miércoles, 28 julio 2021

Viscofan, “única empresa” que ha expuesto su proyecto de 5G al Gobierno foral

"Posiblemente haya más empresas que se estén preparando para dar el paso, pero solo Viscofan nos ha requerido orientación y consejo, quizás porque su proceso de digitalización interior es muy avanzado", afirma el consejero de Universidad, Innovación y Transformación Digital, Juan Cruz Cigudosa, a NavarraCapital.es.

Miguel Bidegain
Pamplona - 17 junio, 2021

El próximo 21 de julio, el Estado subastará siete concesiones de uso de la banda de 700 megahercios. (Foto: cedida)

El Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó, el pasado 31 de mayo, la orden de bases que establece las condiciones de la subasta para la licitación de siete concesiones de uso de la banda de 700 megahercios, la utilizada para el despliegue de la tecnología 5G. Dicha subasta tendrá lugar antes del próximo 21 de julio, de modo que el consejero de Universidad, Innovación y Transformación Digital, Juan Cruz Cigudosa, aventura que el 5G estará disponible para la ciudadanía navarra a lo largo del segundo semestre del año.

Después de que se resuelva la subasta y se sepa qué compañías telefónicas son las adjudicatarias de las concesiones, Cigudosa augura que la tecnología 5G llegará con rapidez a la Comunidad foral. Sobre todo porque las redes de fibra de banda ancha que precisa para su funcionamiento ya se han desplegado.

No obstante, la orden ministerial que regula la subasta señala, en cuanto a los plazos, que antes del 31 de diciembre de 2022 las empresas titulares de las cuatro primeras concesiones deberán dar cobertura al 30 % de los municipios incluidos en un listado, donde solo aparece uno navarro: Pamplona. Además, la adjudicataria de la primera concesión (que será la autora de la propuesta que mayor puntuación obtenga y tendrá prioridad en la elección de las frecuencias) dará cobertura, en el mismo plazo, al 30 % de las localidades que aparecen en otra lista donde también figuran Barañáin, Tudela y el valle de Egüés. En ningún caso dice que el 30 % tenga que ser en cada comunidad, sino que fija ese porcentaje para el global de los ayuntamientos incluidos. De modo que, teóricamente, las compañías podrían atender por ejemplo solo a los de Madrid y Barcelona, por resultarles más rentable, sin incumplir las cláusulas del concurso.

“Espero que el ejemplo de Viscofan sirva de estímulo y acicate para otras compañías”.

El consejero no cree que Navarra pueda quedarse al margen del despliegue del 5G o que solo vaya a estar disponible en Pamplona, Barañáin, Tudela y Egüés. En este sentido, recuerda la reciente reunión celebrada en la capital navarra, donde participaron la presidenta María Chivite, el propio Cigudosa y el nuevo director de Territorio Norte de Telefónica, Manuel Ángel Alonso, quien trasladó “el compromiso” de la multinacional respecto al desarrollo y la extensión del 5G en la región. El consejero interpreta sus palabras como “una apuesta basada en el hecho de que tiene un buen despliegue de fibra propia y está en condiciones de ofrecer” el 5G. “Es importante tener en cuenta que va a tener un gran uso en la industria y Telefónica, que es consciente del peso que el sector tiene en la economía regional, quería posicionarse anunciando tanto a la ciudadanía como a las industrias navarras que va a ofrecer un despliegue muy amplio, como lo están haciendo otros operadores. No es exclusivo de Telefónica”, señala Cigudosa a este medio.

POBLACIÓN Y NEGOCIO

El problema es que la reducida población de Navarra, unida a su dispersión y a la complicada orografía de la mitad norte, hacen que la Comunidad foral no sea un mercado ‘a priori’ tan apetecible para las operadoras como las grandes ciudades o territorios densamente habitados, donde los costes del tendido de redes por usuario son menores. El consejero reconoce que las compañías telefónicas “al principio son un poco renuentes a desplegar el 5G en la zonas poco pobladas, pero sí tienen oportunidades de negocio”. “Lo hemos demostrado con el tema de la banda ancha. Ahora mismo han mostrado un gran interés por la ‘última milla’, que es la que corresponde instalar a las operadoras privadas. De acuerdo en que si lo miramos desde el ángulo pequeño de un valle concreto no será una operación muy rentable, pero sí cuando vemos el conjunto del territorio. Y, en cualquier caso, vamos a permanecer vigilantes para que el despliegue sea lo más homogéneo posible y evitar esas posibles brechas”, destaca.

