Explorar cómo la aplicación de tecnología puntera puede mejorar la calidad vida de la ciudadanía navarra. Ese fue el objetivo de la jornada ‘Transferencia de tecnología para la innovación social’, un encuentro organizado por ADItech, coordinador del Sistema Navarro de I+D+i (SINAI); el Departamento de Universidad, Innovación y Transformación Digital del Gobierno de Navarra; y la Unidad de Innovación Social. El evento sirvió para poner en común las necesidades en este campo de varias entidades sociales asentadas en la Comunidad foral y que puedan aplicar la tecnología desarrollada por los agentes del SINAI.
Tras mostrar su solidaridad con las personas afectadas en el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), el consejero de Universidad, Innovación y Transformación Digital, Juan Luis García, fue el primero en tomar la palabra en el acto, celebrado en la sede del Polo de Innovación Digital IRIS Navarra. Durante su intervención, ensalzó el papel de la innovación como herramienta que debe mejorar la calidad de vida de la población navarra. «La llamada silver economy (referente a la población mayor de 50 años) nos exige una mirada estratégica, comprometida y, sobre todo, centrada en las personas mayores. La innovación no es un fin en sí mismo, sino un medio para responder mejor a las necesidades del futuro», sentenció.

El consejero García apeló a la colaboración entre el SINAI y el tercer sector para «generar soluciones eficaces».
Por otro lado, defendió el papel del SINAI como un «ecosistema de innovación consolidado», y al tercer sector como un instrumento que «aporta conocimiento, experiencia y una comprensión profunda sobre los actuales retos sociales». «La conexión entre ambos, que se refleja en jornadas como esta, resulta imprescindible para generar soluciones eficaces y sostenibles», remarcó.
La jornada continuó con una breve exposición de Diego Garrido, director general de ADItech, e Iñaki Mendioroz, director general de Economía Social y Trabajo en el Gobierno de Navarra. El primero hizo referencia al papel integrador de ADItech como coordinador del SINAI. «Somos ya veintitrés entidades que generan I+D+i, mientras que otras veintiuna difunden y transmiten los avances conseguidos. En ADItech trabajamos para conectar a empresas que poseen necesidades tecnológicas con entidades que la transfieren», explicó.
Por su parte, Mendioroz destacó que el Ejecutivo foral entiende la innovación social como la manera de mejorar la calidad de vida de las personas. «Queremos que las entidades de Economía Social y el tercer sector en su conjunto puedan participar en eventos como este, donde se ejecuten ideas y oportunidades que la tecnología nos brinda», defendió. En ese sentido, remarcó la importancia de compartir propuestas en ámbitos específicos como el de los cuidados, el mundo rural, la lucha contra la despoblación, la inclusión, la cultura o la formación.
LA NUEVA CONVOCATORIA DE AYUDAS
Uno de los momentos clave de la jornada giró en torno a la presentación de la nueva convocatoria de ‘Ayudas a proyectos de innovación social para silver economy‘, impulsada por la Dirección de Ciencia y Tecnología e Innovación. Cuenta con un presupuesto de 141.000 euros y se publicó este martes en el Boletín Oficial de Navarra (BON). La exposición corrió a cargo de Guillermo Bea, director del Servicio de I+D+i, y Cristina García, jefa del Observatorio de Innovación de Navarra. En concreto, financiará proyectos de innovación social con un componente tecnológico y dirigidos a mayores de 50 años que promuevan la mejora o la resolución de necesidades en materia de salud, bienestar, inclusión social o calidad de vida.
Entre los beneficiarios se encuentran organizaciones sin ánimo de lucro, centros sanitarios o de ámbito social y entidades que tengan entre sus funciones actividades orientadas a las necesidades de este sector de la población. «También pueden aplicar si están registradas en alguna categoría de Economía Social. Además, colaborarán con agentes del SINAI como centros tecnológicos o de investigación, universidades o unidades de I+D+i de empresas», desgranó García.

Guillermo Bea y Cristina García profundizaron en los detalles de la nueva convocatoria de ayudas públicas.
