El bar-restaurante Iruñazarra, situado en la calle Mercaderes del Casco Viejo de Pamplona, abrirá un segundo local en el barrio de San Juan. «Es una zona donde tradicionalmente se ha comido muy bien. Sin embargo, últimamente han cerrado bastantes negocios de hostelería, la oferta gastronómica se ha reducido y hemos visto un hueco que debíamos ocupar. A todo el mundo le gusta crecer y hemos dado el paso», resalta a Navarra Capital Juan Cruz Areta, propietario del negocio junto a Jokin Alduan.
El establecimiento se ubicará en el número 17 de la calle San Roque, enfrente del Palacio de Justicia y donde durante los dos últimos años y medio ha operado el restaurante Rockaberri. Y es que, hace menos de un mes, los propietarios de este decidieron bajar la persiana para centrarse exclusivamente en el Rockaberri original, que se encuentra en Berriozar.
La inauguración del segundo Iruñazarra, según las previsiones que manejan ambos socios, se producirá a «mediados o finales» de abril. Durante los próximos meses, darán un «lavado de cara potente» al local, de 330 metros cuadrados. «Vamos a cambiar la cocina entera para que se adecúe a nuestras necesidades», concreta Juan Cruz.
A diferencia del establecimiento de Mercaderes, abrirá de nueve de la mañana a cinco de la tarde y solo servirá comidas. Eso sí, el Iruñazarra de San Juan apostará por la misma oferta gastronómica que su local del centro, es decir, cocina navarra tradicional con un enfoque moderno y de autor: «Vamos a ir en la misma línea. Producto local y de calidad».
Esta propuesta se despliega a través de siete menús distintos (menú del día, fin de semana, grupos fin de semana y festivos, grupos de lunes a viernes mediodía, degustación, Navidad y pintxos), carta y sus pequeñas creaciones. De todas ellas sobresalen cinco bocados (‘Itsasantxoa’, ‘Marytxer’, ‘Setera’, ‘Iruñanguilazarra’ e ‘Irati’), que han logrado galardones en la Semana del Pincho de Navarra o el Campeonato de Euskadi y Navarra de Pintxos y han convertido al Iruñazarra en uno de los referentes de la cocina en miniatura.
Por ahora, Juan Cruz desconoce el número de personas que trabajarán en este nuevo proyecto, pero adelanta que no se modificará la plantilla del Iruñazarra de Mercaderes y que «se realizarán nuevas contrataciones».
DESDE 1969
El origen del bar Iruñazarra se remonta a 1969. Aquel año, el hostelero Ricardo Aparicio, que regentaba el restaurante Vista Bella en La Taconera y las cafeterías Iruñaberri, fundó este negocio de hostelería en el número 15 de Mercaderes. Por aquel entonces, dicha calle se denominaba Blanca de Navarra.
En febrero de 2013, el negocio bajó la persiana tras 44 años de actividad, el local salió a subasta pública y se realizaron tres pujas: La Única, que quería ubicar allí la sede de la peña; el partido Eusko Alkartasuna; y un grupo de empresarios navarros (Iturondo).
Estos últimos consiguieron la propiedad del inmueble y Elena Aróstegui, hostelera que actualmente regenta el restaurante Aróstegui en la calle Juan de Labrit, estuvo al frente de los fogones durante varios años. Desde noviembre de 2019, Jokin Alduan y Juan Cruz Areta, a través de la sociedad Mercazarra, regentan el negocio.













