lunes, 18 octubre 2021

Una cena de Navidad con Julián Chivite

Van a ser unas Navidades totalmente diferentes. Eso está claro. Pero seguro que, en los hogares navarros, no faltará una buena copa de vino para brindar en familia y desear que el nuevo año sea mejor que este 2020. Julián Chivite procede de una de las mayores dinastías dedicadas al mundo del vino, y este sábado comparte con Vanity Capital sus recuerdos navideños de la infancia y nos aconseja sobre esos vinos excepcionales con los que brindar en estas fechas.

Cristina Catalán
Pamplona - 19 diciembre, 2020

Julián Chivite, en la Finca de Legardeta. (Foto: cedida).

Forma parte de la undécima generación de la familia Chivite. Julián Chivite López es actualmente presidente ejecutivo de J. Chivite Family Estates. Proveniente de una dinastía de más de 370 años vinculada al mundo del vino, cuenta con una dilatada y completa formación en la empresa familiar, pues se incorporó a Bodegas Julián Chivite cuando contaba 21 años de la mano de su padre. Ha sido el artífice de muchos de los grandes pasos dados por el holding, habiendo trabajado en todos los departamentos: desde la compra de uva en los años setenta hasta recibir a SS.MM. los Reyes cuando inauguraron en 2002 la bodega que Rafael Moneo diseñó para la Propiedad de Arínzano.

Consiguió la obtención de la calificación de Pago para Señorío de Arínzano y la distribución del champagne Taittinger en exclusiva para España. Ha participado en diversos foros e instituciones, como la Fundación para la Cultura del Vino de la que fue cofundador y presidente, con firmas como Vega Sicilia, Marqués de Riscal, Rioja Alta y Cordorniu.

Julián Chivite ha sido durante muchos años presidente de la Asociación de Exportadores de Navarra, dos veces vicepresidente y vocal permanente de la Federación Española del Vino, así como vocal, a título personal, del Comité de Expertos nombrados por ICEX. Con toda una vida dedicada al vino, hoy echa la vista atrás y comparte con nosotros cómo eran aquellas navidades en familia tan diferentes a las de hoy, y nos aconseja sobre algunos vinos con los que maridar nuestras comidas en estas fechas.

Estamos a las puertas de la Navidad. Unas fechas especiales que se caracterizan por ser muy familiares. Este año, a consecuencia del Covid-19, van a ser diferentes a otras épocas pasadas… ¿Cómo las va a vivir usted?

En cuanto al número de familiares que nos juntaremos en Nochebuena y Navidad estaremos los mismos que los últimos años, seis personas. La mayor diferencia con otros años es no poder celebrar comidas de empresa, con clientes o amigos, que están suspendidas.

¿Cómo recuerda sus navidades en familia cuando era un chaval?

Hay que remontarse mucho en el tiempo… Nos juntábamos mis padres, mi abuela y los cuatro hermanos, siete. Recuerdo con mucho cariño aquellas cenas. Las celebrábamos en Cintruénigo.

¿Qué menú solían preparar en estas fechas?

Mi padre era de tradiciones. Siempre se mantenía el menú de Nochebuena, y el de Navidad se cambiaba un poco. Lo recuerdo muy bien. En Nochebuena cenábamos migas de pastor con su huevo frito, cardo, besugo y cordero al chilindrón. ¡Más navarro no podía ser!

¿Y el de Navidad?

Solía modificarse, pero más o menos venía a estar compuesto por gallina trufada como entrante, ensaladilla rusa, foie gras, cardo en ensalada, crema de ‘La Reina’ con higadillos y pechugas de capón, merluza al horno en salsa española, o el capón asado, y sopa cana a base de leche y grasa del capón.

Julián Chivite Marco y familia en la presentación del Chivite 125 Aniversario Gran Vino 1981 en Madrid.

Julián Chivite Marco (padre del entrevistado) y familia en la presentación del Chivite 125 Aniversario Gran Vino 1981, en Madrid.

Siendo una familia dedicada al vino, ¿con qué vinos solían brindar?

Nosotros no hemos sido de cava ni de champán. A mi padre no le gustaba demasiado. En Nochebuena, acompañábamos la cena con un Chivite Colección 125 tinto y algún blanco. Y para la comida de Navidad, mi padre siempre nos traía un buen Burdeos para que fuéramos aprendiendo e introduciéndonos en este mundo. Pero no había para ambas celebraciones, solo el 25 por ser una comida más especial. Ahí fuimos aprendiendo a catar los buenos vinos de Burdeos. En ambas celebraciones, tomábamos de postre los típicos turrones acompañados de un vino dulce, un moscatel, el Vendimia Tardía.

¿Le dejaban brindar con vino de pequeño?