AIN, CENER, CNTA, INTIA, Lurederra, NAITEC, CIMA, Navarrabiomed, Professor Octopus AI LAB, MC3, Florette, Tetrace o Espiga I+D son algunos de los agentes del SINAI que colaboran en esta iniciativa. «Cada entidad puede presentar un máximo de dos solicitudes entre el 21 de enero y el 13 de marzo. Entre otros elementos, se valorará la calidad científica y técnica o el grado de innovación social», detalló Bea.
NECESIDADES DE LAS ENTIDADES
A continuación, varias entidades navarras expusieron qué retos y necesidades tecnológicas poseen en el campo de la innovación social. ¿El objetivo? Que los agentes del SINAI intercedan con su tecnología y conocimiento. Mari Jose Aliaga, responsable de Innovación en Aspace, fue la primera en intervenir. «Necesitamos apoyar la autonomía de personas con discapacidad en sus domicilios. Para ello, podríamos usar sistemas inteligentes de asistencia personas, dispositivos de comunicación conectados con la domótica del hogar o soluciones de teleasistencia y telemedicina adaptada a diferentes capacidades», enumeró. En paralelo, manifestó su intención de profundizar en soluciones para los profesionales que atienden a personas con grandes necesidades de apoyo.
La segunda organización en participar fue la Asociación Tierras de Iranzu, que lo hizo a través de su gerente, Charo Apesteguía. «Requerimos de herramientas digitales que nos permitan mejorar la coordinación entre ayuntamientos, pymes y agentes sociales del territorio, además de soluciones tecnológicas accesibles para diseñar y adaptar proyectos económicos, culturales y turísticos a la participación activa de la población mayor», desglosó. Por otro lado, se mostró partidaria de desarrollar sistemas de recogida y análisis de datos que faciliten la detección de necesidades sociales en el medio rural: «Nuestra misión es diseñar e implementar iniciativas de innovación social que activen el tejido económico y social del territorio con proyectos empresariales, culturales o turísticos».
Laura San Martín, de Fundación Caja Navarra, repasó las necesidades de Isterria, un centro concertado de Educación Especial ubicado en Ibero. «Proporcionamos una formación integral y de calidad a nuestro alumnado, que le ayuda a participar de forma activa en la sociedad. Nos gustaría ser un referente en el acompañamiento a personas con discapacidad y sus familias», enfatizó. Para ello, Isterria ya ha dado pasos en materia tecnológica gracias a la creación de Tour Salud 360, una app que aborda la atención a personas con discapacidad en el ámbito sanitario. «Por su adaptabilidad y flexibilidad, se puede extender a más personas con discapacidad intelectual en otros territorios, así como a personas con alguna fobia o hipersensibilidad», señaló.

De izda. a dcha., Laura San Martín (Fundación Caja Navarra), Charo Apesteguía (Tierras de Iranzu) y Mari Jose Aliaga (Aspace).
La última entidad en tomar la palabra fue la secretaria técnica de la Asociación de Empresas de Inserción de Navarra (EINA), Consuelo Corella: «A veces, la innovación es volver a técnicas muy sencillas. Lo vemos cada día al trabajar con personas que igual no tienen desarrolladas todas sus capacidades», resaltó. De esta manera, EINA ha desarrollado una aplicación para sistematizar las inserciones laborales que realiza. No obstante, Corella afirmó que, en ocasiones, tienen dificultades para llevar a cabo avances tecnológicos porque es «un idioma distinto». «Son dos mundos diferentes. Entendemos que hemos iniciado un proceso que, con la ayuda de los agentes del SINAI, vamos a poder avanzar», celebró con entusiasmo.
