Sucede desde hace tiempo. Empresarios y emprendedores de origen chino cogen el testigo de hosteleros locales que se jubilan sin relevo o buscan un traspaso. Y lo hacen manteniendo la esencia gastronómica propia de estos negocios. En otras ocasiones, ponen en marcha proyectos basados exclusivamente en la gastronomía oriental o combinan ambas tradiciones culinarias: la navarra y la asiática.
Hasta la fecha, este fenómeno se había circunscrito mayoritariamente a barrios de Pamplona o zonas de la Comarca como Sarriguren, donde «todos los hosteleros han recibido ofertas» de empresarios chinos en los últimos años y numerosos negocios han pasado a ser regentados por ciudadanos del gigante asiático. Sin embargo, según pudo constatar este medio, esta tendencia también se ha consolidado en el Casco Viejo de la capital navarra, donde ya regentan en torno a una docena de bares y restaurantes.
Maite Huang, presidenta de la Asociación de Chinos en Navarra, explica a Navarra Capital que el auge de este fenómeno se debe a distintos factores. El primero es doble: histórico y laboral: «Tradicionalmente, cuando llegan a la Comunidad foral, mis paisanos han solido dedicarse al comercio o a la hostelería. Siempre se han enfocado mucho en la restauración porque es un oficio en el que estamos especializados, lo trabajamos muy bien».

Fachada de Estafeta 85. Anteriormente, este local estuvo ocupado por la sandwichería Montagú y la cadena 100 Montaditos.
Es más, estos empresarios y emprendedores rastrean constantemente las posibles oportunidades que puedan surgir. «Estamos atentos a los negocios que se traspasan o salen a la venta, estudiamos su viabilidad y, si el proyecto encaja, cogemos las riendas. Y es cierto que, en un primer momento, se cogían locales de barrios o localidades próximas a Pamplona cuando los dueños se jubilaban o decidían vender», relata.
En los últimos años, además, están poniendo en marcha esta misma estrategia en el Casco Viejo porque es donde se concentra el ocio en la ciudad. «En los barrios hay menos movimiento, mientras que el centro tiene ambiente todos los fines de semana. Eso es un gran atractivo», resalta antes de añadir que entre los gestores de estos últimos locales hay tanto propietarios de un solo negocio como de varios. Eso sí, en dichos establecimientos se da la particularidad de que suelen mantenerse las plantillas. «Los clientes quieren que todo siga igual que antes. No les gustan tantos cambios de repente. Esta es la clave», confiesa.
1. QWERTY
La última operación en este sentido se ha producido en un local con una identidad muy singular. Miguel Ángel Jiménez, fundador y propietario del Qwerty, bar-restaurante ubicado en la calle Mercaderes de la capital navarra, dejó en octubre de 2025 el proyecto hostelero tras dieciséis años detrás de la barra. Y ha sido Wu Jianrong, natural de China, quien ha cogido el testigo junto a su hermana y gestiona el local en régimen de alquiler.
Ambos vivían en Barcelona, donde su familia ostenta una tienda de ropa. Sin embargo, en otoño del año pasado se marcharon de la capital catalana y pusieron rumbo a Pamplona con un reto mayúsculo por delante: regentar por primera vez un local de hostelería. El 27 de octubre, se pusieron al frente del negocio y, durante estos tres primeros meses, han mantenido la oferta gastronómica y de ocio que ha caracterizado al Qwerty desde 2010.
En concreto, este bar-restaurante destaca por sus recetas elaboradas con productos de temporada, kilómetro cero y sostenibles con toques vanguardistas: cardo guisado con jamón y almejas en salsa verde, alubias rojas con sus sacramentos, taco de cochinillo a baja temperatura y salsa teriyaki, brocheta de potro con verduras, carpaccio de buey, aceitunas, alcaparras y parmesano… «Mezclamos elementos de la cocina tradicional con elementos creativos de las distintas cocinas del mundo», indican desde el establecimiento.
