La cadena de cafeterías navarra Coffing está inmersa en la construcción de un nuevo obrador junto a su establecimiento de la calle Aralar de Pamplona. «Existe una teoría científica que nos acabamos de inventar: la ‘Ley de la Cafetería Inversa’. Dice que, cuanto más claro tienes un plan, más posibilidades hay de que acabes haciendo justo lo contrario. Nuestro plan era tener una cafetería y no producir, y mucho menos tener un obrador», apuntó la empresa.
Sin embargo, la firma cada vez elabora «más productos propios: bizcochos, brownies, granola, rollitos de canela o de cardamomo…». «Y cada vez servimos más caterings y no cabemos. Así que, pegadito a la cafetería de Aralar, estamos haciendo un nuevo obrador», agregó la compañía, que recientemente fue nominada como una de las cien mejores cafeterías de especialidad de Europa.
LA EXPANSIÓN
Además, la cadena navarra también está inmersa en los trabajos de acondicionamiento de su local de Lezkairu. Un proyecto que contribuirá a que Coffing ya tenga cuatro establecimientos en Pamplona. Los otros tres se ubican en la calle Aralar, calle Amaya y la avenida Carlos III. «La idea es abrir la primera o segunda semana de junio. Tenemos todo en marcha: cafetera, pantallas, platos, tazas, cucharillas, bandejas, bandejitas, botes, botecitos y cientos de ‘itos’ e ‘itas’ que hacen falta para abrir un negocio de hostelería», avanzó la firma a principios de mayo.
Anteriormente, también poseía una cafetería en la calle Castillo de Maya. Un local que en la actualidad ocupa Soren Café, un negocio familiar regentado por Juanjo Loaiza y su madre, Bibiana Echeverry. Allí ofrecen café de especialidad, tostadas, sándwiches, bebidas como té matcha, chai latte y bollería casera que elaboran ellos mismos, así como alguna tarta.













