Jon Vital transmite la misma energía que refleja su apellido. Heredó el gusto por los negocios de su padre, fundador de la constructora Coyser, y ya mostraba desde pequeño un talento especial para solucionar problemas a través de proyectos empresariales. "Me contaron mis padres que, cuando tenía cinco o seis años, monté solo en la calle un mercadillo con los juguetes que me sobraban. No vendí nada, o quizá uno por pena. Pero esa anécdota va ligada a quién soy, una persona proactiva e inquieta", explica entre risas a ValoresTOP.
Esa misma filosofía de vida fue la que le llevó a estudiar Liderazgo, Emprendimiento e Innovación en la Mondragon Unibersitatea, así como a crear varias iniciativas como parte de su formación y junto a sus compañeros de clase. En este sentido, la "más destacable" de todas fue Avian, una consultoría de innovación para el comercio de proximidad que permitió a Jon enfilar su entrada al mercado laboral.
A través de este proyecto, conformado por seis personas, llegó a colaborar con el Ayuntamiento de Pamplona en un estudio sobre los hábitos de compra de los millenials y la Generación Z. También con algunos establecimientos para crear estrategias digitales dirigidas al público joven y con "varias asociaciones de comerciantes como las de Sangüesa, Estella o Ansoáin".
Pero entonces llegó la pandemia, meses antes de su graduación. Mientras el equipo de Avian entraba en un periodo de reflexión, Jon veía preocupado cómo su padre no lograba completar los ejercicios que le había recomendado su fisioterapeuta para una lesión de hombro. Fiel a sus costumbres, identificó en el problema una ventana de oportunidad junto a uno de sus compañeros, Carlos Rodríguez-Sierra.
"Dentro de un proceso que nos propuso la carrera, vimos que solo el 24 % de los pacientes completa los ejercicios que les manda el fisioterapeuta. Y eso no solo es malo para las personas que tienen dolencias, sino también para las aseguradoras y los hospitales porque deben dar más sesiones y la terapia termina resultando más cara", explica este joven de 24 años.

El 'software' permite al fisioterapeuta hacer un seguimiento del paciente a distancia.
Tras comprobar que la tecnología estaba madura, pronto dieron con la solución: un software con inteligencia artificial (IA) para que los profesionales sanitarios monitoricen los ejercicios que sus pacientes hacen en casa. De esta forma, la nueva startup de Jon y Carlos, bautizada con el nombre de Trak, nació en pleno auge de un tipo proyectos que irrumpieron para aliviar el parón por el confinamiento. De hecho, España es ya el cuarto país con mayor número de firmas emergentes en el sector médico, según datos de 100 Startups Health.
Pero, ¿cómo mantener la demanda tras el pico producido en la pandemia? "A pesar del contexto frenético, dimos todos los pasos con cabeza. Primero, validamos el interés de los profesionales en el producto con una landing page y anuncios de Instagram, que resultó ser muy grande. Después, obtuvimos dos hitos más: fuimos seleccionados por Lanzadera, la aceleradora de Juan Roig, y decidimos dar el salto con Daniel Soler, nuestro tercer socio e informático, para crear el primer producto mínimo viable en el tiempo récord de dos meses", detalla Jon.
A esta estrategia acompañó un entorno favorable. En febrero de 2021, el uso de los servicios médicos remotos era "38 veces superior a los niveles prepandemia, lo que confirmaba ocho meses de relativa estabilización", según un informe de McKinsey & Company. "Y todo apunta a que una parte relevante de la atención primaria se trasladará de los centros médicos a los hogares. Se estima que en 2025 el gasto en atención domiciliaria representará el 25 % del presupuesto total de salud. Una tendencia que no es nueva, pues ya en 2016 el Foro Económico Mundial acuñó el término home-spital", concluía un estudio de Mapfre y Accenture.
CEO A LOS 24 AÑOS
Dentro de la empresa, Jon es su CEO, un cargo que ejerce a partes iguales entre Valencia, Madrid y Pamplona. En este sentido, ocho de los dieciséis profesionales que conforman la plantilla trabajan en formato híbrido desde las instalaciones de Lanzadera, mientras que el resto teletrabajan.
En el capital de la firma han entrado varios business angels, la aceleradora Kunsen y el fondo social de impacto AYO Social Ventures. Posiblemente porque Trak ya ha trabajado con entidades de relevancia mundial. Por ejemplo, fue seleccionada para el programa Real Madrid Next, una iniciativa de aceleración: “El club quería una solución para las lesiones de sóleo. Por eso, creamos una biblioteca específica de ejercicios de prevención, que la entidad sigue utilizando”.
Al mismo tiempo, ha colaborado con Janssen y Ribera Salud, firma con la que la startup pudo validar su software con estándares sanitarios. Y ahora está haciendo lo propio con una empresa farmacéutica en Singapur, Malasia, India y Tailandia, así como con Colsanitas y Keralty para entrar en Colombia y, en el futuro, en Estados Unidos: "Aún no nos dirigimos como empresa al paciente, por lo que mi padre todavía no ha llegado a utilizar nuestro software. Pero espero que algún día ese círculo se cierre", concluye Jon.