Además, los hermanos Jianrong desean dejar su impronta y, por eso, en las próximas semanas introducirán recetas de su cultura, platos combinados, bocatas o raciones. En este sentido, los nuevos gestores del Qwerty mantienen la plantilla que trabajaba hasta ahora: tres personas en cocina y otra dos en barra.
El negocio dispone de dos comedores, con aforo para unos 60 comensales y ubicados en un antiguo aljibe. Esta construcción de piedra, que data de 1505 y es una de las obras civiles de uso público más antiguas de la ciudad, servía para abastecer de agua a los vecinos del antiguo burgo de la Navarrería. Por las noches, el establecimiento se transforma en una pista de baile, donde la música electrónica es la gran protagonista.
2. ESTAFETA 85
Unos días antes de que comenzaran los Sanfermines de 2025, se inauguró Estafeta 85. Anteriormente, el local había estado ocupado por la sandwichería Montagú y la cadena 100 Montaditos. Este bar ofrece bocadillos y pinchos, dispone de una «una cuidada selección de vinos, cócteles y cervezas» y, en su interior, «se vive un gran ambiente festivo»: DJ en directo y karaoke.
3. LOS BURGOS DE IRUÑA
En Navarrería, zona tradicional del poteo, existen dos negocios regentados por ciudadanos chinos. El primero es Los Burgos de Iruña. En septiembre de 2021, Li y Xiao cogieron el testigo de John, un americano afincado en Pamplona desde 1989, y su mujer, Maite. Ambos habían fundado la mítica taberna en 2005 y traspasaron el local a este matrimonio chino tras dieciséis años detrás de la barra.
Li y Xiao mantuvieron la plantilla y los buques insignia de Los Burgos de Iruña: albóndigas caseras con queso provolone fundido al horno, los chipirones en su tinta, el ajoarriero y el estofado de toro. Además, elaboran bocadillos, platos combinados, hamburguesas, ensaladas…
4. EZKIA
El segundo bar de la zona es el Ezkia. Este establecimiento destaca por su amplia barra repleta de tortillas variadas, fritos (pimiento, croqueta, gamba, jamón y queso…), pinchos y sándwiches. Estos bocados en miniatura se pueden degustar con su tradicional botellín de cerveza, una botella de sidra o vermú casero. El bar también cuenta con una carta compuesta por platos combinados, hamburguesas, ensaladas y veintiún bocadillos distintos. Hay opciones veganas y vegetarianas.
5. ESCALERICA CENTRO
San Nicolás, la calle con más bares del mundo, también alberga otros dos negocios regentados por ciudadanos chinos. Escalerica Centro, ubicado en el chaflán de las calles Pozo Blanco y San Nicolás, encendió sus brasas el 16 de diciembre de 2021. Sus propietarios son Yuhua Zheng y Sheng Wang, quienes transformaron el antiguo bar de copas La Escalerica de San Nicolás en un asador con tres alturas distintas.
En el piso superior, con aforo para 60 comensales, se pueden degustar carnes a la brasa, pescados (besugo, rodaballo o rape) y marisco (navajas, zamburiñas y cigalas). A pie de calle se puede disfrutar de un pote con un pincho y en el sótano, una especie de chill out, los bartenders preparan copas y cócteles. Dos años antes, en 2019, Zheng y Wang se habían embarcado en su primera aventura hostelera en Navarra al convertirse en propietarios del Asador Ezcabarte de Oricáin.

Yuhua Zheng y Sheng Wang son los propietarios de La Escalerica Centro y el Asador Ezcabarte de Oricáin.
6. KATUZARRA
En medio de San Nicolás se encuentra el Katuzarra, uno de los asadores más emblemáticos de Pamplona. Este negocio es regentado por dos hermanas chinas, que cogieron las riendas a finales de 2019, meses antes de las pandemia. El establecimiento ofrece tres propuestas gastronómicas distintas (menú de asador, menú del día y carta), aunque en todas ellas las brasas son las grandes protagonistas. Además, dispone de dos salones en los que disfrutar de esta experiencia culinaria y un rincón único: un jardín interior en el que reposar después de comer.

