Etxalar empieza a vislumbrar el futuro con algo más de esperanza. El pasado junio, el grupo vasco de ropa deportiva Ternua presentó un concurso de acreedores voluntario ante el Juzgado de lo Mercantil número 2 de San Sebastián debido a la deuda de 16 millones de euros que arrastraba desde hacía tiempo.
La noticia cayó como una losa en la localidad navarra, que alberga una planta del grupo especializada principalmente en la producción de calcetines Lorpen, aunque también fabrica camisetas y mallas de la propia Ternua. Loreak Mendian, Astore y Ternua Workwear completan el portfolio del grupo.
Ahora, trabajadores de la factoría, cuya plantilla total está compuesta por unas 50 personas, se han unido para intentar salvarla. Así, según pudo saber Navarra Capital, han constituido una nueva empresa, bautizada con el nombre de Artain25, con el fin de dar continuidad a la actividad.
Al frente, como presidente, se encuentra David Uria, desde hace quince años director Industrial de Ternua Group en Navarra. Le acompañan en este proyecto, como consejeros, Gerardo Ameztoy (exconsejero de Ternua Group) y Josune Córdoba (hasta ahora miembro del Departamento de Administración de la compañía vasca), entre otros.
En este momento, están tratando de cerrar los acuerdos de financiación necesarios para rescatar y mantener la planta navarra, que tiene capacidad para producir hasta 100.000 prendas interiores térmicas y sin costuras (camisetas y mallas) y más de un millón de pares de calcetines de punta cerrada al año. Además, exporta aproximadamente el 20 % de sus artículos a tercreos (Forum Sport, Bever o Ametrine…).
LA FACTURACIÓN
En 2022, la planta de Etxalar facturó 3 millones de euros de los 31,5 que ingresó el grupo. Las previsiones para 2023 pasaban por alcanzar los 4 millones, mientras que el grupo en su conjunto llegó a los 34, aunque señaló que había cerrado el ejercicio «en negativo» y con un incremento de la deuda. En 2024 las ventas de Ternua Group cayeron hasta los 29,2 millones.