El despliegue correrá a cargo de las operadoras privadas, pero para ello deberán disponer de fibra óptica porque las antenas de 5G la requieren. Las más importantes ya cuentan con su propia red, pero hay otras que no. Por lo tanto, si quieren ofrecer conectividad 5G a su clientela tendrán que alquilar la de una de las compañías que ya disponen de ella o la red pública. “¿Qué podemos hacer desde el Gobierno? Hemos hecho un esfuerzo en los planes de banda ancha I y II para que la fibra óptica llegue a casi todas las poblaciones. Hoy, el 90,5 % de la población ya tiene acceso a la fibra en su municipio. Eso posibilitará que alguna operadora que no quiera instalar su red de banda ancha porque no le sale rentable tendrá a su disposición la del Gobierno de Navarra, que no puede desplegar tecnología 5G pero sí ayudar a que llegue a todo el territorio”, sostiene el consejero.

IMPLANTACIÓN EN EMPRESAS

Cigudosa insiste en la utilidad industrial del 5G, por ejemplo en procesos que requieren robotización, una conectividad elevada o un trasvase de datos inmediato: “Desde ese punto de vista, Navarra puede ser un objetivo preferente para las compañías que compense esas limitaciones relacionadas con su población”. En este sentido, Viscofan acaba de anunciar que implantará el 5G en sus instalaciones de Cáseda este año, iniciativa que ya cuenta con la declaración de interés foral por parte del Gobierno de Navarra para agilizar las correspondientes tramitaciones administrativas. Es “la única empresa” que se ha dirigido al Ejecutivo para exponerle su proyecto de incorporación de la tecnología 5G a su proceso industrial, según detalla Cigudosa. El consejero espera que sirva “como ejemplo y acicate” para otras compañías.

“El mantra del departamento es conexión contra la despoblación. Y para la industria también vale”.

“Posiblemente haya más que se estén preparando para dar el paso, pero solo Viscofan nos ha requerido orientación y consejo, quizás porque su proceso de digitalización interior es muy avanzado. Nos interesa mucho que su ejemplo se popularice y se generalice, porque eso arraiga mucho la industria al territorio. El mantra del departamento es conexión contra la despoblación. Y para la industria también vale”, defiende. Así, recuerda que la fibra ya llega a la “práctica totalidad” de los polígonos, por lo que entiende que sería “fácil” para las operadoras hacer lo propio con el 5G en las empresas allí instaladas.

IMPLANTACIÓN DE LA BANDA ANCHA

Ahora mismo, el 65 % de la población navarra ha contratado los servicios de las compañías telefónicas que han hecho el despliegue de la tecnología necesaria. De modo que, en teoría, tendría acceso a contenidos 5G: “Pero están utilizando un ancho de banda que no es el óptimo para ese tipo de tecnología porque no permite explotar todas sus potencialidades”. Su mejor disponibilidad técnica llegará cuando puedan disponer de la banda de los 700 megahercios, que es la que tiene que liberar el Gobierno central en la próxima subasta.

En cuanto al desarrollo del II Plan de Banda Ancha (2020-2024), el consejero revela como “probable” que la Comunidad foral vaya “con algo de adelanto . Básicamente porque la previsión era “cubrir este año zonas como el valle de Roncal o el área de Monteagudo, entre otras, pero es posible que se puedan hacer más cosas”. El plan proponía dotar al 92 % de la población navarra de una cobertura de al menos 100 megas a finales de 2021. Un objetivo que, según dice, va a alcanzarse “porque se están cumpliendo los plazos“. “El Gobierno ya ha hecho llegar banda ancha de más de 30 megas al 97,7 %. Por tanto, es más que probable que para 2024 tengamos a todo el mundo con 30 megas y a casi todo con 100, sin duda”, asevera.

Hay que tener en cuenta que los últimos decimales son los más difíciles de alcanzar porque se refieren a pequeñas poblaciones aisladas y caseríos o viviendas diseminadas. Cigudosa confía que, entonces, las operadoras privadas sí estén dispuestas a tender “la última milla”. Con ese propósito se están manteniendo nuevos contactos con las empresas telefónicas para instarles a que atiendan las necesidades de esos lugares, “hacerles ver que igual no les interesa un usuario o un pueblo en concreto de un valle, pero sí les puede interesar todo un valle”.

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