Es curioso, pero en mi casa, nos ponían una copa de vino a cada hermano pero no nos la bebíamos. Casi bebíamos un sorbo por obligación. Eso cambió con el tiempo…

La pandemia ha perjudicado muy negativamente a la sociedad en general, y a la hostelería en particular. Por su trabajo, tendrá mucha gente cercana afectada. Supongo que pensará en ellos especialmente en estas fechas.

Está siendo un drama muy grande. Quizá la hostelería está ‘pagando el pato’ de esta pandemia. Es una situación muy complicada. Todos estamos involucrados en una misma cadena. Chivite se vende el 90 % en hostelería. Lo hemos suplido algo con las ventas online, pero se ha sufrido. Soy plenamente solidario con la situación que está atravesando la hostelería. Además, se me fue un hermano en verano y también tengo amigos y familiares que se han visto afectados de alguna manera… De todos ellos me acuerdo especialmente.

Chivite Colección 125 Blanco.

Chivite Colección 125 Blanco.

¿Cómo está viviendo usted esta pandemia?

Creo que todos estamos aburridos y cansados de no poder salir ni hacer vida normal como se ha hecho siempre, de tener que andar con permisos para ir y venir, para visitar una bodega o una viña… Y todavía no me quejo porque algo puedo viajar, pues suelo ir bastante a Madrid o Barcelona a reuniones. Pero la situación agobia un poco la verdad.

El Gobierno foral anunció en verano una batería de medidas para apoyar al sector vitivinícola por valor de 4,3 millones de euros. Sin embargo, bodegas y productores del vino señalaban a este medio que no eran las ayudas que el sector hubiera decidido. ¿Qué opina usted?

Como dice la canción, “todos queremos más”. Creo que las ayudas se quedan cortas para el perjuicio que estamos sufriendo las bodegas, pues dependemos directamente de la hostelería. Pero claro, a todos se nos hace poco. También hay que comprender las limitaciones del gobierno y de la propia UE. Son cosas que quizá en el futuro se tengan que replantear según vaya avanzando esta situación.

¿Cómo vislumbra el sector del vino para los próximos años?

Creo que este año no nos vamos a recuperar ninguno. Lo veo complicado porque tampoco ayuda el mercado exterior con noticias como el Brexit o los aranceles especiales que nos aplica todavía EEUU con el gobierno de Trump. Nadie está optimista de cara a este próximo año. Además, el gobierno prevé caídas del PIB del 10 % así que la situación está difícil. A ver si vemos el sol a finales de año con la llegada de la vacuna.

Su bisabuelo Claudio fue pionero en la exportación de vino. ¿Qué pensaría ahora en esta situación?

No sé qué pensaría… En aquellos tiempos viajaban en carros un par de muleros, no iban muchas personas. Quizá se hubiera manejado bien en esta situación. No me lo quiero imaginar. Probablemente, hubiera sido mucho más dramático que ahora.

Un buen vino es sin duda un buen regalo para estas navidades. ¿Qué vino regalaría a una persona que empieza a introducirse en este mundo?

Yo le regalaría un Legardeta Chardonnay que es un vino muy completo, muy fácil de beber, y que es perfectamente entendible por una persona que comienza en este mundo, aun siendo un vino seco.

¿A un gourmet?

Le obsequiaría con una botella de La Zorrera 2015. Es una garnacha fantástica, creo que la mejor que hay en este país.

Chivite Colección 125 Reserva.

Chivite Colección 125 Reserva.

¿A un coleccionista?

Yo le regalaría dos vinos: el Colección 125 Blanco de 2007 y el Colección 125 Vendimia Tardía de 2008. Son dos vinos fantásticos, sobre todo por su capacidad de envejecimiento.

¿Con qué vino podríamos ir a una cena de Nochebuena para quedar bien con el cuñado?

Si es una cena en la que no se sabe bien el gusto de todos los invitados, podríamos llevar un Chivite Las Fincas Rosado, un rosado pálido elaborado junto con Juan Mari Arzak. Funciona en todas las mesas.

De un Chivite a una Chivite, ¿qué vino le regalaría a la presidenta del Gobierno de Navarra?

Un Chivite Colección Reserva 2015, próximo a salir al mercado.

¿Tiene pensado el menú y el vino con el que va a brindar usted para despedir este año?

Sí. Desde que vivo en San Sebastián las cosas han cambiado, pero mantengo por tradición las migas de pastor para Nochebuena y seguimos abriendo alguna gran botella de Burdeos. Este año será un Leoville Las Cases del 2010 para Navidad, y un Chateau d’Ampuis 2015, de la Côte Rotie para Año Nuevo. En Nochevieja, además de los vinos de nuestra bodega, abriremos alguna botella de Comtes de Champagne 2008, de la Maison Taittinger. 

Para terminar, en estas fechas siempre se suele enviar mensajes y deseos de felicidad. En este año tan malo que termina¿qué mensaje le gustaría enviar a nuestros lectores?

Mi deseo para todos es que podamos vernos cuanto antes sin mascarilla y brindar con alegría con un vino de nuestra tierra.


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