EJEMPLOS CONCRETOS
Por último, varios agentes del SINAI presentaron soluciones tecnológicas y de I+D que han desarrollado recientemente. Ana González, miembro del Polo IRIS, e Idoia Urmeneta, coordinadora del Centro VidAAs, fueron las primeras en intervenir. González desgranó los elementos tecnológicos con los que cuenta el IRIS Lab: robots educativos, súper ordenadores o laboratorios de secuenciación, biología y digitales. «Están a disposición de cualquier entidad que quiera experimentar y acceder a tecnología de vanguardia», invitó. Por su parte, Urmeneta mostró dispositivos que estimulan y promueven el bienestar, como gafas de realidad virtual, vitrocerámicas accesibles para personas con discapacidad visual, el andador inteligente desarrollado por la empresa navarra Darwin Biomed o el robot terapéutico Paro Nuka: «Se trata de la imitación de una foca. Es un robot interactivo que permite implantar la terapia animal en entornos como geriátricos y hospitales».
Posteriormente llegó el turno de Pablo Echeverría, miembro del Professor Octopus AI LAB. «La Inteligencia Artificial ha venido para quedarse, pero intentamos que sea en los mejores términos posibles», comenzó el joven doctor en Sociología. Echeverría centró su intervención en el proyecto Andía, apoyado por el Gobierno de Navarra. Consiste en generar una IA para el cuidado y acompañamiento de las personas mayores en un entorno rural. «El demostrador desarrollado es capaz de crear una interacción conversacional personalizada y de recordar citas médicas, administrativas o del mantenimiento del hogar, entre otros aspectos», adelantó.
Néstor Etxaleku, director de Desarrollo de Negocio en Espiga I+D, el centro de innovación del cereal ubicado en Sarriguren, fue el siguiente en tomar la palabra. «El centro, único a nivel europeo, se dedica al desarrollo tecnológico, la investigación aplicada y la formación especializada en el sector cerealista», recordó para apostillar acto seguido que cuenta con un laboratorio de caracterización de cereales, talleres para procesar el grano, obradores y cocinas profesionales que podrían ser de utilidad para entidades y empresas navarras. «Pretendemos poner nuestra tecnología al servicio de la sociedad con el desarrollo de nuevas formulaciones de alimentos en base a cereales, especialmente para la tercera edad», planteó Etxaleku.
Un enfoque similar sugirió Marian Fernández, responsable de Materiales y Medioambiente en el centro tecnológico Lurederra, ubicado en Los Arcos. «Trabajamos en la protección integral de afecciones inmunocirculatorias en la tercera edad, un proyecto financiado por el Gobierno de Navarra. Gracias a nanopartículas, desarrollamos desinfectantes para textiles y superficies con las que estas personas están en contacto para que sus heridas se curen mejor y no se infecten», precisó Fernández.
Posteriormente, Puy Zudaire, gestora de Proyectos en NAITEC, centró su ponencia en los tres campos principales en los que el centro navarro trata de mejorar la calidad de vida de las personas: sensórica, electrónica y análisis de datos; asistencia personalizada; y movilidad inteligente: «Podríamos desarrollar sistemas de seguridad vial aplicados a colectivos vulnerables (ciclistas, motoristas o población silver) para monitorizar puntos conflictivos en núcleos de población».

La jornada concluyó con una serie de reuniones B2B entre entidades navarras y agentes del SINAI.
En último lugar intervino Silvia Zabala, responsable del área de Impresión Funcional en MC3 (el antiguo Centro Stirling). «Hemos fabricado sensores de presión para monitorizar parámetros posturales o de movilidad para detectar anomalías en la pisada o en la columna vertebral», informó Zabala.
A modo de conclusión, Carmen Cenoz, directora de Operaciones y Comunicación en ADItech, hizo hincapié en las ventajas que pueden tener las empresas que empleen el conocimiento y la tecnología desarrollada por los agentes del SINAI. «Se puede generar riqueza y empleo al mismo tiempo que se mejora la calidad de vida de las personas. ADItech es el nexo de unión que lo puede hacer posible», remató para dar paso a la última sección de la jornada: una serie de reuniones B2B, en la que varias de las entidades presentes pudieron reunirse de manera privada con seis agentes del SINAI: AIN, Espiga I+D, Porfessor Octopus AI Lab, Nasertic, NAIR Center y la Universidad de Navarra.