El Katuzarra es regentado por dos hermanas chinas, que cogieron las riendas a finales de 2019.
7. BAHÍA
Entre García Castañón y el paseo Sarasate, ciudadanos de distintas nacionalidades han decidido emprender. Entre ellas se encuentra Sofía Fan, que el 1 de julio de 2021 reinauguró el bar Bahía, fundado en 1954. Sofía ha conservado la oferta gastronómica, compuesta por pinchos, raciones y platos de la tierra como pochas con piparras, ajoarriero o revuelto de hongos. También regenta el restaurante San Ho Wu, situado enfrente del Palacio de Justicia de Pamplona.
8. SUSHI HOUSE
A escasos metros del Bahía, Luis atiende a los clientes que acuden a Sushi House. Este negocio está especializado en tés típicos de Taiwán e innumerables variedades de sushi para llevar: nigiri, guncan, homosaki, temaki, onigiri, cirashi, sashimi… Su familia reside desde hace dos décadas en Vitoria, donde fundaron el primer Sushi House en plena pandemia. Seis meses después, el 23 de marzo de 2021, aterrizó en la capital navarra.
9. BAR GARCÍA
El bar García, en la calle Mayor, fue uno de los primeros bares del Casco Viejo regentado por ciudadanos chinos. Este negocio se caracteriza por sus bocadillos enormes (una chapata o baguette entera), contundentes y rellenos hasta arriba de comida. Los más demandados son el de pollo con calabacín y queso, el de tortilla de patata con jamón y el de atún con huevo, mahonesa y lechuga. Hincarles el diente es todo un reto.
10. PIKOTEO
Emily y su familia regentan el bar Pikoteo desde mayo de 2020. Este establecimiento, ubicado en la calle Navas de Tolosa, cuenta con menús del día, bocadillos y raciones que se pueden pedir para consumir en el local o para llevar. Las noches del jueves, viernes y sábado se transforma en un bar de fiesta y abre hasta las dos y media de la madrugada. Además, Pikoteo se puede reservar para eventos privados.
11. CAFÉ PEREGRINO
En 2023, los hermanos Natalia y Félix Cressatti, originarios de la Patagonia argentina, vendieron el Café Peregrino con el objetivo de embarcarse en un nuevo reto: Ecoatarrabia, un proyecto que desarrolla artesanalmente recetas con ingredientes ecológicos, sin conservantes ni aditivos artificiales. La nueva propietaria del negocio de la plaza del Consejo, fundado una década antes por los hermanos Cressatti, es Eva, natural de China. El Café Peregrino se caracteriza por una amplia variedad de bollería, tartas, tostadas, pinchos, tortillas…

En 2023, los hermanos Natalia y Félix Cressatti, originarios de la Patagonia argentina, vendieron el Café Peregrino.
12. EL NORTE
El bar El Norte, en la calle San Gregorio, es conocido por sus pinchos, almuerzos y comidas. Este establecimiento ofrece menú diario y para grupos y cuenta con servicio ‘takeaway’.
13. UN CIERRE Y UN RELEVO EN 2025
Por otro lado, dos negocios de hostelería regentados por ciudadanos chinos cesaron su actividad en 2025. En julio, El Torreón Ramen & Dumplings, situado en la plaza del Castillo, cerró tres años después de aterrizar en la ciudad con una propuesta que combinaba cocina navarra y asiática. El establecimiento, ubicado en la antigua cervecería La Tropicana, contaba con un comedor subterráneo en el que se hallaron restos del torreón del castillo que el rey Luis Hutín mandó construir en el siglo XlV.
Ese mismo mes, el ecuatoriano Jonnathan del Pino reabrió el bar Olazti, situado enfrente del García, en plena calle Mayor. Hasta entonces, el negocio había sido regentado por una familia china y preparaba bocadillos, platos combinados y raciones.













