La localidad de Ilurdotz tiene unas vistas privilegiadas al valle de Esteribar, una zona salpicada de bosques de ribera, pinares, prados y campos de cultivos. La serenidad del lugar sedujo a Alicia Cubillo, que adquirió una casa junto a su pareja en 2019. Además de ser un hogar, este pequeño pueblo pasó a convertirse en un refugio tras la irrupción del Covid-19, ya que ella pertenece a un grupo de riesgo, y alojó los festejos de su boda en 2021.

 

@valores_top 🥦 #ValoresTOP | Una empresa de ‘catering’ vegano echa raíces en el valle de #Esteribar. Alicia Cubillo, de 28 años, vive desde 2019 en #Ilurdotz, la localidad que le inspiró para poner en marcha #ElValleVegg. La firma ofrece servicios de #CocinaVegana para empresas, celebraciones y talleres de bienestar, además de vender sus platos en un local del #Mercado de #SantoDomingo. Para potenciar sus líneas de negocio, Alicia ya se encuentra en conversaciones con la ‘#startup’ navarra #WeekUp y, a largo plazo, espera montar un obrador en el valle de Esteribar. #NavCapital #ValoresTOP #emprender #emprendedora #CocinaCasera #VeganFood #VeganLife #Vegano #Veganismo #EstiloDeVida #Catering #CateringEventos #CateringVegano @Alicia El Valle Vegg ♬ Breakfast Challenge Song (Slowly) - SPENCE

De la misma forma, el lugar ha inspirado grandes cambios en la vida de esta joven de 28 años. Por ejemplo, le llevó a volverse vegana. "Llegar allí hizo que algo dentro de mí cambiase de forma radical. Empezamos a llevar un estilo de vida mucho más saludable: hacíamos más deporte y comíamos mejor. Además, como Ilurdotz es netamente ganadera, me removía pensar que aquellos animales que pastaban tan tranquilos en los campos acabarían siendo comidos por nosotros", explica a ValoresTOP.

Alicia forma parte de un movimiento que no para de sumar seguidores. El informe The Green Revolution 2021, publicado el año pasado por la consultora madrileña Latern, destaca que unos 315.000 españoles, el 0,8 % de la población en el país, ya se identifican como veganos. Por otro lado, unos 5 millones de personas se consideran a sí mismas vegetarianas o flexitarianas (tipología que consume carne esporádicamente), un 34 % más con respecto a 2019.

Una tendencia que la propia joven pudo comprobar a través de una cuenta de Instagram que creó durante el confinamiento para colgar recetas veganas. "Estudié en la Escuela de Arte y Superior de Diseño de Pamplona y siempre he tenido esa vena artística. Ahora, la expreso a través de mis fotos y mis creaciones culinarias. Al principio, pensaba que no le interesaría a nadie lo que hacía. No obstante, terminó teniendo mucha acogida", relata entre risas.

En estos momentos, su perfil suma 3.777 seguidores, muchos de ellos en la Comarca de Pamplona. Por eso, no tardaron en llegarle comentarios exhortándola a poner una tienda en la capital navarra: "Y se me metió el gusanillo del emprendimiento. En ese momento, pasaba todo el día en la cocina porque mi embarazo me obligaba a quedarme en casa. Lo recuerdo con mucho cariño porque lo único que hacía era crear. En cuanto nació el niño, decidí meterme en un par de cursos de emprendimiento para poner todo en marcha. Aunque era madre primeriza, tenía la sensación de que, si no lo hacía entonces, no lo haría nunca".

'CATERING' Y TIENDA

Así, el pasado diciembre, nació El Valle Vegg, una firma de catering 100 % vegetal que, además, cuenta con una tienda física en el Mercado de Santo Domingo. La oportunidad de tener un lugar físico que sirviera como escaparate a sus platos se le presentó tras cursar un programa de emprendimiento organizado por este espacio comercial y la Asociación de Mujeres Empresarias y Directivas de Navarra (Amedna-Neeze).

A las doce acuden al puesto varios clientes, la mayor parte de ellos personas mayores. "Tengo un verdadero vicio con los dulces, maja. Ponme dos brownies y dos bizcochos de zanahoria", le pide una vecina del Casco Viejo. Alicia se los coloca en una bandeja y, cuando la clienta está lo suficientemente lejos, hace una pequeña confesión: "Hubo una temporada que me compraba mogollón de cajas. ¡Ojalá no se las coma sola!". Por la tarde, añade, tendrá que repartir comida a domicilio, el canal de ventas preferido para las familias jóvenes y los estudiantes. "Mi mejor día es el sábado. Llego a atender a veinte personas", constata.

En su tienda, Alicia vende los platos que ella misma cocina, así como productos de otros pequeños elaboradores veganos.

Por otro lado, la empresa también atiende eventos de hasta cincuenta personas. Así lo hace para empresas, celebraciones y talleres de bienestar, que de momento organiza junto a centros locales como Pumori Yoga Shala Umame. "Empecé en diciembre y entronqué con la campaña de Navidad, así que ya he cubierto algunas jornadas empresariales. Además, tengo agendadas varias bodas para este año y retiros de fin de semana", especifica la joven emprendedora.

Los platos de Alicia contienen productos de cercanía y de proveedores locales como la tienda Al Gramo, ubicada en Iturrama. Así mismo, comercializa alimentos de otras empresas pequeñas dedicadas al sector vegano. En concreto, colabora con algunas navarras, entre las que se encuentran Naparbier, Aidin o Sesma Brewing Co., así como de otras partes de España como VäckaQuevanaCalabizo o Komvida.

UN OBRADOR EN EL VALLE

Este año, la emprendedora de Ilurdotz se centrará en impulsar sus servicios de catering. En esta línea, se encuentra en conversaciones con Weekup, startup especializada en bienestar laboral: "También me gustaría crecer aún más en el servicio a bodas. Identificamos esa necesidad porque los veganos de nuestra edad ya se están empezando a casar. Así mismo, trabajaremos para llegar a los comedores infantiles y expandir nuestro catálogo", agrega.

Al mismo tiempo, Alicia mantendrá su trabajo en la tienda: "Me gustaría incorporar a alguien más en el momento en que me lo permita la empresa". Y, a largo plazo, proyecta montar un obrador en su hogar. "Aunque todos los platos los cocino en un bar que tiene las licencias al día, hago toda la parte creativa en casa. Por eso, en el futuro, me gustaría concentrar todas las actividades en el pueblo. Esto sería fiel al concepto que quiere transmitir El Valle Vegg: más allá de una firma, es mi forma de dar a conocer este estilo de vida al mundo. Y un proyecto de estas características podría impulsar el agroturismo en Ilurdotz, donde también hay casas rurales. ¡Es un lugar tan bonito!", exclama.