda impredecible doce meses antes. La pandemia ha impactado en nuestra economía y ha hecho trizas las previsiones que manejábamos a principios de marzo.

Las cuentas públicas de nuestra comunidad son fruto de un intenso trabajo para, por un lado, aportar soluciones reales a las necesidades de las navarras y los navarros, como suponen los alrededor de 150 millones de euros previstos en 2021 para ‘Gasto Covid’ en áreas como SaludEducación o Políticas Sociales. Por otro, para dar certidumbre a nuestras empresas y tejido económico, como representa la exención del IAE propuesta, el no haber adoptado decisiones que implicaran subida de presión fiscal en la coyuntura económica actual, así como los diferentes paquetes de ayudas aprobados por el Gobierno de Navarra desde el estallido de la pandemia, que sin lugar a dudas deberán tener su continuidad y acompañar a lo largo del año próximo a los sectores más afectados por esta.

La memoria es frágil, pero nadie podrá negar que estamos encarando esta crisis económica con un enfoque radicalmente diferente a como se actuó en la anterior crisis financiera. Esto no nos hace olvidar que el gasto necesario que hoy afrontamos representa el endeudamiento de mañana, por lo que debemos velar por la responsabilidad fiscal y por una estabilidad de las cuentas una vez recuperado con firmeza el crecimiento económico sostenible. El Presupuesto del próximo año representa la base y nuestro primer paso colectivo para iniciar las transformaciones que sigan permitiendo a Navarra ocupar una posición de liderazgo en bienestar social y magnitudes macroeconómicas.

Por ello, desde el conjunto del Gobierno se está trabajando, en el marco del Plan Reactivar Navarra-Nafarroa Suspertu 2020-2023 y del fondo Next Generation EU, en la plasmación de los proyectos tractores que han de dinamizar nuestra economía desde la necesaria colaboración público-privada. Conscientes de que todos los actores somos responsables de “crear valor”, se impone un profundo cambio de paradigma en el que el Gobierno en su conjunto debe transformar los desafíos sociales, tales como la inequidad, el cambio climático o el envejecimiento, en metas concretas que combinen el desarrollo económico y la necesaria Innovación Social.

Francisco Fernández.

Francisco Fernández.

Este esquema requiere de un claro rol de liderazgo público en la inversión en determinadas áreas, para lo cual nos debemos dotar de nuevos instrumentos, tomando como referencia experiencias en el ámbito europeo, donde se plantea una financiación “paciente” que impulsa y sostiene la transformación de la economía desde bancos públicos y creando el ecosistema para el desarrollo de empresas comprometidas con los objetivos de desarrollo sostenible.

Esto supone tomar elecciones difíciles, pero que serán recompensadas. Significa inclinar el campo de juego en dirección a áreas particulares como biotecnología, inteligencia artificial o ecología, pero sobre todo permitir a diferentes actores públicos, privados y tercer sector trabajar juntos en las nuevas formas de resolver problemas.

Es en este escenario donde Navarra cuenta con fortalezas, desde el desarrollo del sistema navarro de innovación a la recuperación del impulso científico con un nuevo plan tecnológico y, por supuesto, con el sector público empresarial navarro. Contamos con el trabajo y especialización del conjunto de profesionales de las sociedades públicas de Navarra para avanzar en aspectos tales como la digitalización, la lucha contra el cambio climático, el equilibrio territorial, la biotecnología y un impulso al desarrollo industrial. Todo ello para asumir una serie de apuestas estratégicas, que permitan la creación de entornos que posibiliten el desarrollo de nuevas iniciativas empresariales que generen empleo, bienestar y riqueza para la década que ahora iniciamos.

“Este nuevo paradigma ha de superar debates que la actual situación ha evidenciado obsoletos y aparcar la dinámica del conflicto público-privado”.

Aprenderemos, sin duda, de los errores del pasado, sabiendo idear nuevas fórmulas que permitan maximizar la apuesta pública por la inversión y la innovación, no socializando únicamente los riesgos, sino también las recompensas.

Asegurando nuestra presencia y la vinculación de las empresas al territorio, todo ello con planteamientos que no generen ruido innecesario o incertidumbre, sino confianza en nuestras capacidades en formación, atracción de talento e innovación. Este nuevo paradigma ha de superar debates que la actual situación ha evidenciado obsoletos y aparcar la dinámica del conflicto público-privado.

En tiempos en los que resulta más cómodo agazaparse en la “trinchera”, se trata de abordar la necesaria coinversión y las nuevas fórmulas de trabajo conjunto entre el sector público y privado. Lo público está llamado a asumir un mayor protagonismo como agente emprendedor e innovador, cuyo protagonismo dinamizador ha sido, sin duda, puesto en relevancia en estos tiempos de zozobra. La prueba del renovado interés que suscita en la actualidad la colaboración público-privada es su inclusión como “principio rector indispensable” del

“Lo público está llamado a asumir un mayor protagonismo como agente emprendedor e innovador en estos tiempos de zozobra”.

Es justo, por tanto, desmontar mitos y poner en valor la necesidad de un sector público de la economía, que junto con el sector privado actúe de palanca en los sectores que ya hemos definido en el Plan Reactivar Navarra-Nafarroa Suspertu 2020-2023 y se consiga una relación en la que ambas partes resulten beneficiadas.

Es importante, por último, trasladar una reflexión al conjunto de actores políticos y sociales. Diversos autores han comparado el momento que vivimos con el que se inició en Europa tras la finalización de la II Guerra Mundial. Sin duda, aprender del pasado nos ayuda a comprender el presente para construir el futuro.

Enfrentamos nuevos tiempos que deben combinar, a la par, pragmatismo y espíritu de cambio, en los que debemos ser conscientes, a la hora de formular nuestras demandas, de que los recursos siempre son escasos y de que se impone una “nueva solidaridad” más transversal, que salte por encima de sectores tradicionales. Hemos de ser conscientes de rque habrá que apoyar nuevas necesidades.

“Los datos demuestran que planteamientos voluntaristas acaban produciendo un efecto ‘boomerang’ en el ámbito fiscal, mermando los recursos para ejecutar políticas públicas”.

También es más necesario que nunca apelar al realismo teniendo en cuenta la realidad de nuestro contexto, donde el 70 % de la población se encuadra en la denominada clase media, y conocer el entorno que nos rodea. Los datos, por ejemplo, demuestran que planteamientos voluntaristas acaban produciendo un efecto boomerang en el ámbito fiscal, mermando los recursos con los que Navarra cuenta para ejecutar sus políticas públicas.

En esta misma línea, debemos propiciar un clima que fomente el desarrollo de iniciativas empresariales, no solo en lo tangible sino también con un clima político propicio, con el acuerdo y la concertación social como guía. Sorprenden algunos planteamientos que en ocasiones colocan bajo sospecha al conjunto de emprendedores, empresarios y directivos.

Sin ellos, falla la base nuestro estado de bienestar, desde el convencimiento de que la primera palanca para el desarrollo económico y la creación de empleo son las empresas, nuestras empresas. Hagamos, por tanto, un esfuerzo por ponderar planteamientos y asegurar las bases para la recuperación económica y la cohesión social. Con un liderazgo público, para una sociedad civil emprendedora y proactiva.

Elma Saiz

Consejera de Economía y Hacienda del Gobierno de Navarra

Francisco Fernández
Director general de la Corporación Pública Empresarial de Navarra (CPEN)